Primera reflexiones a la porción “Y se acercó” - Vayigash
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Génesis 44:18 al 47:27 - Ministerio Cerca del Cielo
“¿Qué
es esto que nos ha hecho Dios?” Génesis
42:28
Cuando
los hermanos de José pararon en el mesón y miraron en sus sacos, encontraron
que su dinero había sido devuelto. Y fue en ese instante que reclamaron del
cielo. Fue en ese instante en que se dijeron uno al otro, por qué nos castiga
Dios de esta forma.
Antes
de ahondar en las contingencias que los hermanos de José vivieron hasta su
encuentro es necesario que ahondemos en algunas explicaciones acerca de varias
de las cosas que se dicen.
Recordará
el lector que en el versículo 9 del capítulo 42 de Génesis, José acusa a sus hermanos
de la siguiente forma:
“Espías
sois; por ver lo descubierto del país habéis venido.”
Más
allá de que él supiese quiénes eran, por qué les arroja esta acusación, ¿Tenía
ella algún fundamento?
Recurriendo
a otros textos que nos amplían la visión es posible ver un hecho importante
¿Por dónde ingresaron los hermanos?
En
nuestras ciudades modernas, por lo general, existe más de una ruta de acceso a
una ciudad. Incluso más de una calle por donde ingresar a la ciudad. En tiempos
bíblico y hasta no hace muchos años, las ciudades eran amuralladas y
fortificadas y tenían grandes puertas, las cuales eran cerradas por la noche.
Sabemos
que Jacov envió a sus hijos a Egipto a comprar grano, pero se nos omite un
detalle, es una indicación que da Jacov antes de la partida a sus hijos. Esta
indicación se nos muestra en el libro de Yashar 51:4
“Y Ya'akov
su padre les ordenó, diciendo: Cuando ustedes lleguen a la ciudad no entren
juntos por la misma puerta…”
Este nos es un dato menor, pues tenemos en un día
10 personas que llegan juntas asta determinado lugar y luego se separan para
ingresar por distintos lugares. Lo cual tranquilamente puede dar a suponer que
se trata de 10 personas que están analizando las distintas entradas de la
ciudad y sus puntos de vigilancia.
Pero esto no es lo único que debemos observar.
Pensemos en esto, cuando los hermanos de José lo vendieron a la caravana de
mercaderes, supieron cuál sería su lugar de destino. Repasemos, Génesis 37:25
al 28
“Y se sentaron a comer
pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía
de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a
Egipto.
Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte?
Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.
Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.”
Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte?
Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.
Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.”
O sea
que los hermanos sabían que José había sido vendido a Egipto. Es normal que de
ello conversaran ahora que iban a ese lugar a buscar grano. Por supuesto que es
así y de ello nos da cuenta también Yashar 51: 6 al 7, incluso dando cuenta de
sus planes:
“Y
mientras los hijos de Ya'akov estaban de camino, ellos se arrepintieron de lo
que habían hecho a Yosef, y ellos se hablaron uno al otro, diciendo: Nosotros
sabemos que nuestro hermano Yosef descendió a Mitzrayim, y ahora lo buscaremos
a donde vamos, y si lo encontramos lo tomaremos de su amo por un rescate, y si
no, a la fuerza, y nosotros moriremos por él. Y los hijos de Ya'akov acordaron en esta cosa
y se fortalecieron por causa de Yosef, para liberarlo de las manos de su amo, y
los hijos de Ya'akov fueron a Mitzrayim, y cuando llegaron cerca de Mitzrayim
se separaron uno del otro, y ellos entraron por las diez puertas de Mitzrayim,…”
Hubo un hecho que no tomaron en cuenta. Así como
en la actualidad para ingresar a cualquier país, las autoridades exigen el
visado, en aquel momento, Yashar 51:7
“…y los porteros escribieron sus nombres en ese
día, y los trajeron a Yosef al anochecer…”
Por supuesto que el hombre más importante de
Egipto debía estar al tanto de todos aquellos que llegaran al reino que administraba
y saber sus nombres y motivos de visita.
Cuando José ve los nombres, de inmediato se da cuenta que son sus
hermanos y comienza una tarea de seguimiento sobre ellos, ordenó que fuesen
cerrados todos los almacenes, dejando sólo uno abierto con instrucciones a
quien lo administraba que cuando ellos se presentasen se le diese aviso. Yashar
51: 11
“Quien sea que venga a comprar grano pregunta por
su nombre, y cuando los hombres de estos nombres vengan delante de ti, los
agarran y me los mandan…”
Es necesario ahora que recordemos una
característica de José, Génesis 39:6
“…Y era José de hermoso
semblante y bella presencia.”
Esto
que nos dice la Toráh y que sólo tomamos en cuenta con respecto a la mujer de
Potifar, es un dato muy importante. Pues ese bello aspecto también fue tomado
en cuenta por sus hermanos.
Escribiría
en esos tiempos, pero sería un error pensar así. Pues en la actualidad también
se dan secuestros y venta de niños y jóvenes para ser esclavos sexuales. La
realidad de Canaán y Egipto de aquellos tiempos no era ajena a este mal. Así
que sus hermanos pensaron que la prostitución pudo haber sido el fin de su
hermano. Con lo cual, cuando ellos ingresaron en Egipto ¿Dónde se cree que lo
buscaron? Sí, en los prostíbulos de la ciudad. Yashar 51: 12-13
“Y cuando
los hijos de Ya'akov vinieron dentro de la ciudad, ellos se reunieron en la
ciudad para buscar a Yosef antes de comprar grano. Y ellos fueron a las calles de las
prostitutas, y ellos buscaron a Yosef en las calles de las prostitutas por tres
días, y ellos pensaron que encontrarían a Yosef en las casas de prostitución,
porque Yosef era muy hermoso y muy favorecido, y los hijos de Ya'akov buscaron
a Yosef por tres días, y ellos no lo pudieron encontrar…”
Creo que ahora podemos recomponer un poco lo que
José (aun cuando sabía quiénes eran) y los egipcios tuvieron ante sí. 10
extranjeros, que aparentan comprar grano, que ingresan por distintas puertas y
que se unen dando vueltas por las casas de prostitución durante 3 días. Podría
pensarse en hombres muy lascivos, pero lo que surge de inmediato es que se
pudiera tratar de espías.
Pasados esos tres días, en que también el
encargado puesto sobre el único almacén abierto, espero que los hombres se
presentaran, ellos no compraron grano. Por eso José mandó guardias a que los
buscasen y finalmente los encontraron, Yashar 51: 17-18
“…cuatro de los hombres fueron a la casa de las
prostitutas, y ellos encontraron a los diez hombres allí buscando a su hermano.
Y esos cuatro hombres los agarraron y los trajeron delante de Yosef, y ellos se
inclinaron a él a tierra,…”
Cuando José los interroga sobre su conducta, y el
por qué han ingresado por distintas puertas diciéndole espías, ellos le
responde haciendo gala de su honradez, pero la respuesta astuta de José es…
Yashar 51:25
“Ciertamente todo el que viene a comprar grano
sigue su camino, pero ustedes han estado en la tierra tres días, y ¿qué hacen
ustedes en las calles de las prostitutas en las cuales han estado por tres
días? Ciertamente espías se comportan de esa forma.”
Se aprecia enseguida que si se trata de hombres
honrados qué han estado haciendo en esos lugares.
“Todos
nosotros somos hijos de un varón; somos hombres honrados; tus siervos nunca
fueron espías.” Génesis 42:11
Por
supuesto que José no les da el brazo a torcer, mostrándoles que no va a caer en
sus argucias, Yashar 51: 28-29 “Y ellos
le dijeron a él: Porque nosotros oímos que los Yishmaelim lo robaron de
nosotros, y fue dicho a nosotros que lo vendieron en Mitzrayim, y tu sirviente,
nuestro hermano, es muy hermoso y buen favorecido, así que pensamos que él
estaría en las casas de las prostitutas, por lo tanto, tus sirvientes fueron
allí para buscarlo y dar rescate por él. Y Yosef aún les respondió a ellos,
diciendo: Ciertamente ustedes hablan falsamente y pronuncian mentiras, decir de
ustedes mismos que son hijos de Avraham; como vive Faraón, ustedes son espías,
por lo tanto, han venido a las casas de las prostitutas para no ser
reconocidos.”
Al principio de estas reflexiones hicimos la
siguiente transcripción de Génesis 42:28
“¿Qué
es esto que nos ha hecho Dios?”
La
frase que dicen los hermanos al encontrar en sus sacos el dinero. En ese
momento los hermanos, lejos de reflexionar acerca de su mala conducta, dan
voces al Cielo culpando a YHWH por su mala situación. Veamos cómo esto se
amplía en Yashar 51:49 al 50
“¿Qué es
esto que el Elohim nos ha hecho? Y ellos
todos dijeron: Y ¿dónde está la bondad de Elohim con nuestros padres, con
Avraham, con Yitzjak y con Ya'akov, que YHWH nos ha entregado este día en las
manos del rey de Mitzrayim para conspirar contra nosotros?...”
Son nuevamente Judá y Rubén quienes traen la
sensatez, Yashar 51: 51 al 52
“Y Yahudáh les dijo a ellos: Ciertamente nosotros
somos pecadores culpables delante de YHWH, nuestro Elohim, en haber vendido a
nuestro hermano, nuestra carne, así que por qué razón ustedes dicen: ¿Dónde
está la bondad de Elohim con nuestros padres? Y Reuven dijo a ellos: ¿No dije
yo a ustedes, no pequen contra el muchacho, y no me quisieron escuchar? Ahora el
Todopoderoso lo requiere de nosotros, y ustedes se atreven a decir, ¿dónde está
la bondad de Elohim con nuestros padres, mientras ustedes han pecado a YHWH?...”
Si bien los pasajes que he transcripto, los cuales
se han ampliado con las observaciones del libro de Yashar, pertenecen a la
porción anterior de las escrituras, la llamada “Al cabo” (Miketz). Ellos son
necesarios pues dan el marco para la primera visita, para la primera entrevista
de José con sus hermanos.
En esta sus hermanos han recibido su atención, su
amonestación, han comido de sus bienes, han llevado su bendición. Pero no lo
han conocido, no saben de quién se trata. No se les ha revelado en su plenitud.
Esta primera venida ha sido un encuentro donde se ha prometido una próxima
visita. Siendo José una sombra del Mashíaj
¿Esta primera venida nos recuerda algo?

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