porción Shemot “Nombres”, Éxodo
1:1 al 6:1
Ministerio Cerca del Cielo SALTO URUGUAY
El segundo libro de la Instrucción comienza con
los nombres de aquellos que descendieron a Egipto a vivir para superar la
hambruna, llevados por la dirección de su padre Israel. Por eso se llama
“Nombres” (Shemot, lo cual proviene de Shem Strongs 8034 lo cual significa
nombre en hebreo).
Me parece importante aclarar un dato que lleva a
confusión a hermanos cristianos y que he visto que es aprovechado con mala fe por
comentaristas judíos que no confiesan a Yahshúa, para que el cristiano ponga en
duda la veracidad de sus escrituras.
Veamos estos versículos comparados, Génesis 46:27
“Y los hijos de José, que
le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las personas de la casa de Jacob,
que entraron en Egipto, fueron setenta. ”
Lo
cual es reafirmado por Éxodo 1:5, pero haciendo una hermosa inversión de la
frase colocando al final a José:
“Todas
las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto.”
Comparemos
ahora el Libro de los Hechos 7:14, veamos las palabras de Esteban:
“Y
enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en
número de setenta y cinco personas.”
Entonces
¿Son 70 o 75? Aun cuando conocen la respuesta muchos detractores, “rabinos” del
judaísmo, la ocultan y confunden a cristianos que ignoran el origen de esta
aparente contradicción.
La
respuesta radica en las distintas versiones de las Escrituras a las cuales
puede accederse. Lo que ocurre es que el judaísmo rabínico usa en general la
llamada versión Masorética de las Escrituras. Esta versión que dicen ser la más
fiel por ser ellos los depositarios de la Toráh, en realidad es una versión
acuñada entre el S. I y el S. X e.c. , por escritores judíos de Tiberías y
Jerusalem. En varias ocasiones estos copistas han introducido cambios
abiertamente para tergiversar las escrituras y desnaturalizando lo que los
cristianos pudieran emplear para reafirmar su doctrina.
Daré
un ejemplo para que se entienda, Isaías 7:14 según la versión Reina-Valera:
“Por
tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá,
y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.”
La
palabra usada originalmente en ese pasaje para lo que se traduce como virgen es
el hebreo “betulah”, lo cual significa precisamente virgen. Pero en el texto de
los masoretas lo han cambiado por la palabra “almah” lo cual significa
doncella, mujer joven.
Ahora
bien, ¿Cómo sabemos los cambios que esta gente ha hecho? Porque existe un texto
que sí ha sido preservado en el tiempo. Y es la llamada versión Septuaginta,
esta (LXX) es el Antiguo Testamento traducido del hebreo al griego a petición de Ptolomeo II el rey de Egipto
alrededor del año 285 A.C. y traducida por 72 sabios judíos.
Teniendo
en claro esto, veamos ahora qué nos dice la versión Septuaginta de la Biblia,
en el citado versículo de Génesis 46:27:
“Y
los hijos de José, que le nacieron en la tierra de Egipto, fueron nueve las
almas; todas las almas de la casa de Jacob que vinieron con José en
Egipto, fueron setenta y cinco almas.”
Alguien
podría preguntarse entonces ¿Cómo es posible que las dos versiones difieran
así? Pues si contamos las personas según el relato nos dan 70 personas y no 75.
Pues bien, la diferencia está en que en la versión LXX (Septuaginta) se
encuentran incluidos los hijos de Efraym y Manasés y sus nietos. Génesis 46:20:
“Y hubo hijos nacidos a José en la tierra de
Egipto, a quien Asenat, la hija de Potifera, sacerdote de Heliópolis, dio a luz
a él,… Manasés y Efraín. Y había hijos nacidos de Manasés, que la
concubina siria dio a luz a él, … Maquir. Y
Maquir engendró a Galaad. Y los hijos de Efraín, el hermano de
Manasés; Sutalaam y Taam. Y el hijo de Sutalaam; . Edom”
Podríamos
entonces preguntarnos ¿Es correcto conforme al texto bíblico que sean incluidos
los hijos de José, si ellos nacieron en Egipto?
Sí,
es correcta su inclusión, pues Israel adoptó a los hijos de José como propios,
conforme Génesis 48:5:
“Y
ahora tus dos hijos Efraín y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto,
antes que viniese a ti a la tierra de Egipto, míos son; como Rubén y Simeón,
serán míos.”
Pues
bien ¿Es correcto que los hijos de ellos sean incluidos? También debo escribir
por supuesto que sí, pues de igual forma se contaron por ejemplo los hijos de
Rubén, Génesis 46:9:
“Y
los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.”
Tomando en cuenta todo ello vemos que entre el texto
de la Septuaginta, muy común entre todos aquellos judíos fuera de la tierra de
Israel, y la cita en Hechos no hay contradicción.
¿Por
qué en la Reina –Valera 1960 existe esta contradicción? Cualquiera puede tomar
en sus manos esta versión bíblica y verá referencias a los textos masoréticos
lo cual entiendo en algún momento revisarán.
Hemos
creído necesario hacer en el primer capítulo del libro del Éxodo estas
observaciones por cuanto son muchos los cristianos que, en su afán de
“convertir” judíos al cristianismo o recibir “doctrina” de ellos, se acercan
con preguntas a los llamados “rabinos” del judaísmo. No deben olvidarse que el
judaísmo rabínico, continuación del fariseísmo, ha tenido como meta durante
casi dos mil años, rechazar la verdad de Yahshúa como Mashíaj y Salvador de
Israel. Y bajo esa perspectiva es que deben ser “cautos como serpiente” al
recibir cualquier información de parte de ellos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario