domingo, 14 de enero de 2018

porción Shemot “Nombres”, Éxodo 1:1 al 6:1 Ministerio Cerca del Cielo

porción Shemot “Nombres”, Éxodo 1:1 al 6:1

Ministerio Cerca del Cielo SALTO URUGUAY
El segundo libro de la Instrucción comienza con los nombres de aquellos que descendieron a Egipto a vivir para superar la hambruna, llevados por la dirección de su padre Israel. Por eso se llama “Nombres” (Shemot, lo cual proviene de Shem Strongs 8034 lo cual significa nombre  en hebreo).
Me parece importante aclarar un dato que lleva a confusión a hermanos cristianos y que he visto que es aprovechado con mala fe por comentaristas judíos que no confiesan a Yahshúa, para que el cristiano ponga en duda la veracidad de sus escrituras.
Veamos estos versículos comparados, Génesis 46:27
Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las personas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta. ”
Lo cual es reafirmado por Éxodo 1:5, pero haciendo una hermosa inversión de la frase colocando al final a José:
“Todas las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto.”
Comparemos ahora el Libro de los Hechos 7:14, veamos las palabras de Esteban:
“Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas.”
Entonces ¿Son 70 o 75? Aun cuando conocen la respuesta muchos detractores, “rabinos” del judaísmo, la ocultan y confunden a cristianos que ignoran el origen de esta aparente contradicción.
La respuesta radica en las distintas versiones de las Escrituras a las cuales puede accederse. Lo que ocurre es que el judaísmo rabínico usa en general la llamada versión Masorética de las Escrituras. Esta versión que dicen ser la más fiel por ser ellos los depositarios de la Toráh, en realidad es una versión acuñada entre el S. I y el S. X e.c. , por escritores judíos de Tiberías y Jerusalem. En varias ocasiones estos copistas han introducido cambios abiertamente para tergiversar las escrituras y desnaturalizando lo que los cristianos pudieran emplear para reafirmar su doctrina.
Daré un ejemplo para que se entienda, Isaías 7:14 según la versión Reina-Valera:
“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.”
La palabra usada originalmente en ese pasaje para lo que se traduce como virgen es el hebreo “betulah”, lo cual significa precisamente virgen. Pero en el texto de los masoretas lo han cambiado por la palabra “almah” lo cual significa doncella, mujer joven.
Ahora bien, ¿Cómo sabemos los cambios que esta gente ha hecho? Porque existe un texto que sí ha sido preservado en el tiempo. Y es la llamada versión Septuaginta, esta (LXX) es el Antiguo Testamento traducido del hebreo al griego  a petición de Ptolomeo II el rey de Egipto alrededor del año 285 A.C. y traducida por 72 sabios  judíos.
Teniendo en claro esto, veamos ahora qué nos dice la versión Septuaginta de la Biblia, en el citado versículo de Génesis 46:27:
“Y los hijos de José, que le nacieron en la tierra de Egipto, fueron nueve las almas; todas las almas de la casa de Jacob que vinieron con José en Egipto, fueron setenta y cinco almas.”
Alguien podría preguntarse entonces ¿Cómo es posible que las dos versiones difieran así? Pues si contamos las personas según el relato nos dan 70 personas y no 75. Pues bien, la diferencia está en que en la versión LXX (Septuaginta) se encuentran incluidos los hijos de Efraym y Manasés y sus nietos. Génesis 46:20:
 “Y hubo hijos nacidos a José en la tierra de Egipto, a quien Asenat, la hija de Potifera, sacerdote de Heliópolis, dio a luz a él,… Manasés y Efraín. Y había hijos nacidos de Manasés, que la concubina siria dio a luz a él, … Maquir. Y Maquir engendró a Galaad. Y los hijos de Efraín, el hermano de Manasés; Sutalaam y Taam. Y el hijo de Sutalaam; . Edom”
Podríamos entonces preguntarnos ¿Es correcto conforme al texto bíblico que sean incluidos los hijos de José, si ellos nacieron en Egipto?
Sí, es correcta su inclusión, pues Israel adoptó a los hijos de José como propios, conforme Génesis 48:5:
“Y ahora tus dos hijos Efraín y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que viniese a ti a la tierra de Egipto, míos son; como Rubén y Simeón, serán míos.”
Pues bien ¿Es correcto que los hijos de ellos sean incluidos? También debo escribir por supuesto que sí, pues de igual forma se contaron por ejemplo los hijos de Rubén, Génesis 46:9:
“Y los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.”
Tomando  en cuenta todo ello vemos que entre el texto de la Septuaginta, muy común entre todos aquellos judíos fuera de la tierra de Israel, y la cita en Hechos no hay contradicción.
¿Por qué en la Reina –Valera 1960 existe esta contradicción? Cualquiera puede tomar en sus manos esta versión bíblica y verá referencias a los textos masoréticos lo cual entiendo en algún momento revisarán.
Hemos creído necesario hacer en el primer capítulo del libro del Éxodo estas observaciones por cuanto son muchos los cristianos que, en su afán de “convertir” judíos al cristianismo o recibir “doctrina” de ellos, se acercan con preguntas a los llamados “rabinos” del judaísmo. No deben olvidarse que el judaísmo rabínico, continuación del fariseísmo, ha tenido como meta durante casi dos mil años, rechazar la verdad de Yahshúa como Mashíaj y Salvador de Israel. Y bajo esa perspectiva es que deben ser “cautos como serpiente” al recibir cualquier información de parte de ellos.




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