Tercera reflexión a la porción
Shemot “Nombres”, Éxodo 1:1 al 6:1
MINISTERIO CERCA DEL CIELO SALTO URUGUAY
Éxodo 2: 1-2 “Un varón de la familia de Leví fue y
tomó por mujer a una hija de Leví,
la que concibió, y dio a luz un hijo; y viéndole
que era hermoso, le tuvo escondido tres meses.”
Luego de que la Toráh nos enseña la situación que
se encuentran viviendo los descendientes de Jacov en Egipto, nos comenta un
hecho natural que podría restringirse a los límites de la historia de una
familia, como es el nacimiento de un niño. Pero este hecho trae sobre sí la
trascendencia de ser el nacimiento del futuro alut, el futuro caudillo de la
redención del Pueblo de Israel.
Los padres de Moisés fueron Amram y Yokebed, ambos
descendientes de la tribu de Leví.
Amram era
hijo de Coat según Éxodo 6:18, quien a su vez es uno de los 3 hijos de Leví
según Génesis 46:11.
Amram y Yokebed (o Jocabed según la traducción de
la Reina-Valera) tuvieron además de Moisés, a su hermano Aharon y a su hermana
Miryam. Según Números 26: 59.
Establecidos estos detalles de la familia de
Moisés, los cuales en libros posteriores de la Toráh serán detalles
importantes, veremos un dato muy curioso si se me permite la expresión que nos
da Éxodo 2:2, veamos:
“…y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido
tres meses.”
Este versículo de la Toráh es tomado por el autor
de la carta a los Hebreos y es presentado como uno de los hechos por los cuales
los antiguos lograron buen testimonio, Hebreos 11:23:
“Por la fe
Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le
vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey.”
En lo personal tengo más de un hijo y de seguro
muchos de los lectores también tengan hijos. Para cualquier padre sus hijos son
únicos y hermosos. Entonces el pasaje aludido de Éxodo no debiera tener mucho
sentido, pues que la explicación de que lo escondieran de las manos de los
malvados esté en que era “hermoso” da que pensar que si el niño no hubiese sido
agraciado a la vista, entonces lo habrían entregado a los egipcios.
Lo que ocurre es que estamos teniendo cierta
dificultad al entender lo que vieron en el niño.
La palabra que ha sido traducida como “hermoso” es
la palabra hebrea tov 2896 (Strongs טוֹב ). Resultará entonces interesante ver dónde
apareció por primera vez esta palabra en la Toráh.
Esta búsqueda nos conduce a los primeros
versículos de la Biblia, veamos Génesis 1:3-4:
“Y dijo
Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio
Dios que la luz era buena;…”
La palabra que ha sido traducida como “buena” es
la misma palabra tov, que encontramos en el versículo citado del bebé Moisés. O
sea que la misma característica que vio Elohim al crear la Luz, es la misma
característica observada al nacer Moisés.
De seguro entenderemos entonces este pasaje del
libro de Yashar 68:4 que nos habla de lo que ocurrió en el lugar cuando nació
Moisés:
“Y al
final de siete meses de su concepción ella dio a luz un hijo, y toda la casa
fue llena con una gran luz como la luz del sol y la luna en el tiempo que
brillan.”
Entonces podemos interpretar que cuando nació
Moisés esta misma presencia de la Luz divina hizo manifiesto que el nacido
tendría un destino importante para nación hebrea, lo cual fue obviamente
percibido por sus padres y generó mayores
recaudos para su supervivencia.

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