Éxodo 3:14 “Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL
QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.”
En el mover cristiano, salvo pocas excepciones, a
la pregunta de si “Jesús es Dios”, todos contestarán que sí.
Pero ocurre que a lo largo de la historia del
cristianismo y de los seguidores de Jesús (Yahshúa) muchos se han levantado en
contra de esa afirmación.
¿Qué discuten los que hacen esto?
Básicamente se discuten dos cosas, una por cierto
tan ridícula que debiera avergonzar a quien la plantee, otra en cambio es un
poco más seria.
En cuanto a la primera la objeción que se hace es
que “Jesús no es Dios porque Dios es el Padre”. Con sinceridad creo que el
infierno pudiera estar tapizado de personas que dicen tonterías. Esa objeción
fácilmente se cae al aclarar que entonces la frase podría escribirse de otra
manera, “Jesús es Dios Hijo”. Con ello toda la discusión es tan sólo una
cuestión de términos empleados.
Entonces pasemos a la otra discusión la más seria.
¿Tiene Jesús (Yahshúa) la misma naturaleza divina que el Padre?
Esta alternativa escribo que es más seria por
cuanto plantea otras cuestiones. Por ejemplo, si tiene la misma naturaleza, ¿La
tuvo desde antes de ser concebido o
surgió luego?
Esto nos lleva al interrogante de qué alcance
tiene la frase “…y el Verbo se hizo carne…”. Por ejemplo podríamos preguntarnos
si es que el verbo ingresó en el óvulo en la matriz de Miryam ya fecundado o a través de su ingreso se
fecundó.
En cuanto a esto último debemos responder que el
óvulo en la matriz de Miryam no estaba fecundado, pues según Mateo 1:25:
“Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo
primogénito; y le puso por nombre Yahshúa.”
En términos bíblicos conocer importa un contacto
íntimo, sexual, según aprendemos de Génesis 4:1:
“Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y
dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de YHWH
he adquirido varón.”
Recién después de la concepción sobrenatural y el
nacimiento de Yahshúa, su madre Miryam y su padrastro Yosef tuvieron contacto
sexual del cual surgieron los hermanastros de Yahshúa.
Por ello es claro que la vida se generó a partir
del óvulo de Miryam y la acción milagrosa de la Rúaj HaKodesh (Espíritu Santa).
Volviendo atrás en las preguntas pensemos entonces
en el alcance de la frase “…y el Verbo se hizo carne…”. Esta corporización del
Verbo ¿Qué significado tiene?
Bueno nos preguntábamos si Yahshúa tiene la misma
naturaleza divina que el Padre.
Aun cuando todavía no se vea, este interrogante
tiene su respuesta en el citado versículo de Éxodo 3:14:
“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y
dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.”
Pero para poder adquirir la comprensión en su
totalidad será bueno que citemos una fuente que es poco conocida en el
cristianismo, los Targumim.
Un Targum es un comentario de las escrituras
escrito en arameo. No es una traducción literal de la Biblia, sino un
comentario ampliado que nos sirve para profundizar en las escrituras. Dos son
los más conocidos, el Targum Onkelos y el Targum de Jerusalem.
Veamos cómo traduce el Targum de Jerusalem el
versículo citado de Éxodo 3:14:
“Y la Palabra del Señor dijo a Moshé: Yo soy el
que dijo al mundo ¡Sé!, y fue, y en el futuro le diré ¡Sé!, y será. Y él dijo:
Así dirás a los hijos de Israel: “Yo Soy” me ha enviado a vosotros.”
Ahora bien, todos los textos bíblicos han caminado
de un idioma a otro y a la vez que han visto disminuir su significado o
empobrecerlo nos han alejado de su contenido. Por lo cual también debemos
desandar ese camino. La “Palabra del Señor” en arameo se escribe Memra.
¿Cómo se traduce Memra (arameo) al griego?
La respuesta es
Logos, o sea Éxodo 3:14 sería “Y el Logos dijo a Moshé…”
¿Y cómo se ha traducido al castellano la palabra
griega Logos?
La respuesta es el Verbo, o sea Éxodo 3:14 sería
“Y el Verbo dijo a Moshé…”
O sea que el versículo citado de Éxodo claramente
podría leerse así:
“Y el Verbo dijo a Moshé: Yo soy el que dijo al
mundo ¡Sé!, y fue, y en el futuro le diré ¡Sé!, y será. Y él dijo: Así dirás a
los hijos de Israel: “Yo Soy” me ha enviado a vosotros.”
Lo cual claramente tiene relación con el principio
del llamado Evangelio de Juan, 1:1 al 3:
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con
Dios, y el Verbo era Dios.
Este era en el principio con Dios.
Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él
nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”
Unamos ahora Éxodo 3:14 y Juan 1: 1al 3
“Y el Verbo dijo a Moshé: Yo soy el que dijo al
mundo ¡Sé!, y fue, y en el futuro le diré ¡Sé!, y será. Y él dijo: Así dirás a
los hijos de Israel: “Yo Soy” me ha enviado a vosotros.”
“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con
Dios, y el Verbo era Dios.
Este era en el principio con Dios.
Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él
nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”
Se ve que en el escrito del sacerdote Lázaro de
Betania ( “Evangelio de Juan”) estaban presentes con claridad las descripciones
de la Creación. Pues estas frases tienen el mismo contenido:
“…Yo soy el que dijo al mundo ¡Sé!, y fue…”
“…Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él
nada de lo que ha sido hecho, fue hecho…”
Ambas frases se encuentran respaldadas por el
libro de Génesis 1 donde con 10 palabras (…Dijo Elohim…) es creado Todo.
Sabemos por supuesto que el Verbo encarnado es
Yahshúa y de estos versículos tenemos las respuestas a los interrogantes de la
naturaleza de Yahshúa.
Desandando este camino de citas y traducciones
¿Quién habló con Moisés? La respuesta es sencilla, habló con él la misma
Palabra de YHWH, la cual fue conocida como Memra en arameo, la que fue conocida
como Logos en griego, la que nos fue presentada como Verbo en castellano. Y a
quien cuando se encarnó su madre le puso por nombre Yahshúa.

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