Éxodo 6:11 “Entra y habla a Faraón rey de
Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.”
Debemos comenzar esta reflexión comprendiendo
que sería incorrecto decir que Dios es poderoso, pues lo estaríamos limitando.
De hecho el Avinu (Padre Nuestro) nos enseña que “Tuyo es el Reino, el Poder y
la Gloria por todos los siglos”. Él no es poderoso, Él es el Poder.
Entonces partiendo de esa convicción ¿Por qué
no liberó directamente al Pueblo de Israel de la esclavitud? ¿Por qué no
manifestó el Poder tomando directamente a los israelitas y transportándolos en
los aires hasta la Tierra Prometida? ¿Por qué pide al Faraón que “…deje ir de
su tierra a los hijos de Israel…”?
Es evidente que en alguna etapa de la
historia de Israel en Egipto un evento ocurrió por el cual los israelitas
terminaron siendo siervos del faraón. Un evento que los esclavizó. Por ende, el
esclavo, ya no es amo y señor de sus actos, es propiedad de alguien.
A lo largo de las escrituras uno de los
hechos más cabales es el respeto de la llamada propiedad privada. Si bien en
los primeros tiempos (los cuales nos pueden servir de modelo para nuestras congregaciones)
los creyentes tenían las cosas en común. El respeto por la propiedad de las
cosas se refleja en los mismos mandamientos, prohibiendo el hurto, el fraude y
otros pecados originados en el ataque a la propiedad.
Siendo entonces los israelitas propiedad del
faraón, YHWH no podía quitarlos de su mano directamente. Era pues necesario que
el propietario mismo los dejase ir.
Y esto es lo que explica que YHWH, por
intermedio de Moisés y Aharón pidiesen constantemente que aquel los liberase.
Quisiera ahora que ingresemos en otras
cuestiones que se relacionan con estos hechos, con la realidad de que los
israelitas eran propiedad del faraón.
El faraón era la máxima autoridad de Egipto.
El Gobernante. Recordemos Romanos 13:1:
“porque no hay autoridad sino de parte de
Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.”
Es importante pues, partiendo de la base de
que la autoridad se recibe de parte del Creador. La forma en la cual esa
autoridad es ejercida será entonces algo que el Creador juzgará.
Si obró con justicia o lo hizo con maldad. Si
obró conforme a principios universales de equidad o lo hizo despojando a los
israelitas de todo derecho. Si respetó la vida y llegado el caso la quitó
obrando conforme a justicia o lo hizo como satisfacción de sus apetitos. Como
por ejemplo cuando buscó quitar la vida de los niños israelitas.
¿Tenemos en esta porción de la Instrucción
elementos que nos indiquen la acción de juzgar la conducta del faraón? Sabemos
por supuesto que luego vinieron las plagas, pero repito la pregunta ¿Tenemos
algún elemento en esta porción que indique que sobre el faraón cae el juicio?
Éxodo
7:1:
“YHWH dijo a Moisés: Mira, yo te he
constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.”
Este pasaje está traducido conforme puede
leerse en cualquier traducción castellana. Quiero que prestemos atención a una
frase en particular: “…te he constituido dios para Faraón…”
Quizás hayamos atendido o no a esta frase,
pero es momento que nos detengamos a reflexionar en ella. Quiero aclarar que la
palabra original empleada en el hebreo y traducida como “dios” es Elohim
(Strongs אֱלֹהִים 430, dios). O sea YHWH le dice a
Moisés que lo ha constituido en Elohim para faraón ¿Cómo es constituida una
persona en dios para otra?
En primer lugar se trata de una comisión de
parte del Creador. Lo que nos permite entender que no se trata de una decisión
personal el transformarse en Elohim. Pero lo más importante es que este ser
“Elohim” para faraón es adquirir la cualidad de ser juez para el faraón. Para
entenderlo con claridad, YHWH pone a Moisés para actuar como el brazo
judicial de YHWH. Llevando a través de
él el juicio a aquel gobernante.
Y ciertamente que lo es pues mediante él se
desatará el juicio y las plagas sobre faraón y el pueblo egipcio que ha
compartido el maltrato de los hebreos.
Este no es el único caso en que alguien es
puesto como Elohim para otro ser humano. Tenemos el ejemplo en 1ra de Samuel
28:13. En este versículo cuando el Rey Saúl pierde el favor de YHWH y no
encuentra quién le profetice lo que ha de acontecer contra los filisteos,
termina consultando con una mujer que tenía espíritu de adivinación. Esta mujer
tiene una primera visión donde le dice:
“Y la mujer respondió a Saúl: He
visto dioses que suben de la tierra….”
En realidad debemos entender “…He visto
Elohim…” ¿Y a quién ha visto esta mujer? Pues la misma escritura nos dice, 1ra
Samuel 28:14:
“…ella respondió: Un hombre anciano
viene, cubierto de un manto. Saúl entonces entendió que era Samuel,…”
Cuando Saúl consulta a Samuel, la respuesta
que recibe es el juicio que ha sobrevenido sobre su reino, 1ra Samuel 28: 17 al
19:
“YHWH te ha hecho como dijo por
medio de mí; pues YHWH ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu
compañero, David.
Como tú no obedeciste a la voz de YHWH, ni
cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso YHWH te ha hecho esto hoy.
Y YHWH entregará a Israel también contigo en
manos de los filisteos; y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos; y YHWH
entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos.”
Vemos aquí la función cumplida por Samuel,
Elohim para Saúl, así como Moisés fue Elohim para el faraón.
Es necesario tener este primer punto en claro
para desarrollar el rol de Yahshúa como
Goel, redentor, a la vez que juez del príncipe de este mundo.

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