sábado, 30 de diciembre de 2017

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo
Cuarta  Reflexión
En esta porción de la Instrucción hemos asistido a la llegada de José al rango más alto en Egipto después del Faraón.
Ya he establecido que José, gran parte de su vida, constituye una sombra profética del Mesías Yahshúa.  Pues bien, ahora podemos ver esto en evidencia de la propia porción. Génesis 41: 45-46:
“Y llamó Faraón el nombre de José, Tzafnat Paneaj; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.
Era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda la tierra de Egipto.”
En estos dos versículos tenemos al menos dos evidencias, una muy clara y otra un poco más difícil de advertir. Empecemos por la clara, el tiempo en el cual José empezó a desarrollar su labor.
“Era José de edad de treinta años...”
Lo cual comparado con Lucas 3:23:
“Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí,…”
La segunda indicación, más sutil como he dicho está en el nombre egipcio que el faraón le pone: Tzafnat Paneaj.
¿Qué significa este nombre?
Pues bien en el Tomo 1 de su libro “Antigüedades de los judíos” el historiador Flavio Josefo dice que Tzafnat Paneaj significa “descubridor de secretos”. Lo cual claramente nos hace alusión al don puesto por Elohim en José.
Pero la Biblia Copta que he mencionado en otros estudios traduce Tzafnat Paneaj como “salvador del mundo”.
Teniendo entonces dos elementos que nos muestran a José como una sombra profética del Mashíaj Yahshúa.
Podemos apreciar también un dato muy interesante, el cual nos lleva a entender un poco lo que ha ocurrido en los últimos dos mil años en el mundo cristiano. Si partimos de la base de que es José esa imagen de Yahshúa tomemos atención a los siguientes versículos, del capítulo 41 del Génesis:
Vers. 14: “Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.”
Vers. 45: “…Y llamó Faraón el nombre de José, Tzafnat Paneaj; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On.”
Al principio del relato tenemos a un José que de seguro tenía la imagen del siervo hebreo, pues de ello nos da cuenta Merod al describirlo. Pero al leer lo que con él acontece, observamos que su identidad hebrea, la cual se traduce en su presentación, su vestimenta, su pelo, etc. Son reemplazados por los usos del mundo.
De igual manera, nuestro Mashíaj hebreo, quien se movió como Rabino gran parte de su ministerio, ha sido reemplazado en el cristianismo por una imagen más adaptada al pensamiento occidental. Su barba raleada, su vestimenta más romana que judía, su cabello largo y casi rubio, sus modales más cercanos a un afeminado que a un hombre.  Y no sólo lo externo por supuesto, pues el cambio de nombre hecho con José, aun cuando simboliza la misión salvadora de Yahshúa, refleja también el despojo realizado al reemplazar su nombre hebreo o su equivalente arameo (Yahshúa o Yeshúa), por el vocablo occidental Iesus, del cual surgirá en nuestro castellano Jesús, en italiano Gesú, etc.
Cuando leemos frases como la que a continuación transcribiré a veces no se alcanza a dimensionar lo profundas que son, veamos Lucas 24:44:
“Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la Instrucción de Moisés, en los profetas y en los salmos.”
 Si se consultase por lo general a comentaristas de la Biblia dónde se encuentran menciones a Jesús (Yahshúa) en los 5 libros escritos por Moisés, (que es a lo primero que se refiere Lucas) a lo sumo se reciben algunas indicaciones al Profeta que vendría mencionado en Deuteronomio.
Veremos ahora un momento en la porción en el cual la imagen profética del mesías se enlaza con el relato de la actividad de José.
Génesis 41:55 “Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere.”
Mi amigo lector ¿Le resulta conocida la frase? ¿La ha leído similar en otra parte de su Biblia?
Permítaseme transcribir unos pasajes en griego y verá que luego se pone  un poco más fácil.
Génesis 41:55  “…Πορεύεσθε προς Ιωσήφ και ο αν είπε υμίν ποιήσατε.”
“…Vayan a José y hagan todo lo que él les diga.”
Juan 2:5 “…ο τι αν λέγη υμίν ποιήσατε.”
“Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.”
He puesto la parte respectiva en negrita. No es necesario ser un traductor del griego para ver que las palabras en esa lengua resaltadas son similares en los dos versículos, en Génesis 41:55 y en Juan 2:5.
Entonces cuál es el paralelismo que existe aquí. Sinceramente es fascinante, hermoso y hasta conmovedor observar cosas como estas.
En el caso de Génesis 41: 55 la situación es esta:
“Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere.”
En este primer caso el Pueblo Egipcio pidió: Pan
En el caso de Juan 2:3 la situación es esta:
“Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.”
En este segundo caso el Pueblo pidió: Vino
Tenemos entonces en estos versículos enlazados, la concreción de ese aspecto tan importante que representa el cuerpo y la sangre de nuestro Mashíaj, el Pan y el Vino.
Más sombras proféticas encontramos en esta porción, pero sólo haré mención ahora a una que importa la actitud profetizada y que es la que nos define como siervos de Yahshúa el Mashíaj.
Génesis 41: 42-43
“Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: ¡Doblad la rodilla!; y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.”

Filipenses 2: 9 al 11
“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,  para que en el nombre de Yahshúa  se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;   y toda lengua confiese que Yahshúa HaMashíaj  es el Señor, para gloria de Dios Padre.”






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