viernes, 29 de diciembre de 2017

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo Primera reflexión

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo
Primera reflexión


Antes de comenzar a comentar la porción de esta semana quiero hacer una primera observación de algo de la anterior que no quiero que dejemos de lado.
En la porción anterior donde se nos dice que Jacov se asentó a vivir en la tierra de Canaán, el segundo versículo dice, Génesis 37:2
Esta es la historia de la familia de Jacob:…”
Sin embargo a lo largo de los capítulos siguientes sólo se habla de lo que ocurre con dos de sus hijos. El mismo capítulo 37 relata los sueños de José y cómo fue vendido por sus hermanos. El capítulo siguiente, el 38, nos habla de lo que ocurrió con su hermano Judá. Y el 39 nos vuelve a hablar de José.
Cuando nos preguntamos por qué si dice que nos van a hablar la historia de la familia de Jacov se nos habla de lo que ocurrió con dos de sus hijos en particular, es necesario que nos adentremos en la historia muy posterior del Pueblo Escogido.
 Pues ya desde estos capítulos que estoy señalando comienza a profetizarse la futura división de Israel en dos. La Llamada Casa del Norte (llamada también casa de José, o Casa de Efraim) y la Casa del Sur (o Casa De Judá). Las cuales se dividieron  a la muerte de Salomón y hasta la fecha no se han reunificado.
Aclarado este punto quiero que veamos algo importante con respecto a José.
José, el hijo de Raquel, es el favorito de Jacov. Su padre lo asciende a un rango de preeminencia sobre sus hermanos, lo cual vemos en el tipo de ropa que le obsequia. Génesis 37:3
 Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores.
Este versículo, muchas veces leído de seguro por el creyente, nos indica un status distinto de José con respecto a sus hermanos. Pues esa túnica, en hebreo ketonet (כֻּתֹּ֫נֶת Strongs 3801), es un tipo de ropa especial que en el antiguo medio oriente simbolizaba realeza y dominio. Con lo cual, Jacov está colocando a su hijo en una situación de preeminencia sobre sus hermanos.
La pregunta que cabe es cómo llegó a esa posición, ¿Fue sólo por ser el hijo de su esposa más amada?
Pensemos por un instante, Jacov tiene 12 hijos. Algunos con su esposa más amada, Raquel, otros con su esposa “aborrecida” lo cual en los términos bíblicos de aquellos tiempos en realidad significa menos amada.
El primogénito de Jacov, Rubén, por su condición tiene sobre sí los derechos de la primogenitura, lo cual incluye la autoridad por sobre sus hermanos, el ejercicio del culto familiar y por supuesto una doble porción patrimonial. ¿Podían esto derechos caer por ser José el hijo de la preferida? La Toráh nos indica que no, Deuteronomio 21: 15 al 17:
“Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada y la otra aborrecida, y la amada y la aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primogénito fuere de la aborrecida; en el día que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podrá dar el derecho de primogenitura al hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito; mas al hijo de la aborrecida reconocerá como primogénito, para darle el doble de lo que correspondiere a cada uno de los demás; porque él es el principio de su vigor, y suyo es el derecho de la primogenitura.
Entonces, ¿Por qué los derechos de primogenitura pasaron a José?
Ya hemos visto la respuesta en reflexiones anteriores, recordemos los pasajes correspondientes.
Génesis 35:22 “Aconteció que cuando moraba Israel en aquella tierra, fue Rubén y durmió con Bilha la concubina de su padre; lo cual llegó a saber Israel.”
1ra Crónicas 5:1 “Los hijos de Rubén primogénito de Israel (porque él era el primogénito, mas como violó el lecho de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados a los hijos de José, hijo de Israel, y no fue contado por primogénito;…”
Aquí tenemos los pasajes que nos indican que Rubén, aunque era el que había nacido primero, perdió los derechos de primogenitura cuando se acostó con la concubina de su Padre Jacov.
Por supuesto que la propia Instrucción nos dice que esa posición de privilegio no era aceptada de buen agrado por sus hermanos, para colmo de males José les contaba sueños donde se afirmaba su preeminencia por ellos y además llevaba malos informes a su padre.
37:4 “Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.
37:8 “…Y le aborrecieron aun más a causa de sus sueños y sus palabras.
37: 2 “…y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre; e informaba José a su padre la mala fama de ellos.

Debo destacar ahora que gran parte de lo acontecido con José constituye una sombra profética mesiánica de lo que Yahshúa viviría y padecería. Existen pasajes muy notorios que nos hablan de ello, pero muchas veces son los que menos tomamos en cuenta. Hice la introducción anterior en esos pasajes del Génesis, para recordemos qué es lo que hacen sus hermanos con José. En un momento determinado en que su padre Jacov lo envía a sus hermanos, estos que lo ven venir se dicen, Génesis 37:18 al 20:
Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle. 
Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. 
Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños.
Por intervención de su hermano Rubén el crimen no se concreta pero es arrojado en una cisterna sin agua. Previo despojarlo de su ketonet.
Necesitamos ahora pensar por un instante en cómo es el lugar donde tiraron a José. Una cisterna es un pozo profundo que en este caso al encontrarse vacío, resulta un escondite de cuanta alimaña hay en el desierto. Pensemos que están por lo general llenas de escorpiones y serpientes, prestas a atacar lo que caiga en su interior. Siendo asimismo un lugar oscuro y lúgubre. Allí fue arrojado José.
La palabra que ha sido traducida como cisterna בֹּאר bor (Strongs 953) en hebreo ¿Podemos encontrarla en otros escritos?
Veamos el Salmo 30:3
“Oh YHWH, hiciste subir mi alma del Seol;
Me diste vida, para que no descendiese a la sepultura.”
La palabra que ha sido traducida como sepultura es la misma palabra hebrea “bor”, con lo cual entendemos que el lugar donde fue arrojado José implica en un sentido espiritual el ser arrojado a la muerte y al abismo.
Tengamos muy presente esto que acabo de escribir. Pues ahora vamos a saltar a la porción de la Toráh siguiente, a Miketz (“al cabo…”).
Pues en esta porción ya tenemos a José viviendo como siervo en Egipto.  De la lectura de ambas porciones sabemos que, vendido como esclavo por comerciantes madianitas, es comprado por Potifar, un hombre relevante en el gobierno egipcio. Sabemos también que escapando de la lujuria de la mujer de Potifar, José es falsamente acusado y termina en la cárcel. Sabemos que allí también se destaca y ocupa un lugar de preeminencia. A raíz de su don para la interpretación de sueños finalmente es sacado de la cárcel y llevado ante la presencia del faraón.  Y aquí surge algo que se nos escapa en la lectura no meditada, en la lectura superficial. Veamos qué nos dice Génesis 41:14
“Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.”
¿Y qué es lo que se nos pierde de vista?
La palabra que ha sido traducida como cárcel. Pues la palabra en cuestión es la misma que se ha usado en Génesis 37:24 ; Salmo 30:3 y ahora en Génesis 41:14. O sea la palabra hebrea “bor”.
Es así que cuando José es llevado a la cárcel, también es arrojado a un “bor”, un lugar lleno de escorpiones y serpientes, pero ya esta vez no de animales, sino de demonios y personas consagradas al mal.
De esta forma, José desciende en la Tierra Prometida al abismo oscuro lleno de escorpiones y serpientes y de igual forma en Egipto desciende nuevamente al abismo lleno de escorpiones y serpientes.
Ya he dicho que gran parte de la vida de José es una sombra profética del Mesías. Pues bien, el Mesías descendió tanto a la sepultura tanto por aquellos presentes en la Tierra Prometida, por la casa de Judá; como también descendió por aquellos dispersos entre las naciones, lo cual es representado por la tierra gentil de Egipto.
Y así como de ambas sepulturas fue sacado José, Jesús (Yahshúa) fue sacado del “pozo”, Hechos 2:24
“ a quien Dios resucitó, poniendo fin a la agonía de la muerte, puesto que no era posible que El quedara bajo el dominio de ella.”




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