lunes, 1 de enero de 2018

Tercera reflexiones a la porción “Y se acercó” - Vayigash – Génesis 44:18 al 47:27 - Ministerio Cerca del Cielo

Tercera reflexiones a la porción “Y se acercó” - Vayigash – 

Génesis 44:18 al 47:27 - Ministerio Cerca del Cielo
versículo del Antes de comenzar la última reflexión de esta porción quiero transcribir este Génesis, veamos:
42:8 “José, pues, conoció a sus hermanos; pero ellos no le conocieron.”
Si bien hacía muchos años que no veían a su hermano es de esperar que rasgos en su cara, sus ojos, algún detalle gestual, su vos, algo les determinara que se trataba de su hermano. No obstante vemos que ellos no le conocían.
Debemos tomar en cuenta varios detalles que el versículo nos proporciona. Pero sin olvidar que en José tenemos una sombra profética de Yahshúa, tenemos en varios de los hechos de la vida de José muchos elementos del Mesías, tanto para el tiempo que caminó en Jerusalem como en los tiempos actuales.
Ya hemos escrito que los hijos de Israel que están en presencia de José, no ven a José. Sino que lo que tienen frente a sus ojos es a Tsafnat Paneaj. Por supuesto que José y Tsafnat Paneaj son la misma persona, pero lo son para nosotros, que conocemos toda la historia. Pongámonos por un instante en la piel de sus hermanos, qué ven ellos y qué pensaban de su hermano.
En cuanto a qué pensaban de su hermano, está claro que ello lo habían vendido para que los comerciantes lo vendieran como esclavo en Egipto. O sea que lo probable, si es que no estaba muerto, es que estuviese sirviendo en la casa de algún señor egipcio o en algún prostíbulo. Pensarían que su aspecto sería similar al de hacía unos años, quizás más curtido, con barba, con ropas de sirviente, etc.
En cuanto a lo que ven, están frente a un egipcio, un hombre afeitado, con su piel cuidada, que habla el idioma de los gentiles, que está vestido con ropas costosas egipcias, con corona de oro y sirvientes y encima de todo, que es el Señor de todo Egipto, aquel  reconocido en el mundo de los gentiles.
Aun cuando parte de su mente, su corazón, les indique que se trata de su hermano, la lógica de la razón de todo lo que están viendo, les indica que es imposible que se trate de su hermano.
Pongámonos en lugar de ellos, no tendríamos forma de reconocer en ese rey y señor gentil a nuestro hermano José, a quien vendimos a los gentiles.
¿Se entiende a dónde apuntamos?
Muchas veces los cristianos pretenden “convertir” a judíos (algo por cierto que nadie indicó que hicieran) y les presentan a Tsafnat Paneaj como su Salvador.
¿Cuál es la imagen del Salvador que el mundo tiene?
La de un dios romano, vestido con ropas de la Roma del primer siglo, inclusive en los países del norte con ojos celestes. De un dios lleno de atributos griegos, inclusive con liturgias compuestas en la lengua de los destructores de Israel, me refiero a la liturgia del catolicismo romano en latín. Que participa de ceremonias y ritos acuñados en la Roma imperial. Que ha abandonado el Shabbat y lo ha reemplazado por el domingo por la voluntad de un Emperador romano. Incluso sus sirvientes, los sacerdotes, ataviados con las ropas del sacerdocio de los dioses paganos, con sus cabezas cubiertas con gorros del dios fenicio dagón, con mujeres vírgenes destinadas al culto (me refiero a las monjas) similares a las vírgenes vestales. Con un centro de adoración que no está centrada en Jerusalem sino en el vaticano. Un salvador que incluso hasta su fecha de nacimiento tiene cambiada, pues para adecuarlo a los ritos babilónicos adoptaron la fecha del 25 de diciembre, en tanto y en cuanto nació en otra época.
En fin si nosotros estuviésemos en lugar de los hijos de Israel, ¿Reconoceríamos en Tafnat Paneaj a nuestro hermano? De seguro que no.
Si no fuese por su inmensa misericordia, jamás lo reconoceríamos. Pues El mismo desde el fondo de esa imagen pagana nos está hablando y sólo sus palabras nos están conduciendo a la verdad, “…Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José…”
Es cierto que esa Revelación no está siendo a todos en general, pero está ahí para el que la quiera tomar.
El está diciendo “Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto.”
Nuestros hermanos judíos vendieron al Mesías al mundo gentil. Este lo compró, lo vistió de ropas extrañas, le dio un idioma extraño, lo llenó de imágenes extrañas, se hizo cargo de un concepto que no les era propio (el de la necesidad de un Mesías) y finalmente buscó despojarlo de todo aquello que hacía a su identidad israelita.
Pero ahora en el final de los tiempos, la Revelación su verdad está entre nosotros, es tiempo de recuperar al Mesías. Es tiempo que encontremos al verdadero José oculto en Tsafnat Paneaj.

Fin

Segunda reflexiones a la porción “Y se acercó” - Vayigash – Génesis 44:18 al 47:27 - Ministerio Cerca del Cielo

Segunda reflexiones a la porción “Y se acercó” - Vayigash – 

Génesis 44:18 al 47:27 - Ministerio Cerca del Cielo
Génesis 45: 1 nos muestra un cuadro muy importante, el cual no sólo tuvo implicancias en aquellos eventos que hacen a la vida de José, sino que también tuvo relación con el Mesías. Incluso tendrá relación con los últimos días (ajarit hayamim). Veamos qué dice:

“No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban al lado suyo, y clamó: Haced salir de mi presencia a todos. Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos.”
Este pasaje es muy significativo, pues ningún miembro de Egipto queda presente en la sala donde la familia de José se encuentra reunida.
Escribí que tiene relación con el mesías, lo cual podemos ver en el libro de los Hechos cap. 10: 40 al 41
“A éste levantó Elohim al tercer día, e hizo que se manifestase;  no a todo el pueblo, sino a los testigos que Elohim había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos.”
Como ya he escrito en José tenemos una sombra  profética de Yahshúa encontrando muchísimos paralelos. En esta cita del libro de los Hechos, tenemos la revelación de Yahshúa a sus discípulos en palabras de Pedro.
Ahora bien ¿Por qué también esto es relevante para nosotros, que nos encontramos viviendo los ajarit hayamim, los tiempos del fin?
Veamos algunos puntos.
Esta porción de las Escrituras comienza con la frase “Y se acercó…” en ella se hace referencia a Judá que toma el coraje de hablar a José, Génesis 44:18
“Entonces Judá se acercó a él, y dijo: Ay, señor mío, te ruego que permitas que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como Faraón.”
En este texto hay tres personas implicadas. Judá, José implícitamente que está escuchando y el Faraón nombrado indirectamente.
Pensemos por un instante en las 4 últimas palabras “tú eres como Faraón…”. Recordemos Juan 14: 9
“Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?...”
Cuando Judá reconoce la autoridad de José que proviene de estar en lugar del faraón, se está haciendo una relación profética con Yahshúa, pues Yahshúa mismo dice que quien lo ha visto a él, ha visto al Padre.
Ahora bien, puesto que esto está claro veamos entonces cuál es la relación profética para nuestros tiempos.
Nuestros hermanos de la Casa de Judá (mayormente judíos) han rechazado a Yahshúa desconociéndolo como el Mesías prometido. Entendamos que no lo han conocido como el Mesías de Israel. O sea no han reconocido quién es.
Pues bien, en el pasaje en cuestión, Judá (que simbólicamente representa en los tiempos del fin a toda la casa de Judá), aun no reconoce a José. Pero da un importante discurso el cual es escuchado por José. En este discurso se produce un hecho fundamental en la vida de Judá. El cual es hacer “tikún”.  Ahora me explicaré para que se entienda el concepto.
Muchos hemos tenido la posibilidad de asistir a reuniones, de origen cristiano, donde algunas personas conmovidas por descubrir el mal camino que sus vidas han seguido pretenden cambiar. Es así que se acercan a un escenario o púlpito y hacen una oración de reconocimiento del Salvador y se comprometen a seguirlo. Todo lo cual por supuesto en principio es muy bueno. Pues mal puede una persona cambiar su vida si primero no reconoce que mal ha obrado hasta ese momento. El problema que vemos es que en gran parte de las ocasiones (la mayoría), esa persona no recibe la indicación de que para que su reconocimiento sea válido, debe rectificar el mal obrado.
Pensemos por un instante en un ladrón de vehículos que se conmueve por una predicación grandiosa, se acerca al estrado del predicador, hace una oración y se compromete a seguir a Jesús. Todo muy bien. Pero la verdadera teshuvá (el verdadero arrepentimiento) requiere que la persona repare el daño ocasionado. Un ejemplo conocido por todo cristiano lo explicará mejor que mis palabras. Veamos Lucas 19:8
“Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.”
Todos conocen este pasaje. Zaqueo que, aunque no la haya practicado, conoce la justicia de la Toráh (Instrucción) sabe que no alcanza con hacer una oración frente a un estrado. Sino que si no hace reparación (Tikún en hebreo) su supuesta conversión son sólo palabras huecas.
Esto es lo que estamos viendo en el pasaje de Génesis con Judá. Recordemos que fue él quien promovió la venta del hermano, Génesis 37:26-27
“Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte?
Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.”
Confrontado con lo que ha sido su mal obrar en la vida, ahora no sólo se arrepiente de lo hecho, sino que además se coloca ahora en lugar de Benjamín para que no sea tomado como siervo, Génesis 44:33
“te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos.”
Quizás no veamos la profundidad de las palabras de Judá. Pero él no está diciendo que Tsafnat Paneaj lo emplee como trabajador por un tiempo, o que se va a quedar a ayudar en su casa. Voluntariamente se ofrece como siervo.
¿Por qué esto es importante para nosotros? Porque a continuación de este “tikun” reparación que inicia Judá, es que su hermano José se revela. Si pensamos en los tiempos del fin, es fundamental el reconocimiento de la casa de Judá, mayormente de los judíos, de lo que han hecho con el Mashíaj, para que este se revele a todos. En primer lugar a sus hermanos, las tribus de Israel y luego a todo el mundo.
Esta revelación será un punto de quiebre como no ha habido antes, pues el llanto será escuchado por todas las naciones; Génesis 45:2
“Entonces se dio a llorar a gritos; y oyeron los egipcios, y oyó también la casa de Faraón.”
Los egipcios están representando a todos los gentiles del mundo que también tendrán la revelación del Mesías de Israel y el faraón en este caso representa a los gobernantes del mundo.
Ahora vemos sí, que al igual que José no fue reconocido por sus hermanos la primera vez que ellos fueron y sí lo reconocen en la segunda visita. De igual forma aquellos que no lo reconocieron en su primera venida, lo reconocerán en la segunda.
Hay algo que quiero remarcar. El hecho de que se reveló como lo indica Génesis 45:1
“Haced salir de mi presencia a todos. Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos.”
Hay un punto muy importante en la profecía de Zacarías 13:1-2
“En aquel tiempo habrá un manantial abierto para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para la purificación del pecado y de la inmundicia.
Y en aquel día, dice YHWH de los ejércitos, quitaré de la tierra los nombres de las imágenes, y nunca más serán recordados; y también haré cortar de la tierra a los profetas y al espíritu de inmundicia.”
Todos  conocemos las profecías que nos hablan de un encuentro final donde las naciones se dirigirán en contra del Ejército de Israel. Pero no nos preguntamos ¿Cómo es posible que tantos países se alíen en contra de esa nación? ¿Por qué por ejemplo es posible que Italia o España, por dar ejemplos, suban contra Israel?
La respuesta está en que no advertimos lo que Zacarías nos está diciendo. Antes de que las naciones suban en contra de Israel, habrá en esa nación lo que en América se llama por lo general, un avivamiento espiritual.
Habrá “…purificación del pecado y de la inmundicia…”. Pensemos por un instante en lo que ello significa. Por ejemplo la destrucción de discotecas, de lugares de recreación sexual, de mitines y agrupaciones de homosexuales. ¿Cómo pensamos que van a reaccionar los países de las democracias liberales occidentales?
Dice que “…quitaré de la tierra los nombres de las imágenes, y nunca más serán recordados…”. Pensemos por un instante en lo que eso significa. ¿Saben las decenas de iglesias católicas, armenias, ortodoxas, etc. que hay en Israel? Cuando el avivamiento en Tierra Santa ocurra y todos esos centros de idolatría sean derribados y sus miembros emplazados a irse ¿Cómo creen que reaccionarán los países de los cuales ellos provienen?
También establece que “…y también haré cortar de la tierra a los profetas y al espíritu de inmundicia…” ¿Cómo reaccionará “el mundo” cuando los falsos profetas sean ajusticiados?
En ocasiones se espiritualiza demasiado las cosas y se olvida lo concreto de la palabra. Pues bien, este avivamiento, este volver de “Judá” por el santo camino, hará que sólo queden los verdaderos hermanos, Génesis 45:1
“Haced salir de mi presencia a todos. Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus hermanos.”
No quedará nada de la porquería y la inmundicia que ha contaminado a Israel y en ese momento, el cual comenzará con el acercamiento y reconocimiento de Judá de que ha ido por un mal camino, en ese momento así como José con sus hermanos, Yahshúa el Mesías de Israel se dará a conocer.

Primera reflexiones a la porción “Y se acercó” - Vayigash – Génesis 44:18 al 47:27 - Ministerio Cerca del Cielo

Primera reflexiones a la porción “Y se acercó” - Vayigash – 

Génesis 44:18 al 47:27 - Ministerio Cerca del Cielo
“¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?”  Génesis 42:28
Cuando los hermanos de José pararon en el mesón y miraron en sus sacos, encontraron que su dinero había sido devuelto. Y fue en ese instante que reclamaron del cielo. Fue en ese instante en que se dijeron uno al otro, por qué nos castiga Dios de esta forma.
Antes de ahondar en las contingencias que los hermanos de José vivieron hasta su encuentro es necesario que ahondemos en algunas explicaciones acerca de varias de las cosas que se dicen.
Recordará el lector que en el versículo 9 del capítulo 42 de Génesis, José acusa a sus hermanos de la siguiente forma:
“Espías sois; por ver lo descubierto del país habéis venido.”
Más allá de que él supiese quiénes eran, por qué les arroja esta acusación, ¿Tenía ella algún fundamento?
Recurriendo a otros textos que nos amplían la visión es posible ver un hecho importante ¿Por dónde ingresaron los hermanos?
En nuestras ciudades modernas, por lo general, existe más de una ruta de acceso a una ciudad. Incluso más de una calle por donde ingresar a la ciudad. En tiempos bíblico y hasta no hace muchos años, las ciudades eran amuralladas y fortificadas y tenían grandes puertas, las cuales eran cerradas por la noche.
Sabemos que Jacov envió a sus hijos a Egipto a comprar grano, pero se nos omite un detalle, es una indicación que da Jacov antes de la partida a sus hijos. Esta indicación se nos muestra en el libro de Yashar 51:4
Y Ya'akov su padre les ordenó, diciendo: Cuando ustedes lleguen a la ciudad no entren juntos por la misma puerta…”
Este nos es un dato menor, pues tenemos en un día 10 personas que llegan juntas asta determinado lugar y luego se separan para ingresar por distintos lugares. Lo cual tranquilamente puede dar a suponer que se trata de 10 personas que están analizando las distintas entradas de la ciudad y sus puntos de vigilancia.
Pero esto no es lo único que debemos observar. Pensemos en esto, cuando los hermanos de José lo vendieron a la caravana de mercaderes, supieron cuál sería su lugar de destino. Repasemos, Génesis 37:25 al 28
Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto.
Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte?
Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.
Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.”
O sea que los hermanos sabían que José había sido vendido a Egipto. Es normal que de ello conversaran ahora que iban a ese lugar a buscar grano. Por supuesto que es así y de ello nos da cuenta también Yashar 51: 6 al 7, incluso dando cuenta de sus planes:
Y mientras los hijos de Ya'akov estaban de camino, ellos se arrepintieron de lo que habían hecho a Yosef, y ellos se hablaron uno al otro, diciendo: Nosotros sabemos que nuestro hermano Yosef descendió a Mitzrayim, y ahora lo buscaremos a donde vamos, y si lo encontramos lo tomaremos de su amo por un rescate, y si no, a la fuerza, y nosotros moriremos por él.  Y los hijos de Ya'akov acordaron en esta cosa y se fortalecieron por causa de Yosef, para liberarlo de las manos de su amo, y los hijos de Ya'akov fueron a Mitzrayim, y cuando llegaron cerca de Mitzrayim se separaron uno del otro, y ellos entraron por las diez puertas de Mitzrayim,…”
Hubo un hecho que no tomaron en cuenta. Así como en la actualidad para ingresar a cualquier país, las autoridades exigen el visado, en aquel momento, Yashar 51:7
“…y los porteros escribieron sus nombres en ese día, y los trajeron a Yosef al anochecer…”
Por supuesto que el hombre más importante de Egipto debía estar al tanto de todos aquellos que llegaran al reino que administraba y saber sus nombres y motivos de visita.  Cuando José ve los nombres, de inmediato se da cuenta que son sus hermanos y comienza una tarea de seguimiento sobre ellos, ordenó que fuesen cerrados todos los almacenes, dejando sólo uno abierto con instrucciones a quien lo administraba que cuando ellos se presentasen se le diese aviso. Yashar 51: 11
“Quien sea que venga a comprar grano pregunta por su nombre, y cuando los hombres de estos nombres vengan delante de ti, los agarran y me los mandan…”
Es necesario ahora que recordemos una característica de José, Génesis 39:6
“…Y era José de hermoso semblante y bella presencia.”
Esto que nos dice la Toráh y que sólo tomamos en cuenta con respecto a la mujer de Potifar, es un dato muy importante. Pues ese bello aspecto también fue tomado en cuenta por sus hermanos.
Escribiría en esos tiempos, pero sería un error pensar así. Pues en la actualidad también se dan secuestros y venta de niños y jóvenes para ser esclavos sexuales. La realidad de Canaán y Egipto de aquellos tiempos no era ajena a este mal. Así que sus hermanos pensaron que la prostitución pudo haber sido el fin de su hermano. Con lo cual, cuando ellos ingresaron en Egipto ¿Dónde se cree que lo buscaron? Sí, en los prostíbulos de la ciudad. Yashar 51: 12-13
Y cuando los hijos de Ya'akov vinieron dentro de la ciudad, ellos se reunieron en la ciudad para buscar a Yosef antes de comprar grano.  Y ellos fueron a las calles de las prostitutas, y ellos buscaron a Yosef en las calles de las prostitutas por tres días, y ellos pensaron que encontrarían a Yosef en las casas de prostitución, porque Yosef era muy hermoso y muy favorecido, y los hijos de Ya'akov buscaron a Yosef por tres días, y ellos no lo pudieron encontrar…”
Creo que ahora podemos recomponer un poco lo que José (aun cuando sabía quiénes eran) y los egipcios tuvieron ante sí. 10 extranjeros, que aparentan comprar grano, que ingresan por distintas puertas y que se unen dando vueltas por las casas de prostitución durante 3 días. Podría pensarse en hombres muy lascivos, pero lo que surge de inmediato es que se pudiera tratar de espías.
Pasados esos tres días, en que también el encargado puesto sobre el único almacén abierto, espero que los hombres se presentaran, ellos no compraron grano. Por eso José mandó guardias a que los buscasen y finalmente los encontraron, Yashar 51: 17-18
“…cuatro de los hombres fueron a la casa de las prostitutas, y ellos encontraron a los diez hombres allí buscando a su hermano. Y esos cuatro hombres los agarraron y los trajeron delante de Yosef, y ellos se inclinaron a él a tierra,…”
Cuando José los interroga sobre su conducta, y el por qué han ingresado por distintas puertas diciéndole espías, ellos le responde haciendo gala de su honradez, pero la respuesta astuta de José es… Yashar 51:25
“Ciertamente todo el que viene a comprar grano sigue su camino, pero ustedes han estado en la tierra tres días, y ¿qué hacen ustedes en las calles de las prostitutas en las cuales han estado por tres días? Ciertamente espías se comportan de esa forma.”
Se aprecia enseguida que si se trata de hombres honrados qué han estado haciendo en esos lugares.
“Todos nosotros somos hijos de un varón; somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron espías.” Génesis 42:11
Por supuesto que José no les da el brazo a torcer, mostrándoles que no va a caer en sus argucias, Yashar 51: 28-29  “Y ellos le dijeron a él: Porque nosotros oímos que los Yishmaelim lo robaron de nosotros, y fue dicho a nosotros que lo vendieron en Mitzrayim, y tu sirviente, nuestro hermano, es muy hermoso y buen favorecido, así que pensamos que él estaría en las casas de las prostitutas, por lo tanto, tus sirvientes fueron allí para buscarlo y dar rescate por él. Y Yosef aún les respondió a ellos, diciendo: Ciertamente ustedes hablan falsamente y pronuncian mentiras, decir de ustedes mismos que son hijos de Avraham; como vive Faraón, ustedes son espías, por lo tanto, han venido a las casas de las prostitutas para no ser reconocidos.”
Al principio de estas reflexiones hicimos la siguiente transcripción de Génesis 42:28
“¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?”
La frase que dicen los hermanos al encontrar en sus sacos el dinero. En ese momento los hermanos, lejos de reflexionar acerca de su mala conducta, dan voces al Cielo culpando a YHWH por su mala situación. Veamos cómo esto se amplía en Yashar 51:49 al 50
¿Qué es esto que el Elohim nos ha hecho?  Y ellos todos dijeron: Y ¿dónde está la bondad de Elohim con nuestros padres, con Avraham, con Yitzjak y con Ya'akov, que YHWH nos ha entregado este día en las manos del rey de Mitzrayim para conspirar contra nosotros?...”
Son nuevamente Judá y Rubén quienes traen la sensatez, Yashar 51: 51 al 52
“Y Yahudáh les dijo a ellos: Ciertamente nosotros somos pecadores culpables delante de YHWH, nuestro Elohim, en haber vendido a nuestro hermano, nuestra carne, así que por qué razón ustedes dicen: ¿Dónde está la bondad de Elohim con nuestros padres? Y Reuven dijo a ellos: ¿No dije yo a ustedes, no pequen contra el muchacho, y no me quisieron escuchar? Ahora el Todopoderoso lo requiere de nosotros, y ustedes se atreven a decir, ¿dónde está la bondad de Elohim con nuestros padres, mientras ustedes han pecado a YHWH?...”
Si bien los pasajes que he transcripto, los cuales se han ampliado con las observaciones del libro de Yashar, pertenecen a la porción anterior de las escrituras, la llamada “Al cabo” (Miketz). Ellos son necesarios pues dan el marco para la primera visita, para la primera entrevista de José con sus hermanos.
En esta sus hermanos han recibido su atención, su amonestación, han comido de sus bienes, han llevado su bendición. Pero no lo han conocido, no saben de quién se trata. No se les ha revelado en su plenitud. Esta primera venida ha sido un encuentro donde se ha prometido una próxima visita. Siendo José una sombra del Mashíaj
¿Esta primera venida nos recuerda algo? 

sábado, 30 de diciembre de 2017

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo Quinta Reflexión

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo


Quinta  Reflexión
Cuando hablamos acerca de las maravillas de la Toráh y por qué la leemos cumpliendo un ciclo una de las cosas que tratamos de que se observe es precisamente ese aspecto cíclico. Imaginemos por un instante en un espiral que desde un punto en el cual comienza va ascendiendo gradualmente.  De esta forma si bien el relato tiene un principio en el rollo de Bereshit (Génesis) y culmina en el rollo de Deuteronomio (Dvarim). La forma en que describiríamos ese camino no es una línea recta, sino ese mismo espiral que mencionamos.
Permítaseme graficarlo:
Génesis              Éxodo              Levítico        Números                       Deuteronomio

 


                     Génesis 40                    
                                                                              Génesis 20                                   
                                                                                Génesis 1:1                                Génesis 30

En particular ahora en Génesis, veremos un ejemplo que tiene que ver con las últimas porciones que hemos analizado. Veamos cierta información que se nos da en la porción llamada “Y envió” (Génesis 32:3 al 36:43), me refiero a los versículos 35: 27 al 29
Después vino Jacob a Isaac su padre a Mamre, a la ciudad de Arba, que es Hebrón, donde habitaron Abraham e Isaac.
Y fueron los días de Isaac ciento ochenta años.
Y exhaló Isaac el espíritu, y murió, y fue recogido a su pueblo, viejo y lleno de días; y lo sepultaron Esaú y Jacob sus hijos.”
En la porción “Y se asentó” (Génesis 37:1 al 40:23), vemos en el versículo 37:28 que José es vendido a los mercaderes:
“Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.”
En la porción “Al cabo” (Génesis 41: al 44:17), vemos en el versículo 41:14 la presentación de José ante el Faraón:
“Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.”
Ahora que he expuesto los versículos, lo pondré en forma lineal:

Muerte de Isaac                                    Venta de José                          José ante el Faraón
 

Gén.35:29                                                     Gén. 37:28                                     Gén. 41:14

Con esta línea de tiempo tenemos entonces que mientras José vivía con su Padre Jacov y sus hermanos, se produjo la muerte de Isaac. A la última bendición de Isaac y la despedida de los restos del Patriarca y su entierro en la cueva de Macpelá  entonces él debe haber asistido. Luego José fue vendido y finalmente conoció al faraón.
Veamos entonces qué nos informan otros textos que otros grupos creyentes en Jesús usan a diario.
Yashar 47:1 al 3
“Y Isaac el hijo de Avraham aún vivía en esos días en la tierra de Kenaan, él estaba muy viejo, 180 años de e dad, y Esav su hijo, el hermano de Jacov, estaba en la tierra de Edom, y él y sus hijos tenían posesiones en ella junto con los hijos de Seir.  Y Esav oyó que el tiempo de su padre se estaba acercando para morir, y él y sus hijos y su casa vinieron a la tierra de Kenaan, a la casa de su padre, y Jacov y sus hijos salieron de la tierra donde ellos vivían en Hevron, y ellos todos vinieron a su padre Isaac, y ellos encontraron a Esav y sus hijos en la tienda. Y Jacov y sus hijos se sentaron delante de su padre Isaac y Jacov aún estaba enlutado por su hijo Yosef.… Y Isaac dijo a Jacov: Trae aquí a tus hijos y yo los bendeciré; y Jacov trajo a sus once hijos delante de su padre Isaac.”
Según se desprende de Yashar cuando Jacov asiste a los últimos instantes de su padre Isaac, ya su hijo José se daba por muerto. Lo cual también es refrendado por el Libro de los Jubileos, que ya se ha mencionado en otros estudios, el cual es parte de la Biblia de la Iglesia Copta Etíope. Libro de los Jubileos 40:11
“Tenía José treinta años el día que compareció ante el faraón: aquel año murió Isaac.”
Conforme a lo que vemos aquí, la línea debiera entonces ser así:
 Venta de José                                               Muerte de Isaac - José ante el Faraón
 

Gén. 37:28                                                                               Gén.35:29
                                                                                                  Gén. 41:14
Con lo cual no se sabe con claridad qué viene antes y qué viene después. Pero usemos ahora la imaginación y veámoslo en forma cíclica.
                                                                                      
                                                                           Gén. 41:14  (José con el faraón)                                                              
 

                                                                         Gén. 35:29 (Muerte de Isaac)
           
                                                       Gén. 37:28                                           
                                                         (Venta de José)                           
Sé que este no es un tema fácil y se debe usar la imaginación. Pero existen muchos pasajes que no llegaremos a entender si no partimos de la base de considerar que la narración de la Toráh no es lineal.
Ahora bien, esto ¿Para qué nos sirve? Para entender que con cada vuelta, con cada ciclo de esa espiral que he representado el conocimiento de la Toráh se amplía. Esto es lo que trato de mostrar en Génesis 35:29 y Génesis 41:14, se encuentran en posiciones similares de la espiral pero la curva de la espiral se ha ampliado, el ciclo ha avanzado y se ha enriquecido .Por ello es por ejemplo que decimos lo siguiente de Noé, Génesis 6:9
Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.”
Conforme a la revelación de Toráh (Instrucción) en su tiempo, Noé era perfecto. Quizás conforme a la revelación de Toráh en época de Josué, su perfección alcanzaría un grado menor.
Por ello por ejemplo, Jacov no pecó al casarse con las hermanas Lea y Raquel, pero luego de la revelación de Levítico 18:18, ello pasa a estar prohibido:
“No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.”
Muchas veces encontraremos que la Toráh pareciera volver sobre sus pasos, sobre un tema ya tratado. Otras veces como en el ejemplo de José ante el faraón y la muerte de Isaac será más difícil advertirlo. Y nos ayudarán a entender otros textos, lo que estamos leyendo.
Esto explica lo que ocurre a veces cuando aquellos no conocen esta cuestión de la Toráh creen que la misma tiene incoherencias o contradicciones. Las únicas incoherencias y contradicciones se encuentran en las afiebradas mentes de aquellos que pretendiendo ser maestros se avergüenzan a sí mismos. Esta forma de ver la Instrucción nos ayuda a entender mejor las cosas, aunque no es la única. Cuando venga Yahshúa nos explicará todas las cosas.
Querido amigo, recuerda Proverbios 3:7
“No seas sabio en tu propia opinión; Teme a YHWH, y apártate del mal;”
Pues todavía no sabemos nada. 
FIN