domingo, 4 de febrero de 2018

Segunda reflexión a la porción Bo “Ven” Ministerio Cerca del Cielo SALTO URUGUAY

Segunda reflexión a la porción Bo “Ven”  Ministerio Cerca del Cielo SALTO URUGUAY
Éxodo 10:22 “y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días.”

En estudios anteriores se dijo que un pasaje muy relacionado con las plagas es el de Romanos 4:17
“…y llama las cosas que no son, como si fuesen.”
Escribo que este pasaje es importante pues a veces minimisamos lo maravilloso y sobrenatural que tuvieron las señales recibidas del Altísimo.
Es así que aparecen científicos e historiadores dando explicaciones a los sucesos descriptos en el Éxodo. Encontrándole la vuelta científica o la explicación material a lo ocurrido. Pero hacen esto porque no alcanzan a ver la dimensión espiritual de estos acontecimientos que supera los límites de la realidad.
Debemos entender por ejemplo que lo que en varias de las señales se produce, transgrede los marcos de lo naturalmente posible.
Veamos estos ejemplos.
Éxodo 7: 10 “y se hizo culebra.” Una vara de madera “muerta” se transforma en una serpiente viva que come a otras.
Éxodo 7:20 “las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.” No dice que parecía sangre ni que una sustancia la tiñó como sangre. Lo que hubo es una transformación de la materia, una transformación molecular que hizo que lo que era agua del río se transformara en sangre.
Éxodo 8:3 “Y el río criará ranas…” Aquí no está diciendo que aumentaría la cantidad de ranas por un incremento en su reproducción, se está hablando de una reproducción mágica.
Éxodo 8:17 “…y golpeó el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos…” Polvo inerte de la tierra, ni siquiera hablamos de terroncitos de tierra, sino polvo como el que esparce el viento. Que cobra vida y se transforma en un ser vivo, mosquitos.
O sea “…cosas que no son, como si fuesen…”
Ahora que hemos dejado sentado el punto. Quiero que pensemos en una de las señales en particular. La señal que tenemos en Éxodo 10:21 al 23:
“YHWH dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe.
Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días.
Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones.”
En esta señal tenemos nuevamente una trasformación increible de energía.
En alguna película he visto que actúan esta señal con un eclipse. Pero no es lo que dice la Escritura. No se trataba de oscuridad de que el sol se haya visto ocultado por la Luna sino de tinieblas palpables. O sea lo que realmente ocurrió es que la luz se transformó en tinieblas. Los egipcios que pretendían hacer fuego para iluminarse lo podían producir, pero éste no iluninaba sino que lo que irradiaba no era luz sino tiniebla. Las pupilas no recibían luz sino una densa materia que era tinieblas. Y estas tinieblas produjeron oscuridad, Salmo 105:28:
“Envió tinieblas que lo oscurecieron todo;…”
Teniendo en claro esto, es importante ahora que veamos qué ocurrió por esta señal:
“…Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días”
•          Ninguno vió a su prójimo
•          Nadie se levantó de su lugar.
Al leer en la Instrucción que este evento duró tres días es notorio que tenemos detrás de él una imagen mesiánica pues bien sabemos que Yahshúa (Jesús) es la Luz del mundo y pasaron tres días hasta su resurrección.
¿Qué provocan las tinieblas en la vida de las personas?
Ante todo un alejamiento de la vida del prójimo. Pensemos por un instante que una de las primeras cosas que ocurre ante la caída del hombre en Edén fue precisamente la enemistad entre las mismas personas, ejemplo de ello es el primer asesinato de Abel a manos de Caín. Y cuando una persona se encuentra en tinieblas será su inclinación el batallar contra las demás personas, no amando o directamente odiando en su “corazón”.
Lo segundo según vemos en la Escritura de Éxodo que provocan las tinieblas es no poder elevarse ni salir de esa situación. Cuando las personas se encuentran prisioneras de las tinieblas, sus esfuerzos por elevarse de su situación terminan siendo infructuosos, por eso nos dice que “nadie se levantó de su lugar”. Es por ello que cualquier fuego que iniciaran para iluminarse terminaba siendo inservible. Estos fuegos en la actualidad pueden llamarse sicología, control mental, religión, etc. Cualquier fuego que busca encender la persona que se encuentra en tinieblas resulta infructuoso para iluminarlo.
Entonces ¿Cómo se sale de las tinieblas?
La respuesta la dan las Escrituras al decir que duraron “tres días” y luego vino la Luz. Sólo Yahshúa (Jesús) es la Luz verdadera que puede iluminar a las personas y de esa forma poder vivir en carne propia lo que Pedro nos dice según su epístola; 1ra de Pedro 2:9
“…vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;…”








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