lunes, 31 de diciembre de 2018
domingo, 30 de diciembre de 2018
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martes, 25 de diciembre de 2018
domingo, 23 de diciembre de 2018
sábado, 22 de diciembre de 2018
jueves, 20 de diciembre de 2018
martes, 18 de diciembre de 2018
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jueves, 13 de diciembre de 2018
domingo, 9 de diciembre de 2018
jueves, 6 de diciembre de 2018
domingo, 2 de diciembre de 2018
jueves, 29 de noviembre de 2018
martes, 27 de noviembre de 2018
domingo, 25 de noviembre de 2018
Porcion 5 JAYEI SARAH q edad fue el sacrificio de Isaac y la importanci...
Porcion 5 JAYEI SARAH q edad fue el sacrificio de Isaac y la importanci...
viernes, 23 de noviembre de 2018
domingo, 18 de noviembre de 2018
viernes, 16 de noviembre de 2018
jueves, 15 de noviembre de 2018
viernes, 9 de noviembre de 2018
miércoles, 7 de noviembre de 2018
sábado, 3 de noviembre de 2018
viernes, 2 de noviembre de 2018
Noe,Sem Y Abraham Parasha lej leja vete Genesis 12:1 17:2
Josué 10:13 Y el sol se detuvo y la luna se paró, hasta tanto que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está esto escrito en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero. 2 Samuel 1:18- (Dijo también que enseñasen a usar el arco a los hijos de Judá. He aquí que está escrito en el libro de Jaser
martes, 30 de octubre de 2018
lunes, 29 de octubre de 2018
sábado, 27 de octubre de 2018
jueves, 25 de octubre de 2018
miércoles, 24 de octubre de 2018
domingo, 21 de octubre de 2018
PORCION #2 PARASHA NOAJ (NOE)
PORCION #2 PARASHA
NOAJ (NOE)
Génesis 6.9-11.32
Isaías 54.1-55.5
Mateo 24.36-46 | I Pedro 3.18-22 | Hebreos 11.7
Génesis 6.9-11.32
Isaías 54.1-55.5
Mateo 24.36-46 | I Pedro 3.18-22 | Hebreos 11.7
El diluvio
Génesis 6.9-11.32

9 Esta es la historia de Noé.
Noé era un hombre justo y honrado entre su
gente. Siempre anduvo fielmente con Dios. 10 Tuvo tres hijos: Sem, Cam y Jafet. 11 Pero Dios vio que la tierra estaba
corrompida y llena de violencia. 12 Al ver Dios tanta corrupción en la tierra y tanta
perversión en la gente, 13 le dijo a Noé: «He decidido acabar con toda la gente,
pues por causa de ella la tierra está llena de violencia. Así que voy a
destruir a la gente junto con la tierra. 14 Constrúyete un arca de madera resinosa,[a] hazle
compartimentos, y cúbrela con brea por dentro y por fuera. 15 Dale las siguientes medidas: ciento
cuarenta metros de largo, veintitrés de ancho y catorce de alto.[b] 16 Hazla de tres pisos, con una abertura a
medio metro[c] del
techo y con una puerta en uno de sus costados. 17 Porque voy a enviar un diluvio sobre la
tierra, para destruir a todos los seres vivientes bajo el cielo. Todo lo que
existe en la tierra morirá. 18 Pero contigo estableceré mi pacto, y entraréis en el
arca tú y tus hijos, tu esposa y tus nueras. 19 Haz que entre en el arca una pareja de
todos los seres vivientes, es decir, un macho y una hembra de cada especie,
para que sobrevivan contigo. 20 Contigo entrará también una pareja de cada especie de
aves, de ganado y de reptiles, para que puedan sobrevivir. 21 Recoge además toda clase de alimento, y
almacénalo, para que a ti y a ellos os sirva de comida». 22 Y Noé hizo todo según lo que Dios le había
mandado.
Génesis 7 Nueva Versión
Internacional (Castilian) (CST)
7 El Señor le dijo a Noé: «Entra en el arca con toda tu familia, porque
tú eres el único hombre justo que he encontrado en esta generación. 2 De todos los animales
puros, lleva siete machos y siete hembras; pero de los impuros, solo un macho y
una hembra. 3 Lleva
también siete machos y siete hembras de las aves del cielo, para conservar su
especie sobre la tierra. 4 Porque
dentro de siete días haré que llueva sobre la tierra durante cuarenta días y
cuarenta noches, y así borraré de la faz de la tierra a todo ser viviente que
hice».
5 Noé
hizo todo de acuerdo con lo que el Señor le
había mandado. 6 Tenía
Noé seiscientos años de edad cuando las aguas del diluvio inundaron la
tierra. 7 Entonces
entró en el arca junto con sus hijos, su esposa y sus nueras, para salvarse de
las aguas del diluvio. 8 De los
animales puros e impuros, de las aves y de todos los seres que se arrastran por
el suelo, 9 entraron
con Noé por parejas, el macho y su hembra, tal como Dios se lo había
mandado. 10 Al cabo
de los siete días, las aguas del diluvio comenzaron a caer sobre la tierra.
11 Cuando
Noé tenía seiscientos años, precisamente en el día diecisiete del mes segundo,
se reventaron las fuentes del mar profundo y se abrieron las compuertas del
cielo. 12 Cuarenta
días y cuarenta noches llovió sobre la tierra. 13 Ese mismo día entraron
en el arca Noé, sus hijos Sem, Cam y Jafet, su esposa y sus tres nueras. 14 Junto con ellos entró
toda clase de animales salvajes y domésticos, de animales que se arrastran por
el suelo y de aves. 15 Así
entraron en el arca con Noé parejas de todos los seres vivientes; 16 entraron un macho y una
hembra de cada especie, tal como Dios se lo había mandado a Noé. Luego el Señor cerró la puerta del arca.
17 El
diluvio cayó sobre la tierra durante cuarenta días. Cuando crecieron las aguas,
elevaron el arca por encima de la tierra. 18 Las
aguas crecían y aumentaban cada vez más, pero el arca se mantenía a flote sobre
ellas. 19 Tanto
crecieron las aguas que cubrieron las montañas más altas que hay debajo de los
cielos. 20 El nivel
del agua subió más de siete metros[a] por
encima de las montañas. 21 Así
murió todo ser viviente que se movía sobre la tierra: las aves, los animales
salvajes y domésticos, todo tipo de animal que se arrastraba por el suelo, y
todo ser humano. 22 Pereció
todo ser que habitaba la tierra firme y tenía aliento de vida. 23 Dios borró de la faz de
la tierra a todo ser viviente, desde los seres humanos hasta los ganados, los
reptiles y las aves del cielo. Todos fueron borrados de la faz de la tierra.
Solo quedaron Noé y los que estaban con él en el arca. 24 Y la tierra quedó
inundada ciento cincuenta días.
Génesis 8 Nueva Versión
Internacional (Castilian) (CST)
8 Dios se
acordó entonces de Noé y de todos los animales salvajes y domésticos que
estaban con él en el arca. Hizo que soplara un fuerte viento sobre la tierra, y
las aguas comenzaron a bajar. 2 Se
cerraron las fuentes del mar profundo y las compuertas del cielo, y dejó de
llover. 3 Poco a
poco, las aguas se fueron retirando de la tierra. Al cabo de ciento cincuenta
días, las aguas habían disminuido. 4 El día
diecisiete del mes séptimo, el arca se detuvo sobre las montañas de Ararat, 5 y las aguas siguieron
bajando hasta que el primer día del mes décimo pudieron verse las cimas de las
montañas.
6 Después
de cuarenta días, Noé abrió la ventana del arca que había hecho 7 y soltó un cuervo, el
cual estuvo volando de un lado a otro, esperando a que se secara la
tierra. 8 Luego
soltó una paloma, para ver si las aguas que cubrían la tierra ya se habían
retirado. 9 Pero la
paloma no encontró un lugar donde posarse, y volvió al arca porque las aguas
aún cubrían la tierra. Noé extendió la mano, tomó la paloma y la metió consigo
en el arca. 10 Esperó
siete días más y volvió a soltar la paloma fuera del arca. 11 Caía la noche cuando la
paloma regresó, trayendo en su pico una ramita de olivo recién cortada. Así Noé
se dio cuenta de que las aguas habían bajado hasta dejar la tierra al
descubierto. 12 Esperó
siete días más y volvió a soltar la paloma, pero esta vez la paloma ya no
regresó.
13 Noé
tenía seiscientos un años cuando las aguas se secaron. El primer día del primer
mes de ese año, Noé quitó la cubierta del arca y vio que la tierra estaba
seca. 14 Para el
día veintisiete del segundo mes, la tierra estaba ya completamente seca. 15 Entonces Dios le dijo a
Noé: 16 «Sal
del arca junto con tus hijos, tu esposa y tus nueras. 17 Saca también todos los
seres vivientes que están contigo: las aves, el ganado y todos los animales que
se arrastran por el suelo. ¡Que sean fecundos! ¡Que se multipliquen y llenen la
tierra!»
18 Salieron,
pues, del arca Noé y sus hijos, su esposa y sus nueras. 19 Salieron también todos
los animales: el ganado, las aves y todos los reptiles que se mueven sobre la
tierra, cada uno según su especie.
20 Luego
Noé construyó un altar al Señor, y
sobre ese altar ofreció como holocausto animales puros y aves puras. 21 Cuando el Señor percibió el grato
aroma, se dijo a sí mismo: «Aunque las intenciones del ser humano son perversas
desde su juventud, nunca más volveré a maldecir la tierra por culpa suya.
Tampoco volveré a destruir a todos los seres vivientes, como acabo de hacer.
22 »Mientras la tierra exista,
habrá siembra y cosecha,
frío y calor,
verano e invierno,
y días y noches».
habrá siembra y cosecha,
frío y calor,
verano e invierno,
y días y noches».
Génesis 9 Nueva Versión
Internacional (Castilian) (CST)
El pacto de
Dios con Noé
9 Dios
bendijo a Noé y a sus hijos con estas palabras: «Sed fecundos, multiplicaos y
llenad la tierra. 2 Todos
los animales de la tierra sentirán temor y miedo ante vosotros: las aves, las
bestias salvajes, los animales que se arrastran por el suelo, y los peces del
mar. Todos estarán bajo vuestro dominio. 3 Todo lo
que se mueve y tiene vida, al igual que las verduras, os servirá de alimento.
Yo os doy todo esto. 4 Pero no
deberéis comer carne con sangre; la sangre es vida. 5 Por cierto, de vuestra
sangre yo habré de pediros cuentas. A todos los animales y a todos los seres
humanos les pediré cuentas de la vida de sus semejantes.
6 »Si alguien derrama la sangre de un ser humano,
otro ser humano derramará la suya,
porque el ser humano ha sido creado
a imagen de Dios mismo.
otro ser humano derramará la suya,
porque el ser humano ha sido creado
a imagen de Dios mismo.
7 »En
cuanto a vosotros, sed fecundos y multiplicaos; sí, multiplicaos y llenad la
tierra».
8 Dios
les habló otra vez a Noé y a sus hijos, y les dijo: 9 «Yo establezco mi pacto
con vosotros, con vuestros descendientes 10 y con
todos los seres vivientes que están con vosotros, es decir, con todos los seres
vivientes de la tierra que salieron del arca: las aves, y los animales
domésticos y salvajes. 11 Este es
mi pacto con vosotros: Nunca más serán exterminados los seres humanos por un
diluvio; nunca más habrá un diluvio que destruya la tierra».
12 Y Dios
añadió: «Esta es la señal del pacto que establezco para siempre con vosotros y
con todos los seres vivientes que os acompañan: 13 He colocado mi arco iris
en las nubes, el cual servirá como señal de mi pacto con la tierra. 14 Cuando yo cubra la
tierra de nubes, y en ellas aparezca el arco iris, 15 me acordaré del pacto
que he establecido con vosotros y con todos los seres vivientes. Nunca más las
aguas se convertirán en un diluvio para destruir a todos los mortales. 16 Cada vez que aparezca el
arco iris entre las nubes, yo lo veré y me acordaré del pacto que establecí
para siempre con todos los seres vivientes que hay sobre la tierra».
17 Dios
concluyó diciéndole a Noé: «Este es el pacto que establezco con todos los seres
vivientes que hay en la tierra».
Los hijos de
Noé
18 Los
hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam, que fue el padre de Canaán,
y Jafet. 19 Estos
fueron los tres hijos de Noé que con su descendencia poblaron toda la tierra.
20 Noé se
dedicó a cultivar la tierra, y plantó una viña. 21 Un día, bebió vino y se
embriagó, quedándose desnudo dentro de su tienda. 22 Cam, el padre de Canaán,
vio a su padre desnudo y fue a contárselo a sus hermanos, que estaban
afuera. 23 Entonces
Sem y Jafet tomaron un manto, se lo echaron sobre los hombros y, caminando
hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre. Como miraban en dirección
opuesta, no lo vieron desnudo.
24 Cuando
Noé despertó de su borrachera y se enteró de lo que su hijo menor le había
hecho, 25 declaró:
«¡Maldito sea Canaán!
Será de sus dos hermanos
el más bajo de sus esclavos».
Será de sus dos hermanos
el más bajo de sus esclavos».
26 Y
agregó:
«¡Bendito sea el Señor, Dios de Sem!
¡Que Canaán sea su esclavo!
27 ¡Que Dios extienda el territorio de Jafet![a]
¡Que habite Jafet en los campamentos de Sem,
y que Canaán sea su esclavo!»
¡Que Canaán sea su esclavo!
27 ¡Que Dios extienda el territorio de Jafet![a]
¡Que habite Jafet en los campamentos de Sem,
y que Canaán sea su esclavo!»
28 Después
del diluvio Noé vivió trescientos cincuenta años más, 29 de modo que murió a la
edad de novecientos cincuenta años.
Génesis 10 Nueva Versión
Internacional (Castilian) (CST)
Las naciones
de la tierra
10 Esta es
la historia de Sem, Cam y Jafet, hijos de Noé, quienes después del diluvio tuvieron
sus propios hijos.
3 Los hijos de Gómer fueron Asquenaz, Rifat y Togarma.
5 Algunos
de ellos, que poblaron las costas, formaron naciones y clanes en sus
respectivos territorios y con sus propios idiomas.
6 Los hijos de Cam fueron Cus, Misrayin, Fut y Canaán.
7 Los hijos de Cus fueron Seba, Javilá, Sabtá, Ragama y Sabteca.
Los hijos de Ragama fueron Sabá y Dedán.
8 Cus fue
el padre de Nimrod, conocido como el primer gran guerrero de la tierra, 9 quien llegó a ser un
valiente cazador ante el Señor. Por
eso se dice: «Como Nimrod, valiente cazador ante el Señor». 10 Las principales ciudades
de su reino fueron Babel, Érec, Acad y Calné, en la región de Sinar. 11 Desde esa región Nimrod
salió hacia Asur, donde construyó[c]las
ciudades de Nínive, Rejobot Ir,[d] Cala 12 y Resén, la gran ciudad
que está entre Nínive y Cala.
13 Misrayin fue el antepasado de los ludeos, los anameos, los
leabitas, los naftuitas, 14 los patruseos, los caslujitas y los caftoritas, de
quienes descienden los filisteos.
15 Canaán fue el padre de Sidón, su primogénito, y de Het, 16 y el antepasado de los jebuseos, los amorreos, los
gergeseos, 17 los heveos, los araceos, los sineos, 18 los arvadeos, los zemareos y los jamatitas.
Luego, estos clanes cananeos se
dispersaron, 19 y su
territorio se extendió desde Sidón hasta Guerar y Gaza, y en dirección de
Sodoma, Gomorra, Admá y Zeboyín, hasta Lasa.
20 Estos
fueron los descendientes de Cam, según sus clanes e idiomas, territorios y
naciones.
21 Sem,
antepasado de todos los hijos de Éber, y hermano mayor de Jafet, también tuvo hijos.
22 Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.
23 Los hijos de Aram fueron Uz, Hul, Guéter y Mas.
24 Arfaxad fue el padre de Selaj.
Selaj fue el padre de Éber.
25 Éber tuvo dos hijos: el primero se llamó Péleg,[e] porque en su tiempo se dividió la tierra; su
hermano se llamó Joctán.
26 Joctán fue el padre de Almodad, Sélef, Jazar Mávet, Yeraj, 27 Hadorán, Uzal, Diclá, 28 Obal, Abimael, Sabá, 29 Ofir, Javilá y Jobab. Todos estos fueron hijos de Joctán, 30 y vivieron en la región que va desde Mesá hasta Sefar, en la
región montañosa oriental.
31 Estos
fueron los hijos de Sem, según sus clanes y sus idiomas, sus territorios y
naciones.
32 Estos
son los clanes de los hijos de Noé, según sus genealogías y sus naciones. A
partir de estos clanes, las naciones se extendieron sobre la tierra después del
diluvio.
Génesis 11 Nueva Versión
Internacional (Castilian) (CST)
La torre de
Babel
11 En ese
tiempo se hablaba un solo idioma en toda la tierra. 2 Al emigrar al oriente,
la gente encontró una llanura en la región de Sinar, y allí se asentaron. 3 Un día se dijeron unos a
otros: «Vamos a hacer ladrillos, y a cocerlos al fuego». Fue así como usaron
ladrillos en vez de piedras, y asfalto en vez de mezcla. 4 Luego dijeron:
«Construyamos una ciudad con una torre que llegue hasta el cielo. De ese modo
nos haremos famosos y evitaremos ser dispersados por toda la tierra».
5 Pero el Señor bajó para observar
la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, 6 y se dijo: «Todos forman
un solo pueblo y hablan un solo idioma; esto es solo el comienzo de sus obras,
y todo lo que se propongan lo podrán lograr. 7 Será mejor que bajemos a
confundir su idioma, para que ya no se entiendan entre ellos».
8 De esta
manera el Señor los
dispersó desde allí por toda la tierra, y por lo tanto dejaron de construir la
ciudad. 9 Por eso
a la ciudad se le llamó Babel,[a] porque
fue allí donde el Señor confundió
el idioma de toda la gente de la tierra, y de donde los dispersó por todo el
mundo.
Descendientes
de Sem
10 Esta es
la historia de Sem:
Dos años después del diluvio, cuando Sem
tenía cien años, nació su hijo Arfaxad. 11 Después
del nacimiento de Arfaxad, Sem vivió quinientos años más, y tuvo otros hijos y
otras hijas.
12 Cuando
Arfaxad tenía treinta y cinco años, nació su hijo Selaj. 13 Después del nacimiento
de Selaj, Arfaxad vivió cuatrocientos tres años más, y tuvo otros hijos y otras
hijas.
14 Cuando
Selaj tenía treinta años, nació su hijo Éber. 15 Después del nacimiento
de Éber, Selaj vivió cuatrocientos tres años más, y tuvo otros hijos y otras
hijas.
16 Cuando
Éber tenía treinta y cuatro años, nació su hijo Péleg. 17 Después del nacimiento
de Péleg, Éber vivió cuatrocientos treinta años más, y tuvo otros hijos y otras
hijas.
18 Cuando
Péleg tenía treinta años, nació su hijo Reú. 19 Después del nacimiento
de Reú, Péleg vivió doscientos nueve años más, y tuvo otros hijos y otras
hijas.
20 Cuando
Reú tenía treinta y dos años, nació su hijo Serug. 21 Después del nacimiento
de Serug, Reú vivió doscientos siete años más, y tuvo otros hijos y otras
hijas.
22 Cuando
Serug tenía treinta años, nació su hijo Najor. 23 Después del nacimiento
de Najor, Serug vivió doscientos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.
24 Cuando
Najor tenía veintinueve años, nació su hijo Téraj. 25 Después del nacimiento
de Téraj, Najor vivió ciento diecinueve años más, y tuvo otros hijos y otras
hijas.
26 Cuando
Téraj tenía setenta años, ya habían nacido sus hijos Abram, Najor y Jarán.
Descendientes
de Téraj
27 Esta es
la historia de Téraj, el padre de Abram, Najor y Jarán.
Jarán fue el padre de Lot, 28 y murió en Ur de los
caldeos, su tierra natal, cuando su padre Téraj aún vivía. 29 Abram se casó con Saray,
y Najor se casó con Milca, la hija de Jarán, el cual tuvo otra hija llamada
Iscá. 30 Pero
Saray era estéril; no podía tener hijos.
31 Téraj
salió de Ur de los caldeos rumbo a Canaán. Se fue con su hijo Abram, su nieto
Lot y su nuera Saray, la esposa de Abram. Sin embargo, al llegar a la ciudad de
Jarán, se quedaron a vivir en aquel lugar, 32 y allí
mismo murió Téraj a los doscientos cinco años de edad.
Isaías 54.1-55.5
Isaías 54 Nueva Versión
Internacional (Castilian) (CST)
La futura
gloria de Sión
54 «Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz,
¡grita de alegría!
Tú, que nunca tuviste dolores de parto,
¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo!
Porque más hijos que la casada
tendrá la desamparada
—dice el Señor—.
¡grita de alegría!
Tú, que nunca tuviste dolores de parto,
¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo!
Porque más hijos que la casada
tendrá la desamparada
—dice el Señor—.
2 »Ensancha el espacio de tu tienda,
y despliega las cortinas de tu morada.
¡No te pongas límites!
Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.
3 Porque a derecha y a izquierda te extenderás;
tu descendencia conquistará naciones
y poblará ciudades desoladas.
y despliega las cortinas de tu morada.
¡No te pongas límites!
Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas.
3 Porque a derecha y a izquierda te extenderás;
tu descendencia conquistará naciones
y poblará ciudades desoladas.
4 »No temas,
porque no serás avergonzada.
No te turbes,
porque no serás humillada.
Olvidarás la vergüenza de tu juventud,
y no recordarás más el oprobio de tu viudez.
5 Porque el que te hizo es tu esposo;
su nombre es el Señor Todopoderoso.
Tu Redentor es el Santo de Israel;
¡Dios de toda la tierra es su nombre!
6 El Señor te llamará
como a esposa abandonada;
como a mujer angustiada de espíritu,
como a esposa que se casó joven
tan solo para ser rechazada
—dice tu Dios—.
7 Te abandoné por un instante,
pero con profunda compasión
volveré a unirme contigo.
8 Por un momento, en un arrebato de enojo,
escondí mi rostro de ti;
pero con amor eterno
tendré compasión de ti
—dice el Señor, tu Redentor—.
porque no serás avergonzada.
No te turbes,
porque no serás humillada.
Olvidarás la vergüenza de tu juventud,
y no recordarás más el oprobio de tu viudez.
5 Porque el que te hizo es tu esposo;
su nombre es el Señor Todopoderoso.
Tu Redentor es el Santo de Israel;
¡Dios de toda la tierra es su nombre!
6 El Señor te llamará
como a esposa abandonada;
como a mujer angustiada de espíritu,
como a esposa que se casó joven
tan solo para ser rechazada
—dice tu Dios—.
7 Te abandoné por un instante,
pero con profunda compasión
volveré a unirme contigo.
8 Por un momento, en un arrebato de enojo,
escondí mi rostro de ti;
pero con amor eterno
tendré compasión de ti
—dice el Señor, tu Redentor—.
9 »Para mí es como en los días de Noé,
cuando juré que las aguas del diluvio[a]
no volverían a cubrir la tierra.
Así he jurado no enojarme más contigo,
ni volver a reprenderte.
10 Aunque cambien de lugar las montañas
y se tambaleen las colinas,
no cambiará mi fiel amor por ti
ni vacilará mi pacto de paz,
—dice el Señor, que de ti se compadece—.
cuando juré que las aguas del diluvio[a]
no volverían a cubrir la tierra.
Así he jurado no enojarme más contigo,
ni volver a reprenderte.
10 Aunque cambien de lugar las montañas
y se tambaleen las colinas,
no cambiará mi fiel amor por ti
ni vacilará mi pacto de paz,
—dice el Señor, que de ti se compadece—.
11 »¡Mira tú, ciudad afligida,
atormentada y sin consuelo!
¡Te afirmaré con turquesas,[b]
y te cimentaré con zafiros![c]
12 Con rubíes construiré tus almenas,
con joyas brillantes tus puertas,
y con piedras preciosas todos tus muros.
13 El Señor mismo instruirá a todos tus hijos,
y grande será su bienestar.
14 Serás establecida en justicia;
lejos de ti estará la opresión,
y nada tendrás que temer;
el terror se apartará de ti,
y no se te acercará.
15 Si alguien te ataca,
no será de mi parte;
cualquiera que te ataque
caerá ante ti.
atormentada y sin consuelo!
¡Te afirmaré con turquesas,[b]
y te cimentaré con zafiros![c]
12 Con rubíes construiré tus almenas,
con joyas brillantes tus puertas,
y con piedras preciosas todos tus muros.
13 El Señor mismo instruirá a todos tus hijos,
y grande será su bienestar.
14 Serás establecida en justicia;
lejos de ti estará la opresión,
y nada tendrás que temer;
el terror se apartará de ti,
y no se te acercará.
15 Si alguien te ataca,
no será de mi parte;
cualquiera que te ataque
caerá ante ti.
16 »Mira, yo he creado al herrero
que aviva las brasas del fuego
y forja armas para sus propios fines.
Yo también he creado al destructor
para que haga estragos.
17 No prevalecerá ninguna arma que se forje contra ti;
toda lengua que te acuse será refutada.
Esta es la herencia de los siervos del Señor,
la justicia que de mí procede
—afirma el Señor—.
que aviva las brasas del fuego
y forja armas para sus propios fines.
Yo también he creado al destructor
para que haga estragos.
17 No prevalecerá ninguna arma que se forje contra ti;
toda lengua que te acuse será refutada.
Esta es la herencia de los siervos del Señor,
la justicia que de mí procede
—afirma el Señor—.
Isaías 55 Nueva Versión
Internacional (Castilian) (CST)
Invitación a
los sedientos
55 »¡Venid a las aguas
todos los que tengáis sed!
¡Venid a comprar y a comer
los que no tengáis dinero!
Venid, comprad vino y leche
sin pago alguno.
2 ¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan,
y vuestro salario en lo que no satisface?
Escuchadme bien, y comeréis lo que es bueno,
y os deleitaréis con manjares deliciosos.
3 Prestad atención y venid a mí,
escuchadme y viviréis.
Haré con vosotros un pacto eterno,
conforme a mi constante amor por David.
4 Lo he puesto como testigo para los pueblos,
como su jefe supremo.
5 Sin duda convocarás a naciones
que no conocías,
y naciones que no te conocían
correrán hacia ti,
gracias al Señor tu Dios,
el Santo de Israel,
que te ha colmado de honor».
todos los que tengáis sed!
¡Venid a comprar y a comer
los que no tengáis dinero!
Venid, comprad vino y leche
sin pago alguno.
2 ¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan,
y vuestro salario en lo que no satisface?
Escuchadme bien, y comeréis lo que es bueno,
y os deleitaréis con manjares deliciosos.
3 Prestad atención y venid a mí,
escuchadme y viviréis.
Haré con vosotros un pacto eterno,
conforme a mi constante amor por David.
4 Lo he puesto como testigo para los pueblos,
como su jefe supremo.
5 Sin duda convocarás a naciones
que no conocías,
y naciones que no te conocían
correrán hacia ti,
gracias al Señor tu Dios,
el Santo de Israel,
que te ha colmado de honor».
Mateo 24.36-46
Se
desconocen el día y la hora
36 »Pero,
en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo,
ni el Hijo,[c] sino
solo el Padre. 37 La
venida del Hijo del hombre será como en tiempos de Noé. 38 Porque en los días antes
del diluvio comían, bebían y se casaban y daban en casamiento, hasta el día en
que Noé entró en el arca; 39 y no
supieron nada de lo que sucedería hasta que llegó el diluvio y se los llevó a
todos. Así será en la venida del Hijo del hombre. 40 Estarán dos hombres en
el campo: uno será llevado y el otro será dejado. 41 Dos mujeres estarán
moliendo: una será llevada y la otra será dejada.
42 »Por lo
tanto, manteneos despiertos, porque no sabéis qué día vendrá vuestro
Señor. 43 Pero
entended esto: Si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar
el ladrón, se mantendría despierto para no dejarlo forzar la entrada. 44 Por eso también vosotros
debéis estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo
esperéis.
45 »¿Quién
es el siervo fiel y prudente a quien su señor ha dejado encargado de los
sirvientes para darles la comida a su debido tiempo? 46 Dichoso el siervo cuando
su señor, al regresar, lo encuentra cumpliendo con su deber
1 Pedro 3.18-22
18 Porque Cristo murió por
los pecados, una vez por todas, el justo por los injustos, a fin de llevaros a
Dios. Él sufrió la muerte en su cuerpo, pero el Espíritu hizo que volviera a la
vida.[e] 19 Por medio del Espíritu fue
y predicó a los espíritus encarcelados, 20 que en los tiempos
antiguos, en los días de Noé, desobedecieron, cuando Dios esperaba con
paciencia mientras se construía el arca. En ella solo pocas personas, ocho en
total, se salvaron mediante el agua, 21 la cual simboliza el
bautismo que ahora os salva también a vosotros. El bautismo no consiste en la
limpieza del cuerpo, sino en el compromiso de tener una buena conciencia
delante de Dios. Esta salvación es posible por la resurrección de
Jesucristo, 22 quien subió al cielo y ocupó su lugar a la derecha de Dios, y
a quien están sometidos los ángeles, las autoridades y los poderes.
Hebreos 11.7
7 Por la
fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente
construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó
a ser heredero de la justicia que viene por la fe.
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