martes, 1 de julio de 2014

Mensaje da el ejemplo se el ejemplo



                                                    Eres tu mormona ?
FAMILIA SANTO DE LOS ULTIMOS DIAS

Me hallaba lejos de casa asistiendo a una conferencia internacional relacionada con mi trabajo a la que asistían cientos de personas, pero yo era la única de mi localidad.
Una noche hubo una cena para todos los asistentes. Al entrar en el salón comedor, cada uno recibió cuatro boletos para usarlos en el bar para ordenar bebidas alcohólicas gratuitas. Se me ocurrió pensar lo fácil que sería para alguien que estuviese lejos de su hogar sentirse tentado por esa oportunidad, al creer que nadie llegaría a saberlo nunca. No fue más que un pensamiento pasajero y le devolví los boletos a la persona que estaba en la entrada.
Durante la cena me senté con siete desconocidos y bebí agua durante todo el tiempo que comimos, conversamos, reímos e intercambiamos información útil para nuestros empleos.
A la mañana siguiente, durante el desayuno, saludé a un caballero que se había sentado a la mesa conmigo la noche anterior. Me alegró ver en su placa de identificación que era de la ciudad donde yo me había criado y en la que no había vivido desde hacía 35 años. Me había ido de allí al terminar la escuela secundaria para asistir a la universidad; luego me casé y me fui a vivir a otro sitio.
Al charlar sobre los lugares y los eventos de la comunidad que ambos conocíamos, me preguntó si aún tenía familia allí. Le contesté que no, pero que tenía muchas buenas amistades con las que seguía en contacto. Me preguntó quiénes eran y empecé a mencionarle los nombres de algunas.
Después de los primeros nombres, me detuvo y dijo: “Un momento, ¿es usted mormona? Todas las personas que ha mencionado son mormonas”.
Tras admitir que era Santo de los Últimos Días, me dijo qué buenos ciudadanos eran aquellos amigos, cómo habían servido a la comunidad y el buen ejemplo que eran para todos. Durante varios minutos compartió su admiración por la Iglesia y por mis amistades, diciéndome cómo habían abogado por el bien de la comunidad.
Al despedirnos, no pude evitar pensar en lo que habría pasado si hubiera decidido utilizar los boletos de las bebidas. Aquellas mismas personas de las que habíamos hablado me habían enseñado a escoger lo correcto. Si hubiese utilizado aquellos boletos, me habría resultado incómodo y vergonzoso admitir que era miembro de la Iglesia.
Cuán agradecida estoy por el ejemplo de aquellas amistades dignas, activas y serviciales 35 años después y a unos 3.200 km del hogar de mi juventud.

Mensaje da el ejemplo se el ejemplo



                                                    Eres tu mormona ?
FAMILIA SANTO DE LOS ULTIMOS DIAS

Me hallaba lejos de casa asistiendo a una conferencia internacional relacionada con mi trabajo a la que asistían cientos de personas, pero yo era la única de mi localidad.
Una noche hubo una cena para todos los asistentes. Al entrar en el salón comedor, cada uno recibió cuatro boletos para usarlos en el bar para ordenar bebidas alcohólicas gratuitas. Se me ocurrió pensar lo fácil que sería para alguien que estuviese lejos de su hogar sentirse tentado por esa oportunidad, al creer que nadie llegaría a saberlo nunca. No fue más que un pensamiento pasajero y le devolví los boletos a la persona que estaba en la entrada.
Durante la cena me senté con siete desconocidos y bebí agua durante todo el tiempo que comimos, conversamos, reímos e intercambiamos información útil para nuestros empleos.
A la mañana siguiente, durante el desayuno, saludé a un caballero que se había sentado a la mesa conmigo la noche anterior. Me alegró ver en su placa de identificación que era de la ciudad donde yo me había criado y en la que no había vivido desde hacía 35 años. Me había ido de allí al terminar la escuela secundaria para asistir a la universidad; luego me casé y me fui a vivir a otro sitio.
Al charlar sobre los lugares y los eventos de la comunidad que ambos conocíamos, me preguntó si aún tenía familia allí. Le contesté que no, pero que tenía muchas buenas amistades con las que seguía en contacto. Me preguntó quiénes eran y empecé a mencionarle los nombres de algunas.
Después de los primeros nombres, me detuvo y dijo: “Un momento, ¿es usted mormona? Todas las personas que ha mencionado son mormonas”.
Tras admitir que era Santo de los Últimos Días, me dijo qué buenos ciudadanos eran aquellos amigos, cómo habían servido a la comunidad y el buen ejemplo que eran para todos. Durante varios minutos compartió su admiración por la Iglesia y por mis amistades, diciéndome cómo habían abogado por el bien de la comunidad.
Al despedirnos, no pude evitar pensar en lo que habría pasado si hubiera decidido utilizar los boletos de las bebidas. Aquellas mismas personas de las que habíamos hablado me habían enseñado a escoger lo correcto. Si hubiese utilizado aquellos boletos, me habría resultado incómodo y vergonzoso admitir que era miembro de la Iglesia.
Cuán agradecida estoy por el ejemplo de aquellas amistades dignas, activas y serviciales 35 años después y a unos 3.200 km del hogar de mi juventud.

Mensaje de Samuel profeta del antiguo testamento

Profetas del Antiguo Testamento
Samuel
“Lo que le sucedió al niño Samuel, cuando respondió al llamado del Señor, siempre ha sido una inspiración para mí”. —Presidente Thomas S. Monson
Mi madre, Ana, era estéril y oró en el templo para tener un hijo, prometiendo que lo daría al Señor. Dios contestó sus oraciones y me tuvo a mí. Mientras yo aún era pequeño, me llevó al templo para que sirviera al Señor, donde el sacerdote Elí me cuidó y me enseñó.
Cuando era niño, una noche oí una voz que me llamaba por mi nombre. Tres veces fui a donde estaba Elí, pero él no me había llamado; dijo que el que me llamaba era el Señor. Seguí el consejo de Elí cuando oí mi nombre por cuarta vez y respondí: “Habla, que tu siervo escucha”. El Señor me habló, y al ir creciendo, Él estuvo conmigo y me llamó para que fuera Su profeta.
Al envejecer, nombré a mis hijos jueces sobre Israel. Mis hijos eran inicuos, de modo que los ancianos de Israel pidieron tener un rey. Advertí a la gente de los peligros de tener un rey, pero siguieron insistiendo. El Señor me mandó que “[oyera] su voz”.
El Señor me envió a Saúl, que era “joven y apuesto”, y lo ungí como “príncipe sobre [el] pueblo Israel”. Él llegó a ser su rey; sin embargo, cuando el Señor le mandó a Saúl que destruyera a los amalecitas y todo lo que poseían, él desobedeció; se quedó con los animales de los amalecitas y los ofreció como sacrificios. Le enseñé a Saúl que “el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros”.
Debido a la desobediencia de Saúl, el Señor me mandó ungir a un nuevo rey de entre los hijos de Isaí. Isaí me presentó a sus siete hijos mayores, pero el Señor no había escogido a ninguno de ellos. El Señor me reveló que el hijo menor, David, debía ser el rey. Tal vez por su apariencia o estatura, los hermanos mayores de David se hayan visto más como futuros reyes; pero el Señor había elegido a ese joven pastor para dirigir a Su pueblo. De esa experiencia aprendí que “Jehová no mira lo que el hombre mira, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”.

Mensaje de Samuel profeta del antiguo testamento

Profetas del Antiguo Testamento
Samuel
“Lo que le sucedió al niño Samuel, cuando respondió al llamado del Señor, siempre ha sido una inspiración para mí”. —Presidente Thomas S. Monson
Mi madre, Ana, era estéril y oró en el templo para tener un hijo, prometiendo que lo daría al Señor. Dios contestó sus oraciones y me tuvo a mí. Mientras yo aún era pequeño, me llevó al templo para que sirviera al Señor, donde el sacerdote Elí me cuidó y me enseñó.
Cuando era niño, una noche oí una voz que me llamaba por mi nombre. Tres veces fui a donde estaba Elí, pero él no me había llamado; dijo que el que me llamaba era el Señor. Seguí el consejo de Elí cuando oí mi nombre por cuarta vez y respondí: “Habla, que tu siervo escucha”. El Señor me habló, y al ir creciendo, Él estuvo conmigo y me llamó para que fuera Su profeta.
Al envejecer, nombré a mis hijos jueces sobre Israel. Mis hijos eran inicuos, de modo que los ancianos de Israel pidieron tener un rey. Advertí a la gente de los peligros de tener un rey, pero siguieron insistiendo. El Señor me mandó que “[oyera] su voz”.
El Señor me envió a Saúl, que era “joven y apuesto”, y lo ungí como “príncipe sobre [el] pueblo Israel”. Él llegó a ser su rey; sin embargo, cuando el Señor le mandó a Saúl que destruyera a los amalecitas y todo lo que poseían, él desobedeció; se quedó con los animales de los amalecitas y los ofreció como sacrificios. Le enseñé a Saúl que “el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros”.
Debido a la desobediencia de Saúl, el Señor me mandó ungir a un nuevo rey de entre los hijos de Isaí. Isaí me presentó a sus siete hijos mayores, pero el Señor no había escogido a ninguno de ellos. El Señor me reveló que el hijo menor, David, debía ser el rey. Tal vez por su apariencia o estatura, los hermanos mayores de David se hayan visto más como futuros reyes; pero el Señor había elegido a ese joven pastor para dirigir a Su pueblo. De esa experiencia aprendí que “Jehová no mira lo que el hombre mira, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”.

lunes, 30 de junio de 2014

NOTICIAS MORMONES QUE AYUDAN A URUGUAY

Hospital de Flores cuenta con Sala de Quimioterapia

El Hospital “Dr. Edison Camacho” de Trinidad recibió en donación un equipamiento oncológico, de parte de los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Si bien esa tecnología hace un tiempo está siendo utilizada por el centro de Salud Pública, fue recientemente que se formalizó la entrega del equipo por parte de Elder Ashton de los  Servicios de Ayuda Humanitaria de la Iglesia.
La Directora del Hospital Quím. Farm. Elena Soba, valoró esta donación para la Sala de Quimioterapia señalando que la misma surge a través de un proyecto enmarcado en el área de gestión del período

NOTICIAS MORMONES QUE AYUDAN A URUGUAY

FOTO DE NOTICIAS DE MORMONES QUE AYUDAN A URUGUAY
“Tenemos que cumplir determinadas condiciones, como mejora en la atención y en la satisfacción no sólo de los usuarios, sino también de los trabajadores, por lo que uno de esos proyectos está encarado hacia la prevención del cáncer de cuello de útero. En eso tenemos una mejora en la captación de las pacientes para Papanicolau pero también en la atención del paciente oncológico. Para eso vimos que teníamos una debilidad en cuanto al tratamiento,  ya que no teníamos un lugar específico para hacer los tratamientos de quimioterapia”, explicó la Directora.
FESTEJANDO LA AYUDA


BUENAS NOTICIAS MORMONES QUE AYUDAN A URUGUAY
 “Necesitábamos ese lugar, equiparlo y buscando el financiamiento se nos ocurrió recurrir a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. En principio les enviamos un resumen del proyecto, solicitando la colaboración; el mismo fue estudiado, se nos pidió más información que fuimos enviando, hasta que consideraron que reunía las condiciones para merecer su apoyo”, expresó la Quím. Farm. Elena Soba.
Elder Ashton que junto a su esposa es misionero de la Iglesia, dijo que con esa responsabilidad tienen que apoyar este tipo de proyectos.
“Hay muchos proyectos que la Iglesia tiene en el Uruguay y otros países en América del Sur, y es un placer para nosotros estar en Trinidad y en este Hospital para realizar esta donación a la Sala de Quimioterapia.

JESUS Y Nuestra familia celestial

Capítulo 2: Nuestra

 familia celestial

 https://encrypted-tbn3.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSj9sbSzvPkJMTnUry9I4e7O9Y2f70YaxLYFgWLRVWxzo0X5CxdqQ

  Somos hijos de nuestro Padre Celestial

  • ¿Qué nos enseñan las Escrituras y los profetas de los últimos días en cuanto a nuestra relación con Dios?
Dios no es sólo nuestro Gobernante y Creador, sino que también es nuestro Padre Celestial. Todo hombre y mujer es literalmente hijo o hija de Dios. “…el hombre, como espíritu, fue engendrado por padres celestiales, nació de ellos y se crió hasta la madurez en las mansiones eternas del Padre antes de venir a la tierra en un cuerpo temporal [físico]” (Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: Joseph F. Smith, 1999, pág. 360).
Toda persona que ha nacido en la tierra es nuestro hermano o hermana espiritual. Debido a que somos hijos espirituales de Dios, hemos heredado el potencial de desarrollar las cualidades divinas que Él posee. Mediante la expiación de Jesucristo, podemos llegar a ser como nuestro Padre Celestial y recibir una plenitud de gozo.
A los maestros: No es necesario enseñar todo lo que se incluye en cada capítulo. A medida que se prepare con espíritu de oración para enseñar, busque la guía del Espíritu a fin de saber qué porciones del capítulo debe cubrir y qué preguntas debe hacer.
  • ¿Cómo influye en sus propios pensamientos, palabras y acciones el saber que usted es un hijo o una hija de Dios?

Mientras vivíamos en el cielo desarrollamos talentos y una personalidad

  • Piense en los talentos y los dones con los que ha sido bendecido.
Las Escrituras nos enseñan que los profetas se prepararon para llegar a ser líderes en la tierra mientras todavía eran espíritus celestiales (véase Alma 13:1–3). Antes de que nacieran con cuerpos terrenales, Dios los preordenó (escogió) para que fueran líderes en la tierra. Jesús, Adán y Abraham fueron algunos de esos líderes (véase Abraham 3:22–23). José Smith enseñó que “todo hombre que recibe el llamamiento de ejercer su ministerio a favor de los habitantes del mundo fue ordenado precisamente para ese propósito” (Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, págs. 544–545); sin embargo, toda persona en la tierra es libre de aceptar o rechazar cualquier oportunidad de dar servicio.
No todos éramos iguales en el cielo. Sabemos, por ejemplo, que éramos hijos e hijas de Padres Celestiales: hombres y mujeres (véase “La familia: Una proclamación para el mundo”, Liahona, octubre de 1998, pág. 24). Teníamos diferentes talentos y habilidades, y se nos llamó para efectuar cosas distintas en la tierra. Podemos aprender más sobre nuestras “posibilidades eternas” cuando recibimos la bendición patriarcal (véase Thomas S. Monson, en Conference Report, octubre de 1986, pág. 82; o en Liahona, enero de 1987, pág. 64).
Un velo cubre nuestros recuerdos de la vida preterrenal, pero nuestro Padre Celestial sabe quiénes somos y lo que hicimos antes de venir aquí. Él ha elegido el momento y el lugar en el que cada uno de nosotros debe nacer para aprender las lecciones que necesitaremos en forma individual y para hacer todo lo bueno que podamos con nuestros talentos y nuestra personalidad.
  • ¿De qué forma le han bendecido los talentos de otras personas?¿De qué manera pueden sus propios talentos y dones bendecir a otras personas?

Nuestro Padre Celestial nos presentó un plan para que llegáramos a ser semejantes a Él

  • ¿De qué forma nos prepara la vida terrenal para llegar a ser como nuestro Padre Celestial?
A los maestros: Habrá más posibilidades de que los alumnos o los integrantes de la familia den respuestas bien pensadas si se les da tiempo para meditar en lo que van a responder. Por ejemplo, después de hacer una pregunta, podría decir: “Por favor tomen un minuto para pensar en su respuesta, y después les pediré que la compartan”; luego deles tiempo para meditar.
Nuestro Padre Celestial sabía que no podríamos progresar más allá de cierto punto a menos que lo dejáramos durante algún tiempo. Él deseaba que nosotros cultiváramos las cualidades divinas que Él posee y, para que eso fuera posible, tendríamos que dejar nuestro hogar preterrenal para ser probados y obtener experiencia. Era necesario que nuestro espíritu fuera revestido con un cuerpo físico, el cual abandonaríamos a la hora de la muerte y con el que nos reuniríamos nuevamente en la resurrección. Después, recibiríamos un cuerpo inmortal semejante al de nuestro Padre Celestial. Si pasábamos nuestras pruebas, recibiríamos la plenitud de gozo que nuestro Padre Celestial ha recibido (véase D. y C. 93:30–34).
Nuestro Padre Celestial convocó un gran concilio a fin de presentar Su plan para nuestro progreso (véase Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: José Smith, págs. 220, 544–545) y aprendimos que, si seguíamos Su plan, llegaríamos a ser como Él; resucitaríamos y tendríamos todo poder en los cielos y en la tierra; llegaríamos a ser padres celestiales y tendríamos hijos espirituales tal como Él los tiene (véase D. y C. 132:19–20).
Aprendimos que Él nos proporcionaría una tierra en la cual seríamos probados (véase Abraham 3:24–26). Un velo cubriría nuestra memoria y olvidaríamos nuestro hogar celestial, lo cual era necesario a fin de que pudiésemos ejercer nuestro albedrío para escoger entre lo bueno y lo malo sin la influencia del recuerdo de haber vivido con nuestro Padre Celestial. De esa forma, lo obedeceríamos debido a nuestra fe en Él y no a causa del conocimiento o recuerdo que guardábamos de Él. Nuestro Padre Celestial nos ayudaría a reconocer la verdad cuando la escucháramos de nuevo en la tierra (véase Juan 18:37).
En el gran concilio también aprendimos en cuanto al propósito de nuestro progreso: el tener una plenitud de gozo. Sin embargo, también supimos que algunos serían engañados, escogerían otros senderos y se perderían. Nos enteramos de que todos tendríamos que pasar por pruebas durante la vida: enfermedades, desilusiones, penas, dolor y muerte; pero comprendimos que serían para nuestro bien y que nos servirían de experiencia (véase D. y C. 122:7). Si lo permitíamos, esas pruebas nos purificarían en lugar de vencernos; nos enseñarían a ser perseverantes, pacientes y caritativos (véase Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: Spencer W. Kimball, 2006, págs. 16–18).
En ese concilio aprendimos también que, debido a nuestras debilidades, todos nosotros pecaríamos, salvo los niños pequeños (véase D. y C. 29:46–47); se nos dijo que se nos proporcionaría un Salvador para que pudiésemos superar nuestros pecados y vencer la muerte con la resurrección. Aprendimos que si teníamos fe en Él, obedecíamos Su palabra y seguíamos Su ejemplo, seríamos exaltados y llegaríamos a ser como nuestro Padre Celestial; es decir, recibiríamos una plenitud de gozo.
  • Enumere algunos de los atributos de nuestro Padre Celestial. ¿Cómo nos ayuda el plan de salvación a desarrollar esos atributos?

Pasajes adicionales de las Escrituras

miércoles, 18 de junio de 2014

CHAT SUD CHATEA CON REPRESENTANTES DE JESUCRISTO

IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ULTIMOS DIAS
CLIC AQUI
http://www.mormon.org/spa/chat
QUERES SAVER DE LA IGLESIA Y NO TIENES TIEMPO DE RECIBIR A LOS MISIONEROS
O REPRESENTANTES DE ELLA AQUI TIENES CHAT TOTALMENTE GRATIS.
SACATE TUS DUDAS.Y SI ESTAS EN SOLEDAD Y NO SAVES CON QUIEN HABLAR O QUIEN TE ESCUCHE ENTRA EN EL ENLACE QUE LES DEJE


                       

CHAT CHATEANDO CON MISIONEROS Y MISIONERAS

AQUI DAN OIDO A TUS PROBLEMAS O DUDAS
CHAT HABILITADO PARA TODO PUBLICO PUEDE PREGUNTAR CHARLAR SACARSE TODAS LAS DUDAS SOBRE LA IGLESIA O SOBRE LAS ENSEÑANZAS DE JESUCRISTO Y LA CONFIANZA EN EL
CLIC AQUI ABAJO
http://www.mormon.org/spa/chat

CHAT CHATEANDO CON CHICOS MISIONEROS Y CHICAS MISIONERAS

AQUI LAS CHICAS Y LOS CHICOS DE LA IGLESIA CONTESTAN TUS PREGUNTAS
LA CONFIANZA EN CRISTO LAS ENSEÑANZAS QUE HA DEJADO NUESTRO SALVADOR.
SI NO TIENES TIEMPO DE RECIBIRLOS EN TU CASA AQUI PODRAS SACRTE TUS DUDAS
Y VER DE QUE MANERA TE PUEDE AYUDAR EL EVANGELIO EN TU VIDA.

CHAT CHATEANDO CON CHICOS MISIONEROS Y CHICAS MISIONERAS

domingo, 15 de junio de 2014

JESUS SALVADOR PRETERRENAL(EXISTIAMOS ANTES DE VENIR A LA TIERRA?

HERMOSO DOCUMENTAL BIEN EXPLICADO JUNTO CON LAS ESCRITURAS DONDE NOS MUESTRA Y TESTIFICA PASO A PASO DE NUESTRA EXISTENCIA ANTES DE VENIR A LA TIERRA.
BASADO EN LAS ESCRITURAS Y ENSEÑANSAS DE LOS PROFETAS AQUI DESCUBRIRAN MUCHOS MISTERIOS QUE DESCONOCEN SI SOS CREYENTE O NO VALE LA PENA VERLO

JESUS Y Nuestro Padre Celestial

Capítulo 1: Nuestro Padre Celestial

Hay un Dios

 data:image/jpeg;base64,/9j/4AAQSkZJRgABAQAAAQABAAD/2wBDAAkGBwgHBgkIBwgKCgkLDRYPDQwMDRsUFRAWIB0iIiAdHx8kKDQsJCYxJx8fLT0tMTU3Ojo6Iys/RD84QzQ5Ojf/2wBDAQoKCg0MDRoPDxo3JR8lNzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzc3Nzf/wAARCAC4AREDASIAAhEBAxEB/8QAGwAAAgMBAQEAAAAAAAAAAAAABAUAAgMGAQf/xAA7EAACAQMDAgQEBAQEBgMAAAABAgMABBESITEFQRMiUWEUUnGRIzJCgWKhsbIGFTNTJENjksHRouHw/8QAGQEAAwEBAQAAAAAAAAAAAAAAAQIDBAAF/8QAIxEAAgICAgMBAQEBAQAAAAAAAAECEQMhEjETQVEEFCJhcf/aAAwDAQACEQMRAD8AE6jIBd3Z1AMJpP7jQ9lMrLItw+I8Yxp5NH3XSmm6vOrnQzTtgNsMFj3oW86ettM8MTKxzg4Oa9W01Rj6NunNIzMkcOvAwJV7e9dHet4Fikc5D5Tkc5q/+HulfAdPa7uiRn9K8il86yTuQ2cZzvXY8HklfpC5s/BUKZnecAEYVeBVVtmbtTiKw9FyaOjsQq7jetnFR0YJZL2c38IfSt47MYziug+DUjOKGmi8PtVoJE3NgEdqB2rT4cdq2jOTVxu2Kv0T5MwWPSdqs9vr3ogoo71tGBjsaRyChW1qPSsXsjninEi6TjFUGCdwKD2OnQshtCJF22Jwaa9TggWBREQGH5k3NbLChweKZxWMM0QZkx22Of3rLlai7ZoxzclRzMQlEYRmIQHODTmJZWiTSQM+lFPZQxZAwzDgVIfEjCDAUZGGx3NRnki1otCMk9mE+uNtSZjbcMcnc1gbtGBXSA3c0zv3lCNGiLJt+cnOj6VzkolUnWMHufWpQyFnjtBSlZZNLOF9zXr6YArLIG1ZGVqvS1ha4AuF1KeBnG9Wu7iKPMEcBCg/qPBovKCOMsZFeLnel8sZZ9qo0hBAWjrOPXljWrBlM+bDQrkgYnfesXtm9K6MWoZqpJagZGOK1PImY3FxFHTY0t5PEcNqG649a9YSTMWkJJJ+1MVhX2rX4YY1MNqzyxq7KxyuqN+kxzrZf8FOscuCJA6nekHVOiPCFka7RnkySO/2oq4d0YFCQAeFOM1uFsJsylX8VFyRqJxWOeGUXZtxZVJUcvCY8FWkCsD+ruKs7C3m0TDUpHI7Uwi6bBOks7Byf09s1W6+HmhVMMmkYXJzipSdF1bBIZLNVzpZ24GeKrL42THGrLGTkLQkg0t5PWmMM1xKgfnGBkj0popS6Fm3FA3gTehqUZqm+VftUqnjf0j5F8OguliluruOdR5nYBidwc8irwdO6baRqNQmkBB1Dv8AtS2/1NdSknJ8V/7jWtodwByKvD8qcU7JS/S1eh1NK08QU6gvy9vasBbqQRjBqLcCIaXO5qpuV1e1UjBxVIzO5u2axR+GcVrK6IM+tDNeRY053oC8kdlOG49KDXtlMeKzW56mASi52pc180jaX4oG5kZAdQIJ4zQcAkc+Zzp9ccUjycejV4U1tDxZhnORVjLvnUDSW6drWQLrD5GQVNSG8OfNxV8eZNbM2TBXQ+D55rRHwfalyXKvgCideBmr/wCWQcGmHE61zQ7HSc5xV7aRTtms7xCpyOKC06K8LQRFcgDD4NNOmdS0uI92X0VckmudhjZ/WjUhlhw0T6W5yDUs2OLjsfHFp6Oj+KspX8a4EkcinGnTx9q88Jr67VlGIS2FA2/euahuGWQrKxIJ3Jrtv8Pi3MSaSTjsa8jJHgejFti67s5ILlzCwEg2UHvSK4sbu5uWaYEOx54Fdj1yO2YHXqDAZBWuaurmTwHhjmbDbYPOKSDbQzF7WYilaKS4jVwMgk0Lfo6BGMyyqc4I7VpaWMbXJF3KVjUb43Jre6ntPg1tYlZirkhmGNqrqwKLFsBTVkmmUTvgeEhIJxnFKioQ+U0zsZrhYSYixRDk+grVjXwhksYiO4h0mZdINe3R0DIGxoWOdy5Zs5PNEszSjSBVuLi9mOck1oBjcPKRjGK1muR+QcetSSAxBscmhxGQKuqeyC0VkVSPWhTGVYlcjPIok81TIHNM4pqhkmto0uUBtl+HdchcMOKURxK8oWXIX1FNcris2VM5rI/yWzSv0tIA+Dt1lAB8RfpWgaKHyIW0ehokKrOAvrQPUAGlCxZJUYIApXhUBo5HPs31J81Sl/hy/I1SuobiN7h/EuphpwRKw/8AkatagpPg8Ct0iUXs2d8ysf5mjltFZi2Nq1KaUUjE47FF47M5Ibig7m/8PCj81OLu0VVPmINc3cRKJyNJY55rnPRpx47CI5ZJBls70XHMVwJN/erdKtPGOgnf5TTQ2sWpUnQBsfes2XLejZjwJbFfVkF1CkhYkr5dAXGBV7SG0hs2ku9LAflUHc/+qYQWpWTDANETsRuQKr1HooeHVGQV9RWKTdl1BHJMkUsrMowpJ/ao8BDhF+9EpYiCfMjHY0xeFJGBVkJHqKbytKkB4F6Ansp7eLx9JaMDdqpb3DazkZFM7yG5lhTW6iJP0rS+aFEZWTYjnFUx52uyc/zWFRswYds05SIzQgruaTxzgLqYZI2G1N+l3OBpcnBO1V/qTYF+VxR7HAY2Gob9qKWHWpHr/KmCWvjxFwNgcZq8UQVSMb5710v0KQngdnPSWmJtjt6Y5rpuioY1TB2Hb0pbPb/i5C+b1p50pGEQ33PNYf0TLxhRl1VjIzaVOScc81zF+4gvCiK2Mbk9q6rrULtB5ec7Unjt86RLCHcDzNnc+9Z1kpGiGNPsQzuypqJ0ltgfagFYvIVAY+pFdV1DpYltf9T8FW+XcUj+FNrIGh4B/UKvhmmGWNVo2htoNavoLJjdT3phAI1Xw4MpGx8yEZ/nW8ASS11yENK5zhe1aJCPTArbHjVmHImtGZtVAyMVVWEYO9FGLJGeBWaWBlkyDt6U6mvbMMoMCkkDUJLnO2cU5l6Y+rK4qsfTWY6WzqPYCqLNBIn4pCdYWffNZywYJzXSfAJDpTlyaGvrQQIGkG57Cuj+hN0O4NKznSpztmpMpEeaOkRWPkFVltyYuN61KaJsWI5HmFe+KTKcKoLbEgVs8BCjtXgjAO9NJJiqTRbSPf7VKthPapScYh5yLvOgvpsH/mtt+5piLpBHud65eacfH3G+Pxn/ALjWyTsx5JFZU00jX4rY5lfxQd6XGw1MXJ3re01yEDBxRzQFR3FJOa9GrFioXpE8GGiJ1jt602hlhvYPDnOmQfsRSuSKczZGdjxTS2t1uSqSq0bjcN3FQm0y6TTIqyWjDxyXTtIvf60ZHIWX8M5U+21ZPDdW8gRvMgPOO3uKYqiRxiVYwFA3wanJqiqFF10hbtWKrpk9PX6UkPRLiKUgZNdvbspPiA74O2NqymR3Ys2nGdmNImGzkisoQxuDge1VSzeTcKMV03hgviSMP75FH2dhFIudJXPzCpyk4lF0citmI0OqOnFjZ2626y+CzOu7ZONqff5bF5sqG2oOWLwk0hCBxWfm2w0mgi3kRo9CIEGc7c0RJboQGH2oKyGTximluM5Db10sjj0T4gDxg8D+VGWcWI9q1e33yDj2oi3iwKlzcgaSAr6LK4rGGBYwCRv601lh1kUNOMDTjalkFMEmMKoUKakPagmt45JAywDHffOaMMeSMLgUXBAFGBxVMUuLOl0LBaW8TFlh/MuMZrxYNXYAfSnDQrjisGVUJ8pP0rZHLrRnlG+wL4YEYxn9qtHbCM7DetnlIHlWh2n05JPHcnFMpNiPEWmj08tiqJrVSIwST3qnipK3ZvTJ4oxAzJjGkD12FFukJ42jGGJI2Ly4Zz9hQXVYGfLs3PAo2dhChZELsO54FKJbpphlm81UxKTlZPJHVC8oVOAN62VC64IrZYs7mtUUA8VsczJLG0LLqDA83IpPdsUFdJeLqBOKQ3sOrj1q+Odom47F3xBqVp8G3/4VKfkHiYOYvj7rWN/Hfv8AxGiopIQcACkt0rN1C6wSPx5P7jRdraSvg5rx5ZWkqPZx4lezo7G6hXAIApqHglGzCuct7GUDzU66f0/YF2GazvNJGxQhQ2tbWMY14Knk0ZI1vBtANRHqKHiVY0wua9LIOQftQWTkJKPw1a1+LkE3jLGfQ/0q9xFIdKqmUG2VOM1W3aItuuaYxRow8pI/ejyol0LDbqE4ZT/SsZZmBCu6lf22p08GTQ81gHBzo/7a7yL2MheqKw1aVZcclc0QkzEhckADbbmvRCkC+GFBPaqkuQQVUehA4pXKyqqgiPPOT7bUU0Czrg7N7UHAGGDk7c5zRcbFd81mm6A79GK2rI/HHeiYYiDkitgQwzitEwe1RbsRs9C5FXVccV6BVsVVInZUih5Iwxok1UiuYUwUwVdEwMVdziqhiRS2N2VeQDbjHagpGeQ+TFEzflO2aF/FbZcKPrvVoPQVE9MbNDgn655pPIkhlKmLKA+uM03eE6Cckv8AWsTZa+Y1J/iNVWShkkgdJNAw3hRnHbeiInzhgjyZ7ngVuloETI8JW9QKHvbjwl0+MpPoKZTsSSXoX9WknlVk/KvtSJ5hEMA5IpvcSMwI7UAEg38SLUexzWqD1SIOl2ZQX7Y8wo6CcMATigXVXGDGFUcaRVoQRsOKurM+TixjKVZO1KJkGs8VvM5QfmoUyHPNWx6Ms0vRNHuKlTWfUVKryROmczdK/wAfc4X/AJ0nb+I1rGzoBuRW90D8ZdFUJxK/b+I0NIzk8EV4UpaPfxxtjK2u3xpJzTq1dk0szjSf4q5qDy4J7UU1wz4LED2FQcrWzT490jrYbjJByMY23ojxsbOua5awnOsb5AroBMsgByOKl5KFlikg6F487UwilAYYIxSeIZ3BGKOjTTwwP713lJShobxuHG1XYZHNLYrjQwGf2o6K4VhvimU0xHBozeFW3wSaoIuzZ+9Gcjn7V4UB4optHWYJAv1rYRgdquBprxicUGrBbPAoG1XXArI5qBsc1KWjqsJU1asUatQapGQjRDVSa9LVmxoSZyR41eKBXhavQRQW2P0eOoIrLTvsN63rzSM1VOjrKKuNyN/eof2+9aAY/wDusJZUAIBBNCzuzO4lEanYE+maR3DamJ08+lNpMMe1CzwqRsKHOkMoilmH5SKGJ37UxmtnOohdl5NLnXBp8f6aBLFZ5hfSvPpVtJ33xis77hSpGw7CtH9SIv8AOZXK61z6UKJFWNlOzZ227VdJmWCYuQRjGM4NKJ5mQZzTP9Mq0CP5k3sP1n3+1Slfxre9Spf0ZPpX+ePwJuLm6N5cCOEACV/087mrG0upxrdMbdhUvrq4+LmUSJ/qNt+5rKe4vNKDUmO29YpZ6Z6CxaVGkFiXkw7hVHJNXk6dlvw5sr7ivbcTTkFtA23I2okFlbKEbd6nLK2gpOLC+nWCwp5nyT7UW8IA2Y0PDO8mNeMgdhRELuDhlytZ3K2GTl2VjmMflBJo+ylYnckZoWRYxuFwavFKdYAANLLkgKmhgzaX2OfeioZQADzS5UlYZA2oqEMBuMVfHZGaVDOG61EKdqNQ5FJg4U870xs5hKmzAmtEZeiE4sLxmvNNQGox2qpIq5AG1DM2TnNanBqhQAZqUmOi6NgVsrZoINvREZ2pIt2dJGjnAzVAwYZFVlOVoYOyttRlI5R0bud69QjvWTPkZBqivvinhsL6DFwTVhWKMMVfViqCElfSpoM4bfGK8vGJ8o5oJndNxmp5B4I3k2OxrJ8kUMbhyck4qr3TAc1llyLqrKdRkcODEzKMcUqd2J3Yn60dLcK4YnVsKWSThjsCKhFSbL9IPgQNbFgwLnYrihr2J44txnPpV7JJ2OYmbPaiZrWYQlZCCM53rSosi5COCA3EojK8842oC6gIdl0kgGmbxSK5KEgjjFaQxPqLuut/U1eM2hKOe8E/IaldD4Un+zF/21Kp5DqOeubFJL2cs7Z8Z+/8RrZOkRyoA8jkexo6SFDdzgkHMrf3Gj7SO3Wbwid9Ofasjjs1c3WgWz6ZHEu0jY9zWrxANhOKZ6IgCqECs3hTGzD70jWgK27YJHHuBRkQVeDQ1/C5ttVpIguEIZA35WI7H2NAWP8AiSze4W0v4nsrktp0yflJ9moxgCT3sesSwxWHhPnykiqz3ENsE1MoDuEBPYnOKZQRq0SliM0yQt0DpLOgCg71sskmBqY4qzxKpyTtVHbOyjanSom9m4dcZLZoywlUSYzjttS2ODWBTCC3wwPFGMadiyaochxiqs+eTisVcAY2+poK4utDEal2960Iz0GucHIORWbzdh3pXN1Ix/lIYjms4r/xI3kP6fSllApEZ+MA2KKjbUNqSQz+JggZzjOaa27YU1NQoMghs43oZ/K29Xlm0jNBTXCthg2/emlAES7ylGIJrwSj8wO1AM7S+Ydqsj6RhzyKpCNHSGqTjNbrKDSqNgBkcV4LkA87UzYnEKunJbK0I87EkEVYzK3BrIOQ2eRWfIm+isNGb+4yPWh5mUKSv9KMaMmPXqGPQ0OWKo4XAKgnisznJOmV4rsAeTAO5Ge2KF8RQ2MD6U5tYBIh1hT2GapLYIDkIPvTDWD210Yx5QT9K3kuwy5Yc9qkcQTPkWqTIF/QN6qpaEcbYK86A501i90TkIMVsyxHlMetRPADYZKn5G9FVjS2B+NJ6mpTHxLX5RUo/wCg6+HOPIWvrgRkDEr/ANxq6F4pRLgk0LKbhL65IUAGZ+R/Eavplk3bOM1qljTFjkSQfFNM3iZIwBkVaK7UZ8diox60OBEqEMxH70JLFC5yXP3qXgKeZUM5L6FWDR7j3oLqLpe25X4NZ2JwuTgr75q0cEBiVdece9EWy2cEgZ5cYHrSvE1tCvLFi9rTqcluLWa8heF1AbxI8kY9D/5razuFtw0c8l3cojBQ6ayAfTFGTS2krpicBRnIrRJOnxpgTAn3Ndxn7QG4fTy16hOZg0cTrGSQNbAfyp1azlky+kknmkwubJcYmXknGa2jv4UDYkzngA00cbfZOUl6G0k58bEchCgYwKPt7h3kALeU5wK5k36O2cij4L+3JABOr1rQofDO5DLqNx5gqHcelL2Mjng49K3Ro282c/WqNcRK3GD60yixbRVbdnJ1Ywea08NI4yigkE9q0SVXGx2qzacfmFdTDaATOYpVVRge9N7C6MkbHbNCukc+nGnKb1tYLD4RAyWz3pnFUc5G1yzuMKcUDFG7akbnmjp2RdQC+9DiaNJQwJ37Gjx0dyM0ARBkFsHgV40ysmykN7it5Z4STpHPFCtKhJG1TphtGU18Ylwe9BxXbyz6MDPIwDRUsEcw3YYqtpELdywRWPZu4qnFUByBj1GSJ8Ou2celbL1MupKJjHqKIvbQ3i+VCGG+rFL44ltY3Sdhk0iR1hsXUZGIRwCp9qtczEAlDsQBj60uWeMShtWw9K9k6lbTu6I28bLqJ/pUMmHk7RSOSkExznzAny+lYXN06OGVzoUjI1VFu7dWI1jftkV4ZLWQOGKgNjkio+OSKqUWERdR8z50kcipfXkcxVF1A4ztWCfChgSRj6irO0Mr5OnPGRintg0jJwhALFs+1DmeOLxA2rOeKO/D0BdiR71lLArMSQpyNt66KQeTF/xsPyt9qlb/AAnslSnBzDbmBfiZif8Acb+tCzxsNlwAeaZyQOZ5eN5G3/es7q2JjCKAT6itjSM6kxTLZF05GTxQnwbA+YH3GKeRwNGMvsRUmdMnYasUVAWWRoSM+ldKpgjvQsjqTuRmmcskLv8AjI2B8pryCGCZ2Kv4bAeVCq5b96KgrEeXQmcgmq6QeaZSSM+RJbFgOxjOaqsFs45MTfKRmn8SoTyi4AKePvWyzAd9q3a0jyD40ek+nP2r2FIlJ8JGkC/mJAIFcsUQvKV8RzuAxX2Bo7p/hBtUrMorCSQRkC4nKrjOld8D+lGRT2YGqBUlYD9R3p3GKWhVOxrBe5YJFDqHZsUWsUVyAZBhh6bZpR/mJZgB+GfQ70QboaCQ4V/ptUZxfoZTXsYvCbddcJLJ3B5FUN0iqQ6E7Z4pO3U3iYaZizelUk6kJSNSjPfHekjjb7OeRejo7bw3DFVxTCzhjAzpUfSuVtupNHFhdK79hTKw6hqXeTcn0pZpIdOx3ePEisz4wBzikb9Qs3JVphgUdPeQumGKnIrnpZLDUVVVLZ3NPjcfYJPWg6XqFkFDAlyNqDF9DKwLqPvXjxWTqyDClhsVNLGhKMcK5Ud8VshjxyRFzZ09kbSRRrI1fWm9oIFfSkSk+pFIOj3lnbxKZFIfO7FM07F9Zghy66j2qE8bTpIdTsKuZFEbKugN7HFc5e9OebMmjc9808kmtpcMEQA9xXhdMDRgfQUlOK6DdnGm1mWRo4rYs/zNsB9KAu+lzRP4kscpf5Yjj+dd4HjD5yCeMkYqPJDgg6PUaa7m16O4nzOWzvTLvb6c8Ak716LC4KZELDHY19GMENyoCISfWvWsIkUjSRkd6SW/QYtxZ80a2uEGGiYUVbwS6fykV2cvT4l30g++Kxa2hXOpQD9qn4mW8qOY0TZ4P3omFXDAODvTjwbbO6DH1r0fCa8DC49qbwP4B5V9AtI9BUplmH5U+1Sj4f8AgvlDJplEzhl/WeB71ms0btgI3FL7ueT4iZR87f1NZrcSJjSBuOaqsbaF5pDSSNWTODv70tuwqN5hjerPO7LvKVbuMZoG4lLjuzeprlBxYG0yT+GVJA54oCVMnKHccHuKKjDgaCqkHeqNGyNuKdNE2mL2uryF2cSFtY0nJxmiLe5M1uC6xs6k7GrTQSMuMDHrigpOjzSEkSsoPoKP/gOJVWthIxlZ1DbKDt/OvJbuISCGGRVAGRo7n1NCz9BJAD3DuBwKH/yOWNtUcj/uK5JitI8zN4ukygsfejkE4GNR+ooRenywSCVh4h9CKu8vUHf8OMKBxsa7QrlQYbyaJR6fMa9TqBbSZGAHfJ5pNfWPULhR4rnHJUcUPH0u9ZtUkmn98mjQrk2dF8Uu7BgTXpudXfel1v065C4XJz3NXNpcRbtqPpgVzaOVjHxysQGo5JoyyklMLAMaTGG+dNMVs/1xR1jb9Tijw9pyRueaR8X2Ncgy4luBGPMAM8k80imvJIpXySTnanV7B1J11SQaQB23pPLbTM+o27M3cvnFGok7kvRaHq08QBYNv3pnD1SeVh4YOlu+KTC3u2fCQsfoNh/Si44b2FfPHIB9hTppAUpfDr+lwRyrrvG1n5RVrzpP4mq1mUqd9LNgj2rmYeoXEfkG3rjejouqsvdgaZTkndj8lW0MHsb6JNWrYcgPvQry3cIJ1sMepqjdR1/6hZjj6ULLexnchj6A70/O+xXJroLS6umRmE7+voKzj6jeO2F82OSaHSYy41KTnhaISGVl2jAA4qX+fYec/SHPTr6UKDJMM44G4FNY7wvzJg/SuYhtrkZJye/FHWvxC/mTFK1H6MpzfofxujHzS5FFTCKTzM+f2zik8MzIQX+2DRQvoguScMPUZoNb0UUvpa4sonTKQmQ422wfvQknSi0YdYir43Gaueq2/HiD7VVuqw4OGz+/FMnNHaMv8suP9tvuKlef5wvzSVKa5g0UvrqFpJVMIPnYce9L1BDZKHHapUoJUhntljGXyRt7VUwkbtn9qlSg0FFUj8222aJjtBKTqG1SpUp6GQRHaeGmNII960CxAhCv2qVKVNjUZTQ2kR/EVz9KEkjtnPkhbA9SalSqroWkCtDEzaVRyewDmqpAqMf+HmODv5jUqUE9iySCI7Px8mOxZ1A3OqsG6e4bI6cQPff/AMVKlHk+hWkMunWVzM3hx2SrtyQP/NGDpl3rZPhYzp5OEqVKjOTTKRijePpEz7zSRwgDYBVJ/pUtOlNHMfFv9a5/KIwDUqVHnK6LKCGFxb2kihTqXPymgZbKxWIoys+Ty0pz/KpUqWScktFMeOMnsw+E6dCUdIE1LwS7f+6HnvbWGQyrawPJ8xXNSpUOcn7L+OCWkLJ+oKclLO3Un/pihJr+WaQM1rbggdk2qVKeOSS9kJRjfRjPMrr57OHOc5XINVFxH4eg2EQBOdQJzUqVaM5P2SnFI1tZbLxFEltKozuVkNM9Ng8h8KWSNO4Zjn71KlUjJ9k2zVYrYZVLlNuNUh3qsnhpnN3GrDjD5qVKdSYtlQrsF/EZgdwQ2a8ljyMEuD9alSqJtMPaF8sQU7k/es8Y4z96lStcNogyYPvUqVKoA//Z

  • ¿Cuáles son algunas de las cosas que le testifican que hay un Dios?

Alma, un profeta del Libro de Mormón, escribió: “…todas las cosas indican que hay un Dios, sí, aun la tierra y todo cuanto hay sobre ella, sí, y su movimiento, sí, y también todos los planetas que se mueven en su orden regular testifican que hay un Creador Supremo” (Alma 30:44). Al observar el cielo por la noche, tendremos una idea más clara de lo que Alma quiso decir. Hay millones de estrellas y planetas, todos en perfecto orden, y no están ahí por casualidad. Podemos ver las obras de Dios tanto en el cielo como en la tierra. La gran variedad de plantas hermosas, los diferentes tipos de animales, las montañas, los ríos y las nubes que nos proporcionan lluvia y nieve; todo ello nos testifica que hay un Dios.
Los profetas nos han enseñado que Dios es el Ser Todopoderoso que gobierna el universo. Dios mora en los cielos (véase D. y C. 20:17). Por conducto de Su Hijo Jesucristo, Dios creó los cielos y la tierra y todas las cosas que hay en ellos (véase 3 Nefi 9:15Moisés 2:1). Hizo la luna, las estrellas y el sol; organizó este mundo y le dio forma, movimiento y vida. Llenó el aire y las aguas con seres vivientes. Cubrió las colinas y las planicies con toda clase de vida animal; nos dio el día y la noche; el verano y el invierno; la época de siembra y de cosecha. Creó al hombre a Su propia imagen para que gobernase sobre Sus otras creaciones (véaseGénesis 1:26-27).
Dios es el Ser Supremo y Absoluto en quien creemos y a quien adoramos. Él es “el Gran Padre del universo”, y “vela por todos los de la familia humana con cuidado y consideración paternales” (Enseñanzas de los presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 41).

La naturaleza de Dios

  • ¿Cuáles son algunos de los atributos de Dios?
Debido a que somos creados a Su imagen (véase Moisés 2:266:9), sabemos que nuestro cuerpo es semejante al de Él. Su espíritu eterno está albergado en un cuerpo tangible de carne y huesos (véase D. y C. 130:22). Sin embargo, el cuerpo de Dios es glorificado y perfecto, con una gloria que no admite descripción.
Dios es perfecto; es un Dios de rectitud, con atributos tales como el amor, la misericordia, la caridad, la verdad, el poder, la fe, el conocimiento y el juicio. Tiene todo poder, conoce todas las cosas y está lleno de bondad.
Todo lo bueno proviene de Dios; y todo lo que Él hace tiene el objeto de ayudar a Sus hijos a llegar a ser como Él. Dios ha dicho: “…he aquí, ésta es mi obra y mi gloria: Llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” (Moisés 1:39).
  • ¿Por qué es importante que comprendamos la naturaleza de Dios?

Cómo llegar a conocer a Dios

  • ¿Cómo podemos llegar a conocer a Dios?
El llegar a conocer a Dios es tan importante que el Salvador dijo: “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3).
El primer y gran mandamiento es: “…Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón” (Mateo 22:37).
Cuanto más conocemos a Dios, más lo amaremos y guardaremos Sus mandamientos (véase 1 Juan 2:3–5), y al guardar Sus mandamientos podremos llegar a ser como Él.
Podremos conocer a Dios si:
  1. 1. 
    Creemos que existe y que nos ama (véase Mosíah 4:9).
  2. 2. 
    Estudiamos las Escrituras (véase 2 Timoteo 3:14–17).
  3. 3. 
    Oramos a Él (véaseSantiago 1:5).
  4. 4. 
    Obedecemos todos Sus mandamientos lo mejor que podamos (véaseJuan 14:21–23).
Si hacemos estas cosas, conoceremos a Dios y finalmente obtendremos la vida eterna.
  • Medite en lo que puede hacer para acercarse más a Dios.

Pasajes adicionales de las Escrituras

Testimonio de oraciones

Sanara el señor a nuestro hijo?
Cuando nuestro hijo tenía cuatro años, solía pedirme con frecuencia que le cantara “Paz, cálmense” (Himnos, Nº 54). Los ojitos le brillaban durante el estribillo, cuando el Señor manda que los vientos y las olas se apacigüen. Me preguntaba acerca del poder de Jesús y yo le respondía que Él puede hacer cualquier cosa en rectitud porque tiene todo poder. El Salvador era el héroe de nuestro hijo.
Pero cuando cumplió 13 años, nuestro hijo cayó en una depresión profunda; no tenía deseos de hablar y ni siquiera de comer; perdió el interés en sus actividades anteriores, y particularmente no deseaba tomar parte en las oraciones familiares ni en la noche de hogar. Parecía no tener más interés en la Iglesia ni en el Evangelio.
El resto de la familia oraba y ayunaba por él a menudo, como también lo hacían los hermanos de nuestro barrio y de la estaca, y muchos de nuestros amigos y parientes. Todos nuestros esfuerzos se parecían a la experiencia de Alma, padre, al orar por su hijo (véase Mosíah 27:14, 22–23).
Como no queríamos que obedeciera el Evangelio a la fuerza, le dijimos que no tenía que participar en las oraciones familiares ni en las noches de hogar, pero que nos gustaría que estuviera allí con nosotros. Al seguir las palabras del Salvador en cuanto a “[orar] al Padre en vuestras familias… para que sean bendecidos vuestras esposas y vuestros hijos” (3 Nefi 18:21), tanto nuestras oraciones familiares como las noches de hogar llegaron a ser más poderosas. Sentíamos el Espíritu en nuestro hogar y, si bien nuestro hijo permanecía callado, estaba allí.
Poco a poco, a lo largo de los siguientes dos años, vimos cómo las oraciones y las noches de hogar influían en nuestro hijo. Durante una noche de hogar compartió su testimonio del Salvador y luego preguntó si él podía preparar una noche de hogar. Empezó a tomar parte en las oraciones familiares y a asistir a la Iglesia felizmente. Experimentó un potente cambio de corazón gracias a que sintió el amor redentor del Salvador (véase Alma 5:26). El Señor, con Su poder para sanar, ciertamente había salvado a nuestro hijo.
Empezó a estar contento y lleno de vida una vez más, dispuesto a ayudar a los demás y a mostrar amor, y me dijo que sabía que el Salvador lo había sanado. Las pruebas de nuestro hijo lo ayudaron a forjar un poderoso testimonio y a aumentar su amor por el Salvador, así como su confianza en Él. Prestó servicio al Señor como misionero en la Misión Argentina Buenos Aires Sur. A su regreso, se casó en el templo, y él y su esposa tienen una hija maravillosa.
Sé que el Salvador tiene el poder para sanar, obrar milagros y hacer que seamos felices en esta vida y en la venidera.