domingo, 21 de octubre de 2018

PORCION #1 PARASHA BERESHIT-GENESIS


PORCION #1 PARASHA BERESHIT
Génesis 1.1-6.8
Isaías 42.5-43.11
Juan 1.1-14 | Colosenses 1.15-17 \ Hebreos 1.1-3

La imagen puede contener: noche
Génesis 1:1-6:8 Nueva Versión Internacional (Castilian) (CST)
La creación
Dios, en el principio,
    creó los cielos y la tierra.
La tierra era un caos total,
    las tinieblas cubrían el abismo,
y el Espíritu
[a] de Dios se movía
    sobre la superficie de las aguas.
Y dijo Dios: «¡Que exista la luz!»
    Y la luz llegó a existir.
Dios consideró que la luz era buena
    y la separó de las tinieblas.
A la luz la llamó «día»,
    y a las tinieblas, «noche».
Y vino la noche, y llegó la mañana:
    ese fue el primer día.
Y dijo Dios: «¡Que exista el firmamento
    en medio de las aguas, y que las separe!»
Y así sucedió: Dios hizo el firmamento
    y separó las aguas que están abajo,
    de las aguas que están arriba.
Al firmamento Dios lo llamó «cielo».
    Y vino la noche, y llegó la mañana:
    ese fue el segundo día.
Y dijo Dios: «¡Que las aguas debajo del cielo
    se reúnan en un solo lugar,
    y que aparezca lo seco!»
Y así sucedió. 
10 A lo seco Dios lo llamó «tierra»,
    y al conjunto de aguas lo llamó «mar».
Y Dios consideró que esto era bueno.
11 Y dijo Dios: «¡Que haya vegetación sobre la tierra;
    que esta produzca hierbas que den semilla,
y árboles que den su fruto con semilla,
    todos según su especie!»
Y así sucedió. 
12 Comenzó a brotar la vegetación:
    hierbas que dan semilla,
y árboles que dan su fruto con semilla,
    todos según su especie.
Y Dios consideró que esto era bueno.
La imagen puede contener: cielo, flor, planta, océano, exterior, naturaleza y agua
13     Y vino la noche, y llegó la mañana:
    ese fue el tercer día.
14 Y dijo Dios: «¡Que haya luces en el firmamento
    que separen el día de la noche;
que sirvan como señales de las estaciones,
    de los días y de los años,
15 y que brillen en el firmamento
    para iluminar la tierra!»
Y sucedió así. 
16 Dios hizo los dos grandes astros:
    el astro mayor para gobernar el día,
y el menor para gobernar la noche.
    También hizo las estrellas.
17 Dios colocó en el firmamento
    los astros para alumbrar la tierra.
18 Los hizo para gobernar el día y la noche,
    y para separar la luz de las tinieblas.
Y Dios consideró que esto era bueno.
19     Y vino la noche, y llegó la mañana:
    ese fue el cuarto día.
20 Y dijo Dios: «¡Que rebosen de seres vivientes las aguas,
    y que vuelen las aves sobre la tierra
    a lo largo del firmamento!»
21 Y creó Dios los grandes animales marinos,
    y todos los seres vivientes
    que se mueven y pululan en las aguas
y todas las aves,
    según su especie.
Y Dios consideró que esto era bueno,
22     y los bendijo con estas palabras:
«Sed fructíferos y multiplicaos;
    llenad las aguas de los mares.
    ¡Que las aves se multipliquen sobre la tierra!»
23 Y vino la noche, y llegó la mañana:
    ese fue el quinto día.
24 Y dijo Dios: «¡Que produzca la tierra seres vivientes:
    animales domésticos, animales salvajes
    y reptiles, según su especie!»
Y sucedió así. 
25 Dios hizo los animales domésticos,
    los animales salvajes y todos los reptiles,
    según su especie.
Y Dios consideró que esto era bueno,
26     y dijo: «Hagamos al ser humano
    a nuestra imagen y semejanza.
Que tenga dominio sobre los peces del mar,
    y sobre las aves del cielo;
sobre los animales domésticos,
    sobre los animales salvajes,[b]
y sobre todos los reptiles
    que se arrastran por el suelo».
27 Y Dios creó al ser humano a su imagen;
    lo creó a imagen de Dios.
Hombre y mujer los creó,
28     y los bendijo con estas palabras:
«Sed fructíferos y multiplicaos;
    llenad la tierra y sometedla;
dominad a los peces del mar y a las aves del cielo,
    y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo».
29 También les dijo: «Yo os doy de la tierra
    todas las plantas que producen semilla
y todos los árboles que dan fruto con semilla;
    todo esto os servirá de alimento.
30 Y doy la hierba verde como alimento
    a todas las fieras de la tierra,
a todas las aves del cielo
    y a todos los seres vivientes
    que se arrastran por la tierra».
Y así sucedió. 
31 Dios miró todo lo que había hecho,
    y consideró que era muy bueno.
Y vino la noche, y llegó la mañana:
    ese fue el sexto día.
Así quedaron terminados los cielos y la tierra,
    y todo lo que hay en ellos.
Al llegar el séptimo día, Dios descansó
    porque había terminado la obra que había emprendido.
Dios bendijo el séptimo día, y lo santificó,
    porque en ese día descansó de toda su obra creadora.
Esta es la historia[c] de la creación
    de los cielos y la tierra.
Adán y Eva
La imagen puede contener: una o varias personas, cielo, planta, naturaleza y exterior
Cuando Dios el Señor hizo la tierra y los cielos, aún no había ningún arbusto del campo sobre la tierra, ni había brotado la hierba, porque Dios el Señor todavía no había hecho llover sobre la tierra ni existía el hombre para que la cultivara. No obstante, salía de la tierra un manantial que regaba toda la superficie del suelo. Y Dios el Señor formó al hombre[d] del polvo de la tierra, y sopló en su nariz hálito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente.
Dios el Señor plantó un jardín al oriente del Edén, y allí puso al hombre que había formado. Dios el Señor hizo que creciera toda clase de árboles hermosos, los cuales daban frutos buenos y apetecibles. En medio del jardín hizo crecer el árbol de la vida y también el árbol del conocimiento del bien y del mal.
10 Del Edén nacía un río que regaba el jardín, y que desde allí se dividía en cuatro ríos menores. 11 El primero se llamaba Pisón, y recorría toda la región de Javilá, donde había oro. 12 El oro de esa región era fino, y también había allí resina muy buena y piedra de ónice. 13 El segundo se llamaba Guijón, que recorría toda la región de Cus.[e] 14 El tercero se llamaba Tigris, que corría al este de Asiria. El cuarto era el Éufrates.
15 Dios el Señor tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara, 16 y le dio este mandato: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, 17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás».
18 Luego Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada». 19 Entonces Dios el Señor formó de la tierra toda ave del cielo y todo animal del campo, y se los llevó al hombre para ver qué nombre les pondría. El hombre les puso nombre a todos los seres vivos, y con ese nombre se les conoce. 20 Así el hombre fue poniéndoles nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo. Sin embargo, no se encontró entre ellos la ayuda adecuada para el hombre.
21 Entonces Dios el Señor hizo que el hombre cayera en un sueño profundo y, mientras este dormía, le sacó una costilla y le cerró la herida. 22 De la costilla que le había quitado al hombre, Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre, 23 el cual exclamó:
«Esta sí es hueso de mis huesos
    y carne de mi carne.
Se llamará “mujer”
[f]
    porque del hombre fue sacada».
24 Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.[g]
25 En ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza.
La caída del ser humano
La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho, así que le preguntó a la mujer:
―¿Es verdad que Dios os dijo que no comierais de ningún árbol del jardín?
―Podemos comer del fruto de todos los árboles —respondió la mujer—. Pero, en cuanto al fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: “No comáis de ese árbol, ni lo toquéis; de lo contrario, moriréis”.
Pero la serpiente le dijo a la mujer:
―¡No es cierto, no vais a morir! Dios sabe muy bien que, cuando comáis de ese árbol, se os abrirán los ojos y llegaréis a ser como Dios, conocedores del bien y del mal.
La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que tenía buen aspecto y era deseable para adquirir sabiduría, así que tomó de su fruto y comió. Luego le dio a su esposo, y también él comió. En ese momento se les abrieron los ojos y tomaron conciencia de su desnudez. Por eso, para cubrirse entretejieron hojas de higuera.
Cuando el día comenzó a refrescar, oyeron el hombre y la mujer que Dios el Señor andaba recorriendo el jardín; entonces corrieron a esconderse entre los árboles, para que Dios no los viera. Pero Dios el Señor llamó al hombre y le dijo:
―¿Dónde estás?
10 El hombre contestó:
―Escuché que andabas por el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí.
11 ―¿Y quién te ha dicho que estás desnudo? —le preguntó Dios—. ¿Acaso has comido del fruto del árbol que yo te prohibí comer?
12 Él respondió:
―La mujer que me diste por compañera me dio de ese fruto, y yo lo comí.
13 Entonces Dios el Señor le preguntó a la mujer:
―¿Qué es lo que has hecho?
―La serpiente me engañó, y comí —contestó ella.
14 Dios el Señor dijo entonces a la serpiente:
«Por causa de lo que has hecho,
    ¡maldita serás entre todos los animales,
    tanto domésticos como salvajes!
Te arrastrarás sobre tu vientre,
    y comerás polvo todos los días de tu vida.
15 Pondré enemistad entre tú y la mujer,
    y entre tu simiente y la de ella;
su simiente te aplastará la cabeza,
    pero tú le morderás el talón».
16 A la mujer le dijo:
«Multiplicaré tus dolores en el parto,
    y darás a luz a tus hijos con dolor.
Desearás a tu marido,
    y él te dominará».
17 Al hombre le dijo:
«Por cuanto le hiciste caso a tu mujer,
    y comiste del árbol del que te prohibí comer,
    ¡maldita será la tierra por tu culpa!
Con penosos trabajos comerás de ella
    todos los días de tu vida.
18 La tierra te producirá cardos y espinas,
    y comerás hierbas silvestres.
19 Te ganarás el pan con el sudor de tu frente,
    hasta que vuelvas a la misma tierra
    de la cual fuiste sacado.
Porque polvo eres,
    y al polvo volverás».
20 El hombre llamó Eva[h] a su mujer, porque ella sería la madre de todo ser viviente.
21 Dios el Señor hizo ropa de pieles para el hombre y su mujer, y los vistió. 22 Y dijo: «El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, y lo coma y viva para siempre». 23 Entonces Dios el Señor expulsó al ser humano del jardín del Edén, para que trabajara la tierra de la cual había sido hecho. 24 Después de expulsarlo, puso al oriente del jardín del Edén querubines, y una espada ardiente que se movía por todos lados, para custodiar el camino que lleva al árbol de la vida.
Caín y Abel
La imagen puede contener: una o varias personas
El hombre se unió a su mujer Eva, y ella concibió y dio a luz a Caín.[i]Y dijo: «¡Con la ayuda del Señor, he tenido un hijo varón!» Después dio a luz a Abel, hermano de Caín. Abel se dedicó a pastorear ovejas, mientras que Caín se dedicó a trabajar la tierra. Tiempo después, Caín presentó al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. Abel también presentó al Señor lo mejor de su rebaño, es decir, los primogénitos con su grasa. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró así a Caín ni a su ofrenda. Por eso Caín se enfureció y andaba cabizbajo.
Entonces el Señor le dijo: «¿Por qué estás tan enojado? ¿Por qué andas cabizbajo? Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero, si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. No obstante, tú puedes dominarlo».
Caín habló con su hermano Abel. Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano y lo mató.
El Señor le preguntó a Caín:
―¿Dónde está tu hermano Abel?
―No lo sé —respondió—. ¿Acaso soy yo el que debe cuidar a mi hermano?
10 ―¡Qué has hecho! —exclamó el Señor—. Desde la tierra, la sangre de tu hermano reclama justicia. 11 Por eso, ahora quedarás bajo la maldición de la tierra, la cual ha abierto sus fauces para recibir la sangre de tu hermano, que tú has derramado. 12 Cuando cultives la tierra, no te dará sus frutos, y en el mundo serás un fugitivo errante.
13 ―Este castigo es más de lo que puedo soportar —le dijo Caín al Señor—. 14 Hoy me condenas al destierro, y nunca más podré estar en tu presencia. Andaré por el mundo errante como un fugitivo, y cualquiera que me encuentre me matará.
15 ―No será así[j] —replicó el Señor—. El que mate a Caín, será castigado siete veces.
Entonces el Señor le puso una marca a Caín, para que no fuera a matarlo quien lo hallara. 16 Así Caín se alejó de la presencia del Señor y se fue a vivir a la región llamada Nod,[k] al este del Edén.
17 Caín se unió a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc. (Caín había estado construyendo una ciudad, a la que le puso el nombre de su hijo Enoc). 18 Enoc tuvo un hijo llamado Irad, que fue el padre de Mejuyael. Este, a su vez, fue el padre de Metusael, y Metusael fue el padre de Lamec. 19 Lamec tuvo dos mujeres. Una de ellas se llamaba Ada, y la otra, Zila. 20 Ada dio a luz a Jabal, quien a su vez fue el antepasado de los que viven en tiendas de campaña y crían ganado. 21 Jabal tuvo un hermano llamado Jubal, quien fue el antepasado de los que tocan el arpa y la flauta. 22 Por su parte, Zila dio a luz a Tubal Caín, que fue herrero y forjador de toda clase de herramientas de bronce y de hierro. Tubal Caín tuvo una hermana que se llamaba Noamá.
23 Lamec dijo a sus mujeres Ada y Zila:
«¡Escuchad bien, mujeres de Lamec!
    ¡Escuchad mis palabras!
Maté a un hombre por haberme herido,
    y a un muchacho por golpearme.
24 Si Caín será vengado siete veces,
    setenta y siete veces será vengado Lamec».
25 Adán volvió a unirse a su mujer, y ella tuvo un hijo al que llamó Set,[l]porque dijo: «Dios me ha concedido otro hijo en lugar de Abel, al que mató Caín». 26 También Set tuvo un hijo, a quien llamó Enós. Desde entonces se comenzó a invocar el nombre del Señor.
Descendientes de Adán
Esta es la lista de los descendientes de Adán.
Cuando Dios creó al ser humano, lo hizo a semejanza de Dios mismo. Los creó hombre y mujer, y los bendijo. El día que fueron creados los llamó «seres humanos».[m]
Cuando Adán llegó a la edad de ciento treinta años, tuvo un hijo a su imagen y semejanza, y lo llamó Set. Después del nacimiento de Set, Adán vivió ochocientos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. De modo que Adán murió a los novecientos treinta años de edad.
Set tenía ciento cinco años cuando fue padre de[n] Enós. Después del nacimiento de Enós, Set vivió ochocientos siete años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. De modo que Set murió a los novecientos doce años de edad.
Enós tenía noventa años cuando fue padre de Cainán. 10 Después del nacimiento de Cainán, Enós vivió ochocientos quince años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. 11 De modo que Enós murió a los novecientos cinco años de edad.
12 Cainán tenía setenta años cuando fue padre de Malalel. 13 Después del nacimiento de Malalel, Cainán vivió ochocientos cuarenta años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. 14 De modo que Cainán murió a los novecientos diez años de edad.
15 Malalel tenía sesenta y cinco años cuando fue padre de Jared. 16 Después del nacimiento de Jared, Malalel vivió ochocientos treinta años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. 17 De modo que Malalel murió a los ochocientos noventa y cinco años de edad.
18 Jared tenía ciento sesenta y dos años cuando fue padre de Enoc. 19 Después del nacimiento de Enoc, Jared vivió ochocientos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. 20 De modo que Jared murió a los novecientos sesenta y dos años de edad.
21 Enoc tenía sesenta y cinco años cuando fue padre de Matusalén. 22 Después del nacimiento de Matusalén, Enoc anduvo fielmente con Dios trescientos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. 23 En total, Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años 24 y, como anduvo fielmente con Dios, un día desapareció porque Dios se lo llevó.
25 Matusalén tenía ciento ochenta y siete años cuando fue padre de Lamec. 26 Después del nacimiento de Lamec, Matusalén vivió setecientos ochenta y dos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. 27 De modo que Matusalén murió a los novecientos sesenta y nueve años de edad.
28 Lamec tenía ciento ochenta y dos años cuando fue padre de Noé.[o]29 Le dio ese nombre porque dijo: «Este niño nos dará descanso en nuestra tarea y penosos trabajos, en esta tierra que maldijo el Señor». 30 Después del nacimiento de Noé, Lamec vivió quinientos noventa y cinco años más, y tuvo otros hijos y otras hijas. 31 De modo que Lamec murió a los setecientos setenta y siete años de edad.
32 Noé ya había cumplido quinientos años cuando fue padre de Sem, Cam y Jafet.
La maldad humana
Cuando los seres humanos comenzaron a multiplicarse sobre la tierra y tuvieron hijas, los hijos de Dios vieron que las hijas de los seres humanos eran hermosas. Entonces tomaron como mujeres a todas las que desearon. Pero el Señor dijo: «Mi espíritu no permanecerá en el ser humano para siempre, porque no es más que un simple mortal; por eso vivirá solamente ciento veinte años».
Al unirse los hijos de Dios con las hijas de los seres humanos y tener hijos con ellas, nacieron gigantes, que fueron los famosos héroes de antaño. A partir de entonces hubo gigantes en la tierra.
Al ver el Señor que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande, y que todos sus pensamientos tendían siempre hacia el mal, se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón. Entonces dijo: «Voy a borrar de la tierra al ser humano que he creado. Y haré lo mismo con los animales, los reptiles y las aves del cielo. ¡Me arrepiento de haberlos creado!» Pero Noé contaba con el favor del Señor.
Isaías 42.5-43.11
Así dice Dios, el Señor,
    el que creó y desplegó los cielos;
el que extendió la tierra
    y todo lo que ella produce;
el que da aliento al pueblo que la habita,
    y vida a los que en ella se mueven:
«Yo, el Señor, te he llamado en justicia;
    te he tomado de la mano.
Yo te formé, yo te constituí
    como pacto para el pueblo,
    como luz para las naciones,
para abrir los ojos de los ciegos,
    para librar de la cárcel a los presos,
    y del calabozo a los que habitan en tinieblas.
»Yo soy el Señor; ¡ ese es mi nombre!
    No entrego a otros mi gloria,
    ni mi alabanza a los ídolos.
Las cosas pasadas se han cumplido,
    y ahora anuncio cosas nuevas;
    ¡ las anuncio antes que sucedan!»
Canción de alabanza al Señor
10 Cantad al Señor un cántico nuevo,
    vosotros, que descendéis al mar,
    y todo lo que hay en él;
Cantad vuestra alabanza desde los confines de la tierra,
    vosotras, costas lejanas y vuestros habitantes.
11 Que alcen la voz el desierto y sus ciudades,
    y los poblados donde Cedar habita.
Que canten de alegría los habitantes de Selá,
    y griten desde las cimas de las montañas.
12 Den gloria al Señor
    y proclamen su alabanza en las costas lejanas.
13 El Señor marchará como guerrero;
    como hombre de guerra despertará su celo.
Con gritos y alaridos se lanzará al combate,
    y triunfará sobre sus enemigos.
14 «Por mucho tiempo he guardado silencio,
    he estado callado y me he contenido.
Pero ahora voy a gritar como parturienta,
    voy a resollar y jadear al mismo tiempo.
15 Devastaré montañas y cerros,
    y secaré toda su vegetación;
convertiré los ríos en tierra seca,
    y secaré los estanques;
16 conduciré a los ciegos por caminos desconocidos,
    los guiaré por senderos inexplorados;
ante ellos convertiré en luz las tinieblas,
    y allanaré los lugares escabrosos.
Esto haré,
    y no los abandonaré.
17 Pero retrocederán llenos de vergüenza
    los que confían en los ídolos,
los que dicen a las imágenes:
    “Vosotros sois nuestros dioses”.
Israel ciego y sordo
18 »Sordos, ¡escuchad!
    Ciegos, ¡fijaos bien!
19 ¿Quién es más ciego que mi siervo,
    y más sordo que mi mensajero?
¿Quién es más ciego que mi enviado,
    y más ciego que el siervo del Señor?
20 Tú has visto muchas cosas,
    pero no las has captado;
tienes abiertos los oídos,
    pero no oyes nada».
21 Le agradó al Señor,
    por amor a su justicia,
    hacer su ley grande y gloriosa.
22 Pero este es un pueblo saqueado y despojado,
    todos atrapados en cuevas
    o encerrados en cárceles.
Son saqueados,
    y nadie los libra;
son despojados,
    y nadie reclama.
23 ¿Quién de vosotros escuchará esto
    y prestará atención en el futuro?
24 ¿Quién entregó a Jacob para el despojo,
    a Israel para el saqueo?
¿No es acaso el Señor,
    a quien su pueblo ha ofendido?
No siguió sus caminos
    ni obedeció su ley.
25 Por eso el Señor derramó sobre él
    su ardiente ira y el furor de la guerra.
Lo envolvió en llamas, pero no comprendió;
    lo consumió, pero no lo tomó en serio.
El único Salvador de Israel
43 Pero ahora, así dice el Señor,
    el que te creó, Jacob,
    el que te formó, Israel:
«No temas, que yo te he redimido;
    te he llamado por tu nombre; tú eres mío.
Cuando cruces las aguas,
    yo estaré contigo;
cuando cruces los ríos,
    no te cubrirán sus aguas;
cuando camines por el fuego,
    no te quemarás ni te abrasarán las llamas.
Yo soy el Señor, tu Dios,
    el Santo de Israel, tu Salvador;
yo he entregado a Egipto como precio por tu rescate,
    a Cus y a Seba en tu lugar.
A cambio de ti entregaré hombres;
    ¡a cambio de tu vida entregaré pueblos!
Porque te amo y eres ante mis ojos
    precioso y digno de honra.
No temas, porque yo estoy contigo;
    desde el oriente traeré a tu descendencia,
    desde el occidente te reuniré.
Al norte le diré: “¡Entrégalos!”
    y al sur: “¡No los retengas!
Trae a mis hijos desde lejos
    y a mis hijas desde los confines de la tierra.
Trae a todo el que sea llamado por mi nombre,
    al que yo he creado para mi gloria,
    al que yo hice y formé”».
Sacad al pueblo ciego, aunque tiene ojos,
    al pueblo sordo, aunque tiene oídos.
Que se reúnan todas las naciones
    y se congreguen los pueblos.
¿Quién de entre ellos profetizó estas cosas
    y nos anunció lo ocurrido en el pasado?
Que presenten a sus testigos
    y demuestren tener razón,
para que otros oigan y digan:
    «Es verdad».
10 «Vosotros sois mis testigos —afirma el Señor—,
    sois mis siervos escogidos,
para que me conozcáis y creáis en mí,
    y entendáis que Yo soy.
Antes de mí no hubo ningún otro dios,
    ni habrá ninguno después de mí.
11 Yo, yo soy el Señor,
    fuera de mí no hay ningún otro salvador.
Juan 1.1-14

Juan 1 Nueva Versión Internacional (Castilian) (CST)

El Verbo se hizo hombre

En el principio ya existía el Verbo,
    y el Verbo estaba con Dios,
    y el Verbo era Dios.
Él estaba con Dios en el principio.
Por medio de él todas las cosas fueron creadas;
    sin él, nada de lo creado llegó a existir.
En él estaba la vida,
    y la vida era la luz de la humanidad.
Esta luz resplandece en las tinieblas,
    y las tinieblas no han podido extinguirla.[a]
Vino un hombre llamado Juan. Dios lo envió como testigo para dar testimonio de la luz, a fin de que por medio de él todos creyeran. Juan no era la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. Esa luz verdadera, la que alumbra a todo ser humano, venía a este mundo.[b]
10 El que era la luz ya estaba en el mundo, y el mundo fue creado por medio de él, pero el mundo no lo reconoció. 11 Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron. 12 Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. 13 Estos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios.
14 Y el Verbo se hizo hombre y habitó[c] entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Colosenses 1.15-17
15 Él es la imagen del Dios invisible,
    el primogénito[g] de toda creación,
16 porque por medio de él fueron creadas todas las cosas
    en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles,
    sean tronos, poderes, principados o autoridades:
todo ha sido creado
    por medio de él y para él.
17 Él es anterior a todas las cosas,
    que por medio de él forman un todo coherente.[h]

Hebreos 1.1-3
Dios, que muchas veces y de varias maneras habló a nuestros antepasados en otras épocas por medio de los profetas, en estos días finales nos ha hablado por medio de su Hijo. A este lo designó heredero de todo, y por medio de él hizo el universo. El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas.




domingo, 13 de mayo de 2018

Somos Israel mcc salto uruguay


Mat 10:5  A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis,
Mat 10:6  sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
Mat 15:24  El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
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.
Yahweh le dijo a Jacob… Génesis 28:13-15 Y he aquí, Yahweh estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Yahweh, el Elohim (todopoderoso) de Abraham tu padre, y el Elohim de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente. He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.

Jacob tramposo,engañador(“Israel” significa “el que lucha con Elohim)
Génesis 48:5 Y ahora tus dos hijos Efraín y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que viniese a ti a la tierra de Egipto, míos son; como Rubén y Simeón, serán míos
Génesis 48:17-19 Pero viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le causó esto disgusto; y tomó la mano de su padre, para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés. Y dijo José a su padre: Así no, padre mío, porque éste es el primogénito; pon tu mano derecha sobre su cabeza. Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también él vendrá a ser un pueblo, y será también engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia formará multitud de naciones.
En hebreo “multitud de naciones” es “melo ja goyim,” que significa “la plenitud de las naciones.” En el griego, “naciones” significa “gentiles.” Y "gentil" simplemente significa "de las naciones" o "no de la nación - Israel.”
Desde la perspectiva de Yahweh, eres parte de su nación (israel) o eres de las naciones (gentiles)
Israel gobernada por 3 reyes
Primero fue Saul. Segundo David y después Salomón.
1 Reyes 11:31-32 y dijo a Jeroboam: Toma para ti los diez pedazos; porque así dijo Yahweh Elohim de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus; y él tendrá una tribu por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel; por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre.
1 Reyes 11:26 También Jeroboam hijo de Nabat, efrateo de Sereda, siervo de Salomón, cuya madre se llamaba Zerúa, la cual era viuda, alzó su mano contra el rey
Es aquí donde Israel se divide en dos reinados
Casa de juda y casa de Israel
Casa de Israel desobedece y su hermana juda también.pero de la casa de juda no puede divorciarse por la promesa dada a abrahan ,si se divorcia de la casa de israel
Oseas 1:9 entonces Yahweh dijo: "llámalo Lo-ammi, porque no eres mi pueblo, y yo no soy tu Elohim
Causa del divorcio(rechazarón la ley de Elohim.)
En el año 721 Antes de Cristo, Elohim hizo que Asiria conquistara Samaria y tomara el reino del norte cautivo a Asiria.
juda
Jeremías 3:8 Ella vio que por haber fornicado la rebelde Yisrael, yo la había despedido y dado carta de repudio; pero no tuvo temor la rebelde Judá su hermana, sino que también fue ella y fornicó
2 Reyes 20:17 He aquí vienen días en que todo lo que está en tu casa, y todo lo que tus padres han atesorado hasta hoy, será llevado a Babilonia, sin quedar nada, dijo Yahweh. 2 Reyes 24:20 Vino, pues, la ira de Yahweh contra Jerusalén y Judá, hasta que los echó de su presencia. ….

Así que Jerusalén y el primer templo ha sido destruido y el pueblo de Judá es llevado cautivo a Babilonia en el año 586 Antes de Cristo, aproximadamente. Las escrituras nos dicen que sería por 70 años el cautiverio, de acuerdo a Daniel 9:2 y Jeremias 29:10.
pero durante los 490 no dejaron descanzar la tierra
Daniel 9:2 en el año primero de su reinado, yo Daniel, miré atentamente en los libros el número de años que Yahweh había anunciado al profeta Jeremías: la desolación de Jerusalén habría de durar setenta años.
Jeremías 29:10 Porque así dijo Yahweh: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo los visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para hacerlos volver a este lugar
Deuteronomio 4:2 No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Yahweh vuestro Dios que yo os ordeno. Deuteronomio 12:32 Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás.
El rescate
Jeremías 50:6 Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron errar, por los montes las descarriaron; anduvieron de monte en collado, y se olvidaron de sus rediles. Ezequiel 34:6, 11-12 Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas. 11 Porque así ha dicho Yahweh: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. 12 Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.
Problemas para q la casa de Israel vuelva a casarse con su esposo
Para muchos esto no parece ser un problema, pero vamos a considerar lo que Elohim en su propia ley dice acerca de aquel que se divorcia de una mujer.… Deuteronomio 24:1-4 24 »Si un hombre se casa con una mujer, pero luego deja de quererla por haber encontrado en ella algo indecoroso, sólo podrá despedirla si le entrega un certificado de divorcio. 2 Una vez que ella salga de la casa, podrá casarse con otro hombre. 3 »Si ocurre que el segundo esposo le toma aversión, y también le extiende un certificado de divorcio y la despide de su casa, o si el segundo esposo muere, 4 el primer esposo no podrá casarse con ella de nuevo, pues habrá quedado *impura. Eso sería abominable a los ojos de Yahweh.
Oseas 4:17 Efraín es dado (רַבָח Chabar) a ídolos;. Chabar significa “unirse” o “hacer alianza” Oseas 6:10 En la casa de Israel he visto inmundicia; allí fornicó Efraín, y se contaminó
Oseas 8:9 Porque ellos subieron a Asiria, como asno montés para sí solo; Efraín con salario alquiló amantes. Aquí vemos que Efraín se convirtió claramente una prostituta a los ojos de Yahweh. No hay duda de que no tenian la intención de regresar a Yahweh. Y aunque fueron llevados cautivos a Asiria, continuaron en su fornicación
Ezequiel 34:15 Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Yahweh. Miqueas 2:12 De cierto te juntaré todo, oh Jacob; recogeré ciertamente el resto de Israel; lo reuniré como ovejas de Bosra, como rebaño en medio de su aprisco; harán estruendo por la multitud de hombres. Romanos 7:1-4 Hermanos, les hablo como a quienes conocen la ley. ¿Acaso no saben que uno está sujeto a la ley (Ley de matrimonio) solamente en vida? Por ejemplo, la casada (Efraín o Israel) está ligada por ley a su esposo (Yahweh) sólo mientras éste vive; pero si su esposo (Yahweh) muere, ella queda libre de la ley que la unía a su esposo. Por eso, si se casa con otro hombre mientras su esposo vive, se le considera adúltera. Pero si muere su esposo, ella queda libre de esa ley, y no es adúltera aunque se case con otro hombre. Así mismo, hermanos míos, ustedes murieron a la ley (de matrimonio) mediante el cuerpo crucificado de Mashiaj, a fin de pertenecer al que fue *levantado de entre los muertos.
Es por eso que nuestro Mesías Yahshua bajó y murió por las ovejas perdidas con el fin de traerlas de vuelta al redil, para que pudíeran volverse a casar. ESTA es “La historia de amor más grande nunca antes contada.”
2 Corintios 11:2-3 El celo que siento por ustedes proviene de Elohim, pues los tengo prometidos a un solo esposo, que es Mashiaj, para presentárselos como una virgen pura. Pero me temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, los pensamientos de ustedes sean desviados de un compromiso puro y sincero con Mashiaj.
Lucas 19:10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
Lucas 15:24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. El hijo prodigo considerado muerto es Efraín.
Isaías 53:6… Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,cada cual se apartó por su camino; mas Yahweh cargó en él el pecado de todos nosotros.
Ahora, si sientes que eres oveja del Pastor Yahshua, entonces no pases por alto sus palabras acerca del reino





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