lunes, 1 de enero de 2018

Primera reflexiones a la porción “Y se acercó” - Vayigash – Génesis 44:18 al 47:27 - Ministerio Cerca del Cielo

Primera reflexiones a la porción “Y se acercó” - Vayigash – 

Génesis 44:18 al 47:27 - Ministerio Cerca del Cielo
“¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?”  Génesis 42:28
Cuando los hermanos de José pararon en el mesón y miraron en sus sacos, encontraron que su dinero había sido devuelto. Y fue en ese instante que reclamaron del cielo. Fue en ese instante en que se dijeron uno al otro, por qué nos castiga Dios de esta forma.
Antes de ahondar en las contingencias que los hermanos de José vivieron hasta su encuentro es necesario que ahondemos en algunas explicaciones acerca de varias de las cosas que se dicen.
Recordará el lector que en el versículo 9 del capítulo 42 de Génesis, José acusa a sus hermanos de la siguiente forma:
“Espías sois; por ver lo descubierto del país habéis venido.”
Más allá de que él supiese quiénes eran, por qué les arroja esta acusación, ¿Tenía ella algún fundamento?
Recurriendo a otros textos que nos amplían la visión es posible ver un hecho importante ¿Por dónde ingresaron los hermanos?
En nuestras ciudades modernas, por lo general, existe más de una ruta de acceso a una ciudad. Incluso más de una calle por donde ingresar a la ciudad. En tiempos bíblico y hasta no hace muchos años, las ciudades eran amuralladas y fortificadas y tenían grandes puertas, las cuales eran cerradas por la noche.
Sabemos que Jacov envió a sus hijos a Egipto a comprar grano, pero se nos omite un detalle, es una indicación que da Jacov antes de la partida a sus hijos. Esta indicación se nos muestra en el libro de Yashar 51:4
Y Ya'akov su padre les ordenó, diciendo: Cuando ustedes lleguen a la ciudad no entren juntos por la misma puerta…”
Este nos es un dato menor, pues tenemos en un día 10 personas que llegan juntas asta determinado lugar y luego se separan para ingresar por distintos lugares. Lo cual tranquilamente puede dar a suponer que se trata de 10 personas que están analizando las distintas entradas de la ciudad y sus puntos de vigilancia.
Pero esto no es lo único que debemos observar. Pensemos en esto, cuando los hermanos de José lo vendieron a la caravana de mercaderes, supieron cuál sería su lugar de destino. Repasemos, Génesis 37:25 al 28
Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto.
Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte?
Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.
Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.”
O sea que los hermanos sabían que José había sido vendido a Egipto. Es normal que de ello conversaran ahora que iban a ese lugar a buscar grano. Por supuesto que es así y de ello nos da cuenta también Yashar 51: 6 al 7, incluso dando cuenta de sus planes:
Y mientras los hijos de Ya'akov estaban de camino, ellos se arrepintieron de lo que habían hecho a Yosef, y ellos se hablaron uno al otro, diciendo: Nosotros sabemos que nuestro hermano Yosef descendió a Mitzrayim, y ahora lo buscaremos a donde vamos, y si lo encontramos lo tomaremos de su amo por un rescate, y si no, a la fuerza, y nosotros moriremos por él.  Y los hijos de Ya'akov acordaron en esta cosa y se fortalecieron por causa de Yosef, para liberarlo de las manos de su amo, y los hijos de Ya'akov fueron a Mitzrayim, y cuando llegaron cerca de Mitzrayim se separaron uno del otro, y ellos entraron por las diez puertas de Mitzrayim,…”
Hubo un hecho que no tomaron en cuenta. Así como en la actualidad para ingresar a cualquier país, las autoridades exigen el visado, en aquel momento, Yashar 51:7
“…y los porteros escribieron sus nombres en ese día, y los trajeron a Yosef al anochecer…”
Por supuesto que el hombre más importante de Egipto debía estar al tanto de todos aquellos que llegaran al reino que administraba y saber sus nombres y motivos de visita.  Cuando José ve los nombres, de inmediato se da cuenta que son sus hermanos y comienza una tarea de seguimiento sobre ellos, ordenó que fuesen cerrados todos los almacenes, dejando sólo uno abierto con instrucciones a quien lo administraba que cuando ellos se presentasen se le diese aviso. Yashar 51: 11
“Quien sea que venga a comprar grano pregunta por su nombre, y cuando los hombres de estos nombres vengan delante de ti, los agarran y me los mandan…”
Es necesario ahora que recordemos una característica de José, Génesis 39:6
“…Y era José de hermoso semblante y bella presencia.”
Esto que nos dice la Toráh y que sólo tomamos en cuenta con respecto a la mujer de Potifar, es un dato muy importante. Pues ese bello aspecto también fue tomado en cuenta por sus hermanos.
Escribiría en esos tiempos, pero sería un error pensar así. Pues en la actualidad también se dan secuestros y venta de niños y jóvenes para ser esclavos sexuales. La realidad de Canaán y Egipto de aquellos tiempos no era ajena a este mal. Así que sus hermanos pensaron que la prostitución pudo haber sido el fin de su hermano. Con lo cual, cuando ellos ingresaron en Egipto ¿Dónde se cree que lo buscaron? Sí, en los prostíbulos de la ciudad. Yashar 51: 12-13
Y cuando los hijos de Ya'akov vinieron dentro de la ciudad, ellos se reunieron en la ciudad para buscar a Yosef antes de comprar grano.  Y ellos fueron a las calles de las prostitutas, y ellos buscaron a Yosef en las calles de las prostitutas por tres días, y ellos pensaron que encontrarían a Yosef en las casas de prostitución, porque Yosef era muy hermoso y muy favorecido, y los hijos de Ya'akov buscaron a Yosef por tres días, y ellos no lo pudieron encontrar…”
Creo que ahora podemos recomponer un poco lo que José (aun cuando sabía quiénes eran) y los egipcios tuvieron ante sí. 10 extranjeros, que aparentan comprar grano, que ingresan por distintas puertas y que se unen dando vueltas por las casas de prostitución durante 3 días. Podría pensarse en hombres muy lascivos, pero lo que surge de inmediato es que se pudiera tratar de espías.
Pasados esos tres días, en que también el encargado puesto sobre el único almacén abierto, espero que los hombres se presentaran, ellos no compraron grano. Por eso José mandó guardias a que los buscasen y finalmente los encontraron, Yashar 51: 17-18
“…cuatro de los hombres fueron a la casa de las prostitutas, y ellos encontraron a los diez hombres allí buscando a su hermano. Y esos cuatro hombres los agarraron y los trajeron delante de Yosef, y ellos se inclinaron a él a tierra,…”
Cuando José los interroga sobre su conducta, y el por qué han ingresado por distintas puertas diciéndole espías, ellos le responde haciendo gala de su honradez, pero la respuesta astuta de José es… Yashar 51:25
“Ciertamente todo el que viene a comprar grano sigue su camino, pero ustedes han estado en la tierra tres días, y ¿qué hacen ustedes en las calles de las prostitutas en las cuales han estado por tres días? Ciertamente espías se comportan de esa forma.”
Se aprecia enseguida que si se trata de hombres honrados qué han estado haciendo en esos lugares.
“Todos nosotros somos hijos de un varón; somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron espías.” Génesis 42:11
Por supuesto que José no les da el brazo a torcer, mostrándoles que no va a caer en sus argucias, Yashar 51: 28-29  “Y ellos le dijeron a él: Porque nosotros oímos que los Yishmaelim lo robaron de nosotros, y fue dicho a nosotros que lo vendieron en Mitzrayim, y tu sirviente, nuestro hermano, es muy hermoso y buen favorecido, así que pensamos que él estaría en las casas de las prostitutas, por lo tanto, tus sirvientes fueron allí para buscarlo y dar rescate por él. Y Yosef aún les respondió a ellos, diciendo: Ciertamente ustedes hablan falsamente y pronuncian mentiras, decir de ustedes mismos que son hijos de Avraham; como vive Faraón, ustedes son espías, por lo tanto, han venido a las casas de las prostitutas para no ser reconocidos.”
Al principio de estas reflexiones hicimos la siguiente transcripción de Génesis 42:28
“¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?”
La frase que dicen los hermanos al encontrar en sus sacos el dinero. En ese momento los hermanos, lejos de reflexionar acerca de su mala conducta, dan voces al Cielo culpando a YHWH por su mala situación. Veamos cómo esto se amplía en Yashar 51:49 al 50
¿Qué es esto que el Elohim nos ha hecho?  Y ellos todos dijeron: Y ¿dónde está la bondad de Elohim con nuestros padres, con Avraham, con Yitzjak y con Ya'akov, que YHWH nos ha entregado este día en las manos del rey de Mitzrayim para conspirar contra nosotros?...”
Son nuevamente Judá y Rubén quienes traen la sensatez, Yashar 51: 51 al 52
“Y Yahudáh les dijo a ellos: Ciertamente nosotros somos pecadores culpables delante de YHWH, nuestro Elohim, en haber vendido a nuestro hermano, nuestra carne, así que por qué razón ustedes dicen: ¿Dónde está la bondad de Elohim con nuestros padres? Y Reuven dijo a ellos: ¿No dije yo a ustedes, no pequen contra el muchacho, y no me quisieron escuchar? Ahora el Todopoderoso lo requiere de nosotros, y ustedes se atreven a decir, ¿dónde está la bondad de Elohim con nuestros padres, mientras ustedes han pecado a YHWH?...”
Si bien los pasajes que he transcripto, los cuales se han ampliado con las observaciones del libro de Yashar, pertenecen a la porción anterior de las escrituras, la llamada “Al cabo” (Miketz). Ellos son necesarios pues dan el marco para la primera visita, para la primera entrevista de José con sus hermanos.
En esta sus hermanos han recibido su atención, su amonestación, han comido de sus bienes, han llevado su bendición. Pero no lo han conocido, no saben de quién se trata. No se les ha revelado en su plenitud. Esta primera venida ha sido un encuentro donde se ha prometido una próxima visita. Siendo José una sombra del Mashíaj
¿Esta primera venida nos recuerda algo? 

sábado, 30 de diciembre de 2017

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo Quinta Reflexión

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo


Quinta  Reflexión
Cuando hablamos acerca de las maravillas de la Toráh y por qué la leemos cumpliendo un ciclo una de las cosas que tratamos de que se observe es precisamente ese aspecto cíclico. Imaginemos por un instante en un espiral que desde un punto en el cual comienza va ascendiendo gradualmente.  De esta forma si bien el relato tiene un principio en el rollo de Bereshit (Génesis) y culmina en el rollo de Deuteronomio (Dvarim). La forma en que describiríamos ese camino no es una línea recta, sino ese mismo espiral que mencionamos.
Permítaseme graficarlo:
Génesis              Éxodo              Levítico        Números                       Deuteronomio

 


                     Génesis 40                    
                                                                              Génesis 20                                   
                                                                                Génesis 1:1                                Génesis 30

En particular ahora en Génesis, veremos un ejemplo que tiene que ver con las últimas porciones que hemos analizado. Veamos cierta información que se nos da en la porción llamada “Y envió” (Génesis 32:3 al 36:43), me refiero a los versículos 35: 27 al 29
Después vino Jacob a Isaac su padre a Mamre, a la ciudad de Arba, que es Hebrón, donde habitaron Abraham e Isaac.
Y fueron los días de Isaac ciento ochenta años.
Y exhaló Isaac el espíritu, y murió, y fue recogido a su pueblo, viejo y lleno de días; y lo sepultaron Esaú y Jacob sus hijos.”
En la porción “Y se asentó” (Génesis 37:1 al 40:23), vemos en el versículo 37:28 que José es vendido a los mercaderes:
“Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.”
En la porción “Al cabo” (Génesis 41: al 44:17), vemos en el versículo 41:14 la presentación de José ante el Faraón:
“Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.”
Ahora que he expuesto los versículos, lo pondré en forma lineal:

Muerte de Isaac                                    Venta de José                          José ante el Faraón
 

Gén.35:29                                                     Gén. 37:28                                     Gén. 41:14

Con esta línea de tiempo tenemos entonces que mientras José vivía con su Padre Jacov y sus hermanos, se produjo la muerte de Isaac. A la última bendición de Isaac y la despedida de los restos del Patriarca y su entierro en la cueva de Macpelá  entonces él debe haber asistido. Luego José fue vendido y finalmente conoció al faraón.
Veamos entonces qué nos informan otros textos que otros grupos creyentes en Jesús usan a diario.
Yashar 47:1 al 3
“Y Isaac el hijo de Avraham aún vivía en esos días en la tierra de Kenaan, él estaba muy viejo, 180 años de e dad, y Esav su hijo, el hermano de Jacov, estaba en la tierra de Edom, y él y sus hijos tenían posesiones en ella junto con los hijos de Seir.  Y Esav oyó que el tiempo de su padre se estaba acercando para morir, y él y sus hijos y su casa vinieron a la tierra de Kenaan, a la casa de su padre, y Jacov y sus hijos salieron de la tierra donde ellos vivían en Hevron, y ellos todos vinieron a su padre Isaac, y ellos encontraron a Esav y sus hijos en la tienda. Y Jacov y sus hijos se sentaron delante de su padre Isaac y Jacov aún estaba enlutado por su hijo Yosef.… Y Isaac dijo a Jacov: Trae aquí a tus hijos y yo los bendeciré; y Jacov trajo a sus once hijos delante de su padre Isaac.”
Según se desprende de Yashar cuando Jacov asiste a los últimos instantes de su padre Isaac, ya su hijo José se daba por muerto. Lo cual también es refrendado por el Libro de los Jubileos, que ya se ha mencionado en otros estudios, el cual es parte de la Biblia de la Iglesia Copta Etíope. Libro de los Jubileos 40:11
“Tenía José treinta años el día que compareció ante el faraón: aquel año murió Isaac.”
Conforme a lo que vemos aquí, la línea debiera entonces ser así:
 Venta de José                                               Muerte de Isaac - José ante el Faraón
 

Gén. 37:28                                                                               Gén.35:29
                                                                                                  Gén. 41:14
Con lo cual no se sabe con claridad qué viene antes y qué viene después. Pero usemos ahora la imaginación y veámoslo en forma cíclica.
                                                                                      
                                                                           Gén. 41:14  (José con el faraón)                                                              
 

                                                                         Gén. 35:29 (Muerte de Isaac)
           
                                                       Gén. 37:28                                           
                                                         (Venta de José)                           
Sé que este no es un tema fácil y se debe usar la imaginación. Pero existen muchos pasajes que no llegaremos a entender si no partimos de la base de considerar que la narración de la Toráh no es lineal.
Ahora bien, esto ¿Para qué nos sirve? Para entender que con cada vuelta, con cada ciclo de esa espiral que he representado el conocimiento de la Toráh se amplía. Esto es lo que trato de mostrar en Génesis 35:29 y Génesis 41:14, se encuentran en posiciones similares de la espiral pero la curva de la espiral se ha ampliado, el ciclo ha avanzado y se ha enriquecido .Por ello es por ejemplo que decimos lo siguiente de Noé, Génesis 6:9
Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.”
Conforme a la revelación de Toráh (Instrucción) en su tiempo, Noé era perfecto. Quizás conforme a la revelación de Toráh en época de Josué, su perfección alcanzaría un grado menor.
Por ello por ejemplo, Jacov no pecó al casarse con las hermanas Lea y Raquel, pero luego de la revelación de Levítico 18:18, ello pasa a estar prohibido:
“No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.”
Muchas veces encontraremos que la Toráh pareciera volver sobre sus pasos, sobre un tema ya tratado. Otras veces como en el ejemplo de José ante el faraón y la muerte de Isaac será más difícil advertirlo. Y nos ayudarán a entender otros textos, lo que estamos leyendo.
Esto explica lo que ocurre a veces cuando aquellos no conocen esta cuestión de la Toráh creen que la misma tiene incoherencias o contradicciones. Las únicas incoherencias y contradicciones se encuentran en las afiebradas mentes de aquellos que pretendiendo ser maestros se avergüenzan a sí mismos. Esta forma de ver la Instrucción nos ayuda a entender mejor las cosas, aunque no es la única. Cuando venga Yahshúa nos explicará todas las cosas.
Querido amigo, recuerda Proverbios 3:7
“No seas sabio en tu propia opinión; Teme a YHWH, y apártate del mal;”
Pues todavía no sabemos nada. 
FIN

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo
Cuarta  Reflexión
En esta porción de la Instrucción hemos asistido a la llegada de José al rango más alto en Egipto después del Faraón.
Ya he establecido que José, gran parte de su vida, constituye una sombra profética del Mesías Yahshúa.  Pues bien, ahora podemos ver esto en evidencia de la propia porción. Génesis 41: 45-46:
“Y llamó Faraón el nombre de José, Tzafnat Paneaj; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.
Era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda la tierra de Egipto.”
En estos dos versículos tenemos al menos dos evidencias, una muy clara y otra un poco más difícil de advertir. Empecemos por la clara, el tiempo en el cual José empezó a desarrollar su labor.
“Era José de edad de treinta años...”
Lo cual comparado con Lucas 3:23:
“Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí,…”
La segunda indicación, más sutil como he dicho está en el nombre egipcio que el faraón le pone: Tzafnat Paneaj.
¿Qué significa este nombre?
Pues bien en el Tomo 1 de su libro “Antigüedades de los judíos” el historiador Flavio Josefo dice que Tzafnat Paneaj significa “descubridor de secretos”. Lo cual claramente nos hace alusión al don puesto por Elohim en José.
Pero la Biblia Copta que he mencionado en otros estudios traduce Tzafnat Paneaj como “salvador del mundo”.
Teniendo entonces dos elementos que nos muestran a José como una sombra profética del Mashíaj Yahshúa.
Podemos apreciar también un dato muy interesante, el cual nos lleva a entender un poco lo que ha ocurrido en los últimos dos mil años en el mundo cristiano. Si partimos de la base de que es José esa imagen de Yahshúa tomemos atención a los siguientes versículos, del capítulo 41 del Génesis:
Vers. 14: “Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.”
Vers. 45: “…Y llamó Faraón el nombre de José, Tzafnat Paneaj; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On.”
Al principio del relato tenemos a un José que de seguro tenía la imagen del siervo hebreo, pues de ello nos da cuenta Merod al describirlo. Pero al leer lo que con él acontece, observamos que su identidad hebrea, la cual se traduce en su presentación, su vestimenta, su pelo, etc. Son reemplazados por los usos del mundo.
De igual manera, nuestro Mashíaj hebreo, quien se movió como Rabino gran parte de su ministerio, ha sido reemplazado en el cristianismo por una imagen más adaptada al pensamiento occidental. Su barba raleada, su vestimenta más romana que judía, su cabello largo y casi rubio, sus modales más cercanos a un afeminado que a un hombre.  Y no sólo lo externo por supuesto, pues el cambio de nombre hecho con José, aun cuando simboliza la misión salvadora de Yahshúa, refleja también el despojo realizado al reemplazar su nombre hebreo o su equivalente arameo (Yahshúa o Yeshúa), por el vocablo occidental Iesus, del cual surgirá en nuestro castellano Jesús, en italiano Gesú, etc.
Cuando leemos frases como la que a continuación transcribiré a veces no se alcanza a dimensionar lo profundas que son, veamos Lucas 24:44:
“Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la Instrucción de Moisés, en los profetas y en los salmos.”
 Si se consultase por lo general a comentaristas de la Biblia dónde se encuentran menciones a Jesús (Yahshúa) en los 5 libros escritos por Moisés, (que es a lo primero que se refiere Lucas) a lo sumo se reciben algunas indicaciones al Profeta que vendría mencionado en Deuteronomio.
Veremos ahora un momento en la porción en el cual la imagen profética del mesías se enlaza con el relato de la actividad de José.
Génesis 41:55 “Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere.”
Mi amigo lector ¿Le resulta conocida la frase? ¿La ha leído similar en otra parte de su Biblia?
Permítaseme transcribir unos pasajes en griego y verá que luego se pone  un poco más fácil.
Génesis 41:55  “…Πορεύεσθε προς Ιωσήφ και ο αν είπε υμίν ποιήσατε.”
“…Vayan a José y hagan todo lo que él les diga.”
Juan 2:5 “…ο τι αν λέγη υμίν ποιήσατε.”
“Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.”
He puesto la parte respectiva en negrita. No es necesario ser un traductor del griego para ver que las palabras en esa lengua resaltadas son similares en los dos versículos, en Génesis 41:55 y en Juan 2:5.
Entonces cuál es el paralelismo que existe aquí. Sinceramente es fascinante, hermoso y hasta conmovedor observar cosas como estas.
En el caso de Génesis 41: 55 la situación es esta:
“Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere.”
En este primer caso el Pueblo Egipcio pidió: Pan
En el caso de Juan 2:3 la situación es esta:
“Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.”
En este segundo caso el Pueblo pidió: Vino
Tenemos entonces en estos versículos enlazados, la concreción de ese aspecto tan importante que representa el cuerpo y la sangre de nuestro Mashíaj, el Pan y el Vino.
Más sombras proféticas encontramos en esta porción, pero sólo haré mención ahora a una que importa la actitud profetizada y que es la que nos define como siervos de Yahshúa el Mashíaj.
Génesis 41: 42-43
“Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: ¡Doblad la rodilla!; y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.”

Filipenses 2: 9 al 11
“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,  para que en el nombre de Yahshúa  se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;   y toda lengua confiese que Yahshúa HaMashíaj  es el Señor, para gloria de Dios Padre.”






Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo Tercera reflexión

Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo

Tercera reflexión

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Porción de la Instrucción llamada “Al final” “Al cabo” (Miketz) Génesis 41: 1 al 44:17 - Ministerio Cerca del Cielo
Tercera reflexión

Habíamos quedado en la reflexión anterior con la expectativa de las palabras del copero llamado Merod. Luego de recordar al faraón la situación que había sufrido dos años atrás cuando estuvo en la cárcel. Dice las siguientes palabras, Génesis 41:12:
“Estaba allí con nosotros un joven hebreo, siervo del capitán de la guardia; y se lo contamos, y él nos interpretó nuestros sueños, y declaró a cada uno conforme a su sueño. “
Quizás no tomamos muy en cuenta esta presentación del copero, pero las palabras que dice son muy significativas. Y detrás de ellas también hay intenciones.
Pensemos por un instante que todo el reino se ha visto convulsionado por el sueño del mandamás, incluso vidas se ha cobrado y ahora el copero, quizás temiendo también que su vida o su situación corriese peligro entiende que puede  tener la solución. Como escribí, a veces no nos damos cuenta. Pero, aun cuando sabemos que nos es cierto, los egipcios ven en el faraón a un semidios enojado y cuya ira puede desembocar en cualquier cosa.
Por supuesto que también Merod puede entrever que si su recomendado tiene éxito, él también tendrá beneficios.
Al exponer esas palabras como escribí, marca líneas divisorias, será interesante que las analicemos pues también tenemos mensajes importantes para nuestra Fe.
En primer lugar dice “…un joven…”, detrás de estas palabras  está la opinión de que aun cuando su palabra de interpretación sea veraz, es como si dijese “no se olvide que es tan sólo una persona de poca edad”. Quien aún no conoce las vicisitudes de la vida como para tener en sus manos los destinos del reino (lo cual sí ocurrirá).
Pero como si esto fuera poco le agrega la nacionalidad, “…un joven…hebreo,…”. Como muchas veces perdemos el contexto en el cual se desenvuelven las cosas, perdemos también la dimensión de lo que se nos está diciendo.
Imaginemos por un instante que esta situación la está viviendo,  por ejemplo, el Presidente de los EEUU, que ha buscado consejo en cuanto sabio y entendido en su país hubiere. Y el mozo que a diario le trae el almuerzo le dice que  la respuesta Ud. La puede tener en “…un joven…mexicano…”.  O pensando en la Primer Ministro alemana se le dice que la respuesta al destino de su país la tiene en “…un joven…filipino…”. Creo que con estos ejemplos percibimos mejor el alcance de las palabras.
Dentro de la cultura egipcia de la época el contacto con los hebreos era muy restringido. Pues ni aun comían juntos lo cual era una aberración para los egipcios. 
Profundicemos un poco más, ¿Alcanza con lo dicho? No
¿Dónde conoció el copero a José?
Dice “…Estaba allí con nosotros…” . O sea, para colmo de males, hebreo, joven y … encima preso. Pues previo a ello el copero se encargó de recordar al faraón que se encontraba en la cárcel.
Volvamos al ejemplo, al Presidente de los EEUU se le dice “…un joven…mexicano…que conocí en la cárcel…”
¿Hay algo más? Sí, el status como persona que tiene José. Pues el copero aclara:
“… siervo del capitán de la guardia…” . Como broche de oro para cerrar la calificación de José se deja bien establecido que no se trata de un hombre libre, sino de un esclavo al servicio del capitán de la guardia.
Permítaseme la licencia de completar mi ejemplo.
Al Presidente de los EEUU, el mozo que le sirve el café le dice que la respuesta a su problema, la cual no ha encontrado en ninguno de sus científicos y políticos, la tiene un joven mexicano, que conoció en la cárcel. Donde todavía está porque es esclavo del carcelero.
Aun con este cuadro de situación, el faraón en la desesperación de salvar su reino, omite todas estas contras y convoca a José.
Es necesario ahora que reflexionemos un poco en estas cosas. Pues en cada una de ellas está presente la condición humana. Esa que a veces se presenta como un limitante para nuestras vidas en el servicio a Elohim.
Tendemos a mirarnos y a ser mirados por los demás con un juicio netamente humano, despojado del conocimiento de los planes de Elohim.
Uno de los limitantes que vemos en nuestras vidas es la edad. Nunca es la correcta. Cuando somos jóvenes, es la juventud y falta de experiencia la que pareciera limitarnos. Cuando somos adultos, la edad tampoco es la correcta, pues las necesidades de la vida, el trabajo, el sostenimiento o la atención del hogar, se transforman en obstáculos para la concreción de los sueños de vida. Cuando pasamos a la ancianidad, la vejez se trasforma en el nuevo obstáculo. Y resulta que tampoco es la edad correcta. Finalmente cuando descendemos al descanso, ahora sí que la edad no es la correcta. Será entonces acaso que “no hay una edad correcta”. Esta limitante del mundo, en nuestro hermano José no significó nada.
Otra de las limitaciones auto impuestas ocurre cuando pensamos en nuestro status, nuestra condición frente a las personas. Si somos jefe o empleado, si somos cuentapropistas o trabajamos bajo patrón, si somos empresarios o empleados, si tenemos trabajo o estamos desocupados. Si trabajamos 8, 10, 12 horas o todo el día. Si somos “siervos” o “señores”.
A veces será el lugar donde hemos nacido o criado. El país del cual venimos o en el cual estamos. Nos auto limitamos. “Ah si hubiera nacido en …” ahí sí que podría compartir la Palabra de YHWH. O si “fuese de la provincia… ahí sí me escucharían…”. Nunca se es del lugar correcto.
Los “hubiera” o “hubiese” no existen. Sólo la realidad pasada y presente. La cual Elohim en su infinita misericordia ha permitido que tengamos en nuestro patrimonio personal para poder desarrollar todo el potencial que YHWH ha puesto en nosotros.
Pues no se trata de si somos ricos o pobres, altos o bajos, patrones u operarios; se trata de que su Instrucción (su Toráh) es válida para todos los seres humanos y todos los seres humanos tienen la obligación de vivirla en sus vidas.
Una vez, una amiga me envió un cartelito que decía: Pedro era violento, Mateo recaudaba impuestos, Pablo era fariseo y Lázaro estaba muerto…y Usted  qué excusas tiene para no servir a Elohim.”